Sonsoles, Sergi, el joven que activó las manos libres contra una chica ecuatoriana mientras hablaba con el móvil, no sólo es racista, también es gilipollas. Con la de callejones oscuros que hay en Barcelona para ejercer la xenofobia sin luz ni taquígrafos se pone a oficiar de sudafricano pre Mandela frente a las cámaras del metro. Y ante un testigo gaucho que, aunque durante la agresión representó el papel de la Argentinita, vete a saber si cuando declare ante el juez con protección policial no emula a Martín Fierro.
En cualquier caso, a este país no hay quien lo reconozca. Lanzar en un cercanías puñetazos de proximidad a una mujer revela que España está enferma. En mis tiempos se cedía el asiento a las damas en lugar de acosarlas con patadas tierra-aire en los vagones. Hoy día no hay respeto, hoy entra al tren una embarazada de color y en vez de atenciones recibe palizas. Si el clan Sergi está de guardia ten por seguro de que rompe aguas mientras le rompen la cara ante una sociedad que se autoaplica la epidural del miedo para no meterse en líos con quien presume de artes marciales en el orient express.
Los expertos de todo a cien relacionan la agresividad con el entorno para explicar la coherencia del comportamiento de Sergi. Vienen a decir que quienes residen en un hábitat de mierda están abocados a expandir la peste por sistema. Pues no. Si eso fuera así nuestros padres, los niños de la guerra, se hubieran hecho ñetas en vez de hombres de provecho. Pasaron hambre, frío, calamidades, pero en vez de bandas organizadas formaron las bases para hacer de esta nación lo que ahora es: una pasada a punto de dejar de serlo.
Frente a su actitud, la de Sergi, reverso de Robin de los bosques, empeñado en ejercer de sheriff de Nottingham con los inmigrantes. También en esto nos dan lecciones nuestros antepasados. Antes, quienes acumulaban odio de clases no la emprendían con los débiles, sino que ejercían de aguafiestas con los que nadaban en la abundancia, a los que lo mismo le montaban una revolución rusa que le forzaban a aceptar el estatuto de los trabajadores si querían evitar el advenimiento de la dictadura del proletariado.
En el día de hoy, sin embargo, los parias de la tierra, en vez de ponerse en pie, se patean entre ellos mientras dejan en paz a los de arriba. El ejemplo es Sergi, racista vocacional, xenófobo por instinto, bruto de oficio. Tal y como yo lo veo este muchacho sería capaz de reventar un concierto de Jorge Negrete y de pagar el doble por las obras completas de Blanco White.
sábado, 27 de octubre de 2007
sábado, 20 de octubre de 2007
Ese hombre
Sonsoles, Franco, ese hombre, no es santo de mi devoción, pero nos viene que ni caído del cielo para echar en cara a la derecha su vinculación al glorioso alzamiento. No importa que, quitado don Manuel, el ogro de Villalba, ningún dirigente popular tenga edad como para saber del Dragón Rapide, lo que importa es que al ser cachorros del león de Fuengirola nos podemos permitir combatirlos al estilo del tigre de Cestona: con ganchos de izquierda.
Y con golpes bajos. No otra cosa son las estrategias combinadas que urdimos desde Santurce a Olot con escala en Moncloa para atacar con el pasado al partido al que queremos ver de cuerpo presente. Para conseguirlo no nos andamos con chiquitas, vaya que nos digan pederastas, sino que recurrimos a la historia con la intención de hacer literatura, al objeto de, a fuerza de mezclar realidad y ficción, tergiversar los hechos para que la república, que fue un asesinato al sentido común, parezca un accidente bienintencionado.
De ahí que otorguemos rango de país de las maravillas a la España del 34, mientras calificamos como el de nunca jamás al que vino después, título bien merecido al cohabitar en él la represión, el año del hambre, la tortura, la censura, la cartilla de racionamiento, el cortijo andaluz, el pazo de Meiras, el Ferrol del Caudillo, la oligarquía, el generalísimo y el terrateniente. Cierto que en la transición hicieron borrón de todo eso los que querían cuenta nueva, pero, como yo hago la de la vieja, al sumar con los dedos los agravios pendientes me faltan manos. De ahí que esté aquí hoy dispuesto a denunciar que los nietos de los franquistas quieren jugar otra vez a la ruleta rusa con los niños de Moscú.
Ya sé que no hay color entre aquella nación y ésta. Donde hubo azul mahón y rojo sangre hay ahora tonos pastel, moderados, pero a mí me conviene convertirlos en fuertes para consumar mi dulce venganza miliciana. Por eso recupero los peores recuerdos. Con el riesgo que acarrea, dado que la memoria, al tocar siempre la fibra sensible, desemboca a veces en regularidad intestinal, lo que nos llevaría otra vez a cagarla. Si sigo así una cosa está clara: entre los que añoran Raza y los que recurrimos al vídeo del dóberman vamos a convertir el futuro en día de perros.
Y con golpes bajos. No otra cosa son las estrategias combinadas que urdimos desde Santurce a Olot con escala en Moncloa para atacar con el pasado al partido al que queremos ver de cuerpo presente. Para conseguirlo no nos andamos con chiquitas, vaya que nos digan pederastas, sino que recurrimos a la historia con la intención de hacer literatura, al objeto de, a fuerza de mezclar realidad y ficción, tergiversar los hechos para que la república, que fue un asesinato al sentido común, parezca un accidente bienintencionado.
De ahí que otorguemos rango de país de las maravillas a la España del 34, mientras calificamos como el de nunca jamás al que vino después, título bien merecido al cohabitar en él la represión, el año del hambre, la tortura, la censura, la cartilla de racionamiento, el cortijo andaluz, el pazo de Meiras, el Ferrol del Caudillo, la oligarquía, el generalísimo y el terrateniente. Cierto que en la transición hicieron borrón de todo eso los que querían cuenta nueva, pero, como yo hago la de la vieja, al sumar con los dedos los agravios pendientes me faltan manos. De ahí que esté aquí hoy dispuesto a denunciar que los nietos de los franquistas quieren jugar otra vez a la ruleta rusa con los niños de Moscú.
Ya sé que no hay color entre aquella nación y ésta. Donde hubo azul mahón y rojo sangre hay ahora tonos pastel, moderados, pero a mí me conviene convertirlos en fuertes para consumar mi dulce venganza miliciana. Por eso recupero los peores recuerdos. Con el riesgo que acarrea, dado que la memoria, al tocar siempre la fibra sensible, desemboca a veces en regularidad intestinal, lo que nos llevaría otra vez a cagarla. Si sigo así una cosa está clara: entre los que añoran Raza y los que recurrimos al vídeo del dóberman vamos a convertir el futuro en día de perros.
viernes, 19 de octubre de 2007
Con Z de zopenco
Sonsoles, todo se puede decir con una sonrisa. Si lo sabré yo que me muevo entre la Gioconda y la hiena. Por eso he replicado al adusto vídeo de Mariano con uno marca de la casa en el que aparezco sin corbata, distendido y colega. Nada que ver con la grabación en la que Rajoy, trajeado, grave y distante pide a los votantes que sientan más orgullo que prejuicio por ser españoles. Ante una petición tan llena de sentido no me ha quedado otra que contratacar con armas de mujer: sensibilidad, suavidad, sonrisa.
La sonrisa no sólo es mi lema, es mi programa de gobierno. No perderla es básico para ganar amigos entre los que no son de España. Si uno me dice que quiere dejar la patria mía tras consulta previa me lo tomo a broma, si otro chistoso me anuncia su intención de independizarse cuando el pueblo catalán sea mayor me descojono con mesura, si un tercero se pasa de listo en Galicia recurro a la risa tonta, y si un cuarto de cualquier parte amenaza con joder al país echo mano de la sonrisa que encarta, que es la vertical.
La ventaja de tener buen rollo con los malos de la película es que personalmente me va de cine. No entiendo el motivo por el que la derecha no prueba esta fórmula para subir en apreciación ciudadana. Imagina la de brindis que habría habido en las herrikotabernas por María del Mar Blanco si hubiera aceptado la propuesta del artista que le pidió permiso para exponer sin piedad una radiografía del cráneo de Miguel Ángel en ese Louvre pasado por la bapitaurus que es el Guggenheim.
Qué aprendan de don Juan Carlos, que con la que está cayéndole es capaz de echarse unas risas hasta con Revilla, el hombre que sabía demasiado y no aguardó ni un día para contarlo. Pues ahí lo tienes, cuarto y mitad de país cuestiona la monarquía y él no pierde el carácter campechano ni con el que, más por un fallo en la evolución que por vecindad con Altamira, es homo de las cavernas. Y no digo sapiens porque me da a mí que éste es más de tirar del arado que de cultivar la inteligencia.
Talante aparte, en el VHS de la factoría Ferraz también se ensalza el valor de la zeta para vincular los logros de la legislatura a mi sonoro apellido. Sin embargo, el problema de resaltar a secas la última letra es que en principio también desemboca en zopenco. O en Zola. No sé que es peor. Lo primero me aproxima al zote pero lo segundo hará que salga en los papeles por los destrozos que he ocasionado en el territorio. Si no te lo tomas a mal, dada mi tendencia a echar balones fuera, ante su yo acuso siempre puedo replicar que me has enseñado tú. No pongas esa cara, mujer. Aprende de mí, que siempre estoy de buenas. Te aconsejo que te hagas revisar el sistema parasimpático. Desde que descubrí que lo atraviesa el nervio vago trabajo aún menos y duermo aún mejor.
La sonrisa no sólo es mi lema, es mi programa de gobierno. No perderla es básico para ganar amigos entre los que no son de España. Si uno me dice que quiere dejar la patria mía tras consulta previa me lo tomo a broma, si otro chistoso me anuncia su intención de independizarse cuando el pueblo catalán sea mayor me descojono con mesura, si un tercero se pasa de listo en Galicia recurro a la risa tonta, y si un cuarto de cualquier parte amenaza con joder al país echo mano de la sonrisa que encarta, que es la vertical.
La ventaja de tener buen rollo con los malos de la película es que personalmente me va de cine. No entiendo el motivo por el que la derecha no prueba esta fórmula para subir en apreciación ciudadana. Imagina la de brindis que habría habido en las herrikotabernas por María del Mar Blanco si hubiera aceptado la propuesta del artista que le pidió permiso para exponer sin piedad una radiografía del cráneo de Miguel Ángel en ese Louvre pasado por la bapitaurus que es el Guggenheim.
Qué aprendan de don Juan Carlos, que con la que está cayéndole es capaz de echarse unas risas hasta con Revilla, el hombre que sabía demasiado y no aguardó ni un día para contarlo. Pues ahí lo tienes, cuarto y mitad de país cuestiona la monarquía y él no pierde el carácter campechano ni con el que, más por un fallo en la evolución que por vecindad con Altamira, es homo de las cavernas. Y no digo sapiens porque me da a mí que éste es más de tirar del arado que de cultivar la inteligencia.
Talante aparte, en el VHS de la factoría Ferraz también se ensalza el valor de la zeta para vincular los logros de la legislatura a mi sonoro apellido. Sin embargo, el problema de resaltar a secas la última letra es que en principio también desemboca en zopenco. O en Zola. No sé que es peor. Lo primero me aproxima al zote pero lo segundo hará que salga en los papeles por los destrozos que he ocasionado en el territorio. Si no te lo tomas a mal, dada mi tendencia a echar balones fuera, ante su yo acuso siempre puedo replicar que me has enseñado tú. No pongas esa cara, mujer. Aprende de mí, que siempre estoy de buenas. Te aconsejo que te hagas revisar el sistema parasimpático. Desde que descubrí que lo atraviesa el nervio vago trabajo aún menos y duermo aún mejor.
lunes, 15 de octubre de 2007
Mucosidad variable
Sonsoles, te aseguro que los ataques al corazón de España (el rey y la bandera) no alcanzan la categoría de arritmia leve aunque algún aprovechado prepare a esta hora funeral de Estado para la patria. Lo dije y lo mantengo: la enfermedad del país se reduce a un mínimo resfriado antimonárquico, a una simple tos republicana, a nada que no pueda curarse con frenadol y agua del Carmen, combinación idónea para atajar el carraspeo reprobatorio y erradicar el histerismo que padece la parte de la sociedad que vislumbra un retorno a las andadas donde sólo hay libertad de expresión.
Un optimista radical como yo, al ver siempre la botella medio llena, nunca pide otra ronda, lo que confirma mi teoría de la España serena aunque la banda vasca esté borracha de independentismo. Que la kale borroka, esa basura, vuelque contenedores, destroce autobuses e incendie cajeros no es síntoma que deba preocuparnos en exceso si no somos empleados de la limpieza, conductores de primera o Patricia Botín. Además, ese dolor de cabeza lo hemos tenido siempre, por lo que darle demasiada importancia sería propocionar rango de embolia a lo que no es más que jaqueca.
En medicina interna mejor no llegar que pasarse, vaya a ser que por querer eliminar todos los síntomas que afectan al territorio acabemos con la patria en la UCI. De vez en cuando es bueno permitir que el cuerpo social se desfogue con la quema de borbones y rojigualdas. Siempre será mejor tener la hemorragia controlada que hacer sangre, que es lo que pretende el PP al hurgar de mala manera en la herida nacional cuando afirma que vivimos en una dolencia crónica cuya capital es Madrid.
Mariano demuestra tener poca vista al meterme sin miramientos el dedo en el ojo. Si tuviera en cuenta que soy el ciego en el país de los tuertos sabría que me oriento por el oído. Al español le gusta que le escuches para decirle que sí en vez de cuatro cosas. Y es lo hago, darle lo que me piden. De ahí que aunque esta gran nave vaya sin timonel tenga a la mitad del país en el bolsillo a fuerza de pagarle hasta los cruceros.
La otra mitad está crispada, lo admito. Pero insisto en que se trata de un pasmazo acorde con la estación. En un otoño preelectoral nadie escapa del enfriamiento, si bien la congestión no es general. La mucosidad variable está más acentuada en las zonas pirenaicas que en la meseta central, por lo que no hay peligro de bronconeumonía. Lo dicho, catarro común. Apuesto doce contra uno a que la patología nacional ni es gripe española ni fiebre de Malta.
Un optimista radical como yo, al ver siempre la botella medio llena, nunca pide otra ronda, lo que confirma mi teoría de la España serena aunque la banda vasca esté borracha de independentismo. Que la kale borroka, esa basura, vuelque contenedores, destroce autobuses e incendie cajeros no es síntoma que deba preocuparnos en exceso si no somos empleados de la limpieza, conductores de primera o Patricia Botín. Además, ese dolor de cabeza lo hemos tenido siempre, por lo que darle demasiada importancia sería propocionar rango de embolia a lo que no es más que jaqueca.
En medicina interna mejor no llegar que pasarse, vaya a ser que por querer eliminar todos los síntomas que afectan al territorio acabemos con la patria en la UCI. De vez en cuando es bueno permitir que el cuerpo social se desfogue con la quema de borbones y rojigualdas. Siempre será mejor tener la hemorragia controlada que hacer sangre, que es lo que pretende el PP al hurgar de mala manera en la herida nacional cuando afirma que vivimos en una dolencia crónica cuya capital es Madrid.
Mariano demuestra tener poca vista al meterme sin miramientos el dedo en el ojo. Si tuviera en cuenta que soy el ciego en el país de los tuertos sabría que me oriento por el oído. Al español le gusta que le escuches para decirle que sí en vez de cuatro cosas. Y es lo hago, darle lo que me piden. De ahí que aunque esta gran nave vaya sin timonel tenga a la mitad del país en el bolsillo a fuerza de pagarle hasta los cruceros.
La otra mitad está crispada, lo admito. Pero insisto en que se trata de un pasmazo acorde con la estación. En un otoño preelectoral nadie escapa del enfriamiento, si bien la congestión no es general. La mucosidad variable está más acentuada en las zonas pirenaicas que en la meseta central, por lo que no hay peligro de bronconeumonía. Lo dicho, catarro común. Apuesto doce contra uno a que la patología nacional ni es gripe española ni fiebre de Malta.
sábado, 13 de octubre de 2007
Agua bendita o vil metal
Sonsoles, soy de la opinión de que los caídos por España durante el alzamiento no deben compartir espacio con quien levantó a Lázaro, así que me he tomado la libertad con ira de exigir al clero que retire de las residencias del alma las placas alusivas al espíritu nacional. En concreto, a las diócesis que no cumplan el mandato de suprimir las huellas de la cruzada de sus iglesias amenazo con cortarles el grifo para que elijan entre el agua bendita o el vil metal.
Como no tengo dudas sobre la opción que escogerán, que no olviden que la ley de la memoria histórica les va a forzar a renunciar al tradicional método del badajo para anunciar que hay misa. Que les quede claro que, sin euros para arreglar las que se echan al vuelo, cuando éstas doblen lo harán por ellas mismas. Hasta tal punto estoy dispuesto a mostrarme inflexible sobre el particular que he ordenado al ICO que no conceda créditos blandos a Lois si persiste en fabricar pantalones de campana.
Ahora nos acusará Rouco de obrar con mala fe por pedirle a la Iglesia que borre de las parroquias el recuerdo de los sacerdotes a cambio de dinero para renovar sotanas. Dirá que si la curia tiene a bien honrar a sus mártires desde que asaetearon a San Sebastián no retirará el símbolo de las flechas de la lista de bajas de curas sometidos al yugo rojo ni por todo el oro de Moscú. Y a lo mejor hasta sale con que quienes llevan dos milenios de persecuciones bien pueden aguantar sin hincar la rodilla las tarascadas de esta legislatura, en la que en lugar de echar a los católicos a los leones los hemos echado a los progres, al lado de los cuales los reyes de la selva son tigres de papel.
Pues que se atenga. Monseñor no tiene más que mantenerse en sus trece si quiere que los seglares que asistan a la eucarístia escuchen a Bach en una gramola. Con el pretexto de que los socialistas, en cuestión de órganos, apostamos sólo por los que sirven para trasplantes, quienes acudan a las catedrales con la intención de escuchar música celestial se tendrán que contentar, cuando el instrumento esté averiado, con oír en play back la sintonía de los ángeles de Charlie. O, en su defecto, con una versión rumbera de Angelitos negros a cargo de Azúcar Moreno.
Espero que los católicos no vean en esto nada personal. Hacer el mal a los adictos a los hechos de los apóstoles forma parte de mi estrategia para la destrucción de régimen constitucional. Sin el soporte espiritual que le brinda la Iglesia sería menos difícil vencer a la derecha que a un niño de teta. En un país como éste, tan dado a mamar del Estado, poco pueden hacer los adalides del liberalismo, doctrina del sálvese quien pueda, frente a quienes subvencionamos con partidas avícolas hasta los gargajos del que nos demuestre que tienen algo que ver con los pollos.
Queda claro que Mariano no sería nada si no tuviera detrás a Antonio María. De ahí mi intento de propiciar que el pueblo recupere el anticlericalismo de otras épocas, si bien sería conveniente, aunque esté Llamazares por medio, que en la actualidad no se abriera fuego contra la casullas ni se quemaran conventos. Con expulsar a la curia de la vida pública sería suficiente. Esa es mi misión: contraponer la segunda república al reino de los cielos. Prefiero un país caótico en el que yo ordene a una España como Dios manda.
Como no tengo dudas sobre la opción que escogerán, que no olviden que la ley de la memoria histórica les va a forzar a renunciar al tradicional método del badajo para anunciar que hay misa. Que les quede claro que, sin euros para arreglar las que se echan al vuelo, cuando éstas doblen lo harán por ellas mismas. Hasta tal punto estoy dispuesto a mostrarme inflexible sobre el particular que he ordenado al ICO que no conceda créditos blandos a Lois si persiste en fabricar pantalones de campana.
Ahora nos acusará Rouco de obrar con mala fe por pedirle a la Iglesia que borre de las parroquias el recuerdo de los sacerdotes a cambio de dinero para renovar sotanas. Dirá que si la curia tiene a bien honrar a sus mártires desde que asaetearon a San Sebastián no retirará el símbolo de las flechas de la lista de bajas de curas sometidos al yugo rojo ni por todo el oro de Moscú. Y a lo mejor hasta sale con que quienes llevan dos milenios de persecuciones bien pueden aguantar sin hincar la rodilla las tarascadas de esta legislatura, en la que en lugar de echar a los católicos a los leones los hemos echado a los progres, al lado de los cuales los reyes de la selva son tigres de papel.
Pues que se atenga. Monseñor no tiene más que mantenerse en sus trece si quiere que los seglares que asistan a la eucarístia escuchen a Bach en una gramola. Con el pretexto de que los socialistas, en cuestión de órganos, apostamos sólo por los que sirven para trasplantes, quienes acudan a las catedrales con la intención de escuchar música celestial se tendrán que contentar, cuando el instrumento esté averiado, con oír en play back la sintonía de los ángeles de Charlie. O, en su defecto, con una versión rumbera de Angelitos negros a cargo de Azúcar Moreno.
Espero que los católicos no vean en esto nada personal. Hacer el mal a los adictos a los hechos de los apóstoles forma parte de mi estrategia para la destrucción de régimen constitucional. Sin el soporte espiritual que le brinda la Iglesia sería menos difícil vencer a la derecha que a un niño de teta. En un país como éste, tan dado a mamar del Estado, poco pueden hacer los adalides del liberalismo, doctrina del sálvese quien pueda, frente a quienes subvencionamos con partidas avícolas hasta los gargajos del que nos demuestre que tienen algo que ver con los pollos.
Queda claro que Mariano no sería nada si no tuviera detrás a Antonio María. De ahí mi intento de propiciar que el pueblo recupere el anticlericalismo de otras épocas, si bien sería conveniente, aunque esté Llamazares por medio, que en la actualidad no se abriera fuego contra la casullas ni se quemaran conventos. Con expulsar a la curia de la vida pública sería suficiente. Esa es mi misión: contraponer la segunda república al reino de los cielos. Prefiero un país caótico en el que yo ordene a una España como Dios manda.
viernes, 12 de octubre de 2007
El G-7 de la entrepierna
Sonsoles, por lo general tanto la Europa civilizada como el salvaje Oeste nos miran por encima del hombro, pero ahora observan impotentes como España está a punto de formar parte del G-7 de la entrepierna. Un estudio afirma que somos los octavos en frecuencia sexual de un escalafón que capitanean los espartanos. Nada que objetar ante la supremacía griega en el arte amatoria. Tener relación con Arquímedes es un buen principio para llevarte a alguien al colchón de agua so pretexto de que le vas a demostrar que todo cuerpo sumergido en otro experimenta un empuje hacia arriba hasta que la virilidad se viene abajo.
Aún así, aquí nos vamos a la cama con más asiduidad que la familia Telerín. En concreto, tres de cada cuatro españoles en edad de procrear afirman que una vez a la semana ofician de bomberos de alcoba para aplacar el calentamiento global. Eso no lo pueden decir muchos. Es para mí un orgullo que mis compatriotas se sitúen en el apartado de gozas vida por delante del imperio americano, que es potencia militar a fuerza de gatillazos. Por lo que se desprende del informe, Sexo en Nueva York es serie de ciencia ficción dado que allí son aún menos los que se comen un donuts, que es rosca yanqui, que los que hacen buenas migas con los ayhatolas.
Tampoco quedan mal los de mi tierra en lo concerniente a mover los labios superiores mientras hacen el amor. Dos de cada tres hablan en el entreacto. En esto sin embargo nos gana Méjico, donde el palique es la regla. Me imagino que los de Jalisco, además de pegar la hebra, cantarán un corrido, que es lo suyo en estos casos, e incluso, ante una menstruación inesperada, recurrirán al guate, aquí hay tomate. En la parte opuesta, la del silencio, se sitúan los ingleses, que mientras hacen sus cosas sólo abren la boca para decir sorry cuando se pasan de brutos. Lo siento Margaret, soy nuevo en esto.
En cuanto a los que prefieren montárselo en solitario, nadie iguala a los suizos, que, por lo que se deduce del estudio, si son neutrales es a fuerza de utilizar la mano izquierda. Ahora entiendo porque mi Swatch tiene el segundero dislocado. En las antípodas de los de Zurich se sitúan los de Nigeria, debido a que aplacar el apetito sexual, sólo o compañía de otros, debe de ser secundario para los que pasan hambre.
Como es la primera vez que un informe, en vez de en el sitio, nos deja en buen lugar me he puesto a trabajar para que mantegamos el puesto. En concreto le acabo de pedir a Leire Pajín dos cosas: la primera que me acredite que su padre no es suizo. Y la segunda que con cargo a los fondos de cooperación internacional patrocine viajes de placer de varones al atolón Bikini y de chicas al lago Tanganica. Espero que los agraciados se sientan satisfechos, si bien ellas seguro que no lo estarán del todo. Puesto que son multiorgásmicas, es lógico que les quede un regusto. Aunque no creo que sea amargo.
Aún así, aquí nos vamos a la cama con más asiduidad que la familia Telerín. En concreto, tres de cada cuatro españoles en edad de procrear afirman que una vez a la semana ofician de bomberos de alcoba para aplacar el calentamiento global. Eso no lo pueden decir muchos. Es para mí un orgullo que mis compatriotas se sitúen en el apartado de gozas vida por delante del imperio americano, que es potencia militar a fuerza de gatillazos. Por lo que se desprende del informe, Sexo en Nueva York es serie de ciencia ficción dado que allí son aún menos los que se comen un donuts, que es rosca yanqui, que los que hacen buenas migas con los ayhatolas.
Tampoco quedan mal los de mi tierra en lo concerniente a mover los labios superiores mientras hacen el amor. Dos de cada tres hablan en el entreacto. En esto sin embargo nos gana Méjico, donde el palique es la regla. Me imagino que los de Jalisco, además de pegar la hebra, cantarán un corrido, que es lo suyo en estos casos, e incluso, ante una menstruación inesperada, recurrirán al guate, aquí hay tomate. En la parte opuesta, la del silencio, se sitúan los ingleses, que mientras hacen sus cosas sólo abren la boca para decir sorry cuando se pasan de brutos. Lo siento Margaret, soy nuevo en esto.
En cuanto a los que prefieren montárselo en solitario, nadie iguala a los suizos, que, por lo que se deduce del estudio, si son neutrales es a fuerza de utilizar la mano izquierda. Ahora entiendo porque mi Swatch tiene el segundero dislocado. En las antípodas de los de Zurich se sitúan los de Nigeria, debido a que aplacar el apetito sexual, sólo o compañía de otros, debe de ser secundario para los que pasan hambre.
Como es la primera vez que un informe, en vez de en el sitio, nos deja en buen lugar me he puesto a trabajar para que mantegamos el puesto. En concreto le acabo de pedir a Leire Pajín dos cosas: la primera que me acredite que su padre no es suizo. Y la segunda que con cargo a los fondos de cooperación internacional patrocine viajes de placer de varones al atolón Bikini y de chicas al lago Tanganica. Espero que los agraciados se sientan satisfechos, si bien ellas seguro que no lo estarán del todo. Puesto que son multiorgásmicas, es lógico que les quede un regusto. Aunque no creo que sea amargo.
martes, 9 de octubre de 2007
Cuando Murphy conoció a Peter
Sonsoles, lo peor que le puede pasar a un país no es que acoja entre su población a Murphy, el representante de la ley, y a Peter, el del principio, sino que un amigo común los presente a ambos: aquí el de la tostada aciaga, aquí el inútil de mi jefe. Pues me da a mí que se conocen y que residen en España, donde si algo puede ir fatal, irá peor, y donde la incompetencia campa a sus anchas por Castilla y alrededores. Y me da también que las teorías de estos dos personajes confluyen en mi humilde persona. Sólo así se explica que la rebanada de pan de molde siempre se me caiga por el lado del Tulipán y que, tras alcanzar la presidencia, la nación haya pasado de estar entre las grandes a estar en retirada.
Las pruebas son concluyentes: esto era una balsa de virgen extra con apenas medio grado de acidez y conmigo es un tsunami de ricino, donde se ahuma al rey, se alancea a la Iglesia, se agita la guerra civil, se decreta amnesia parcial para la memoria histórica y se da alas al País Vasco para que crea que puede volar por libre. De resultas de lo cual tengo al Borbón dándose importancia, al clero dándome estopa y a ETA dándole trabajo al hospital de Bilbao al herir de gravedad a un pobre escolta en venganza por meter en la trena a los teloneros de la banda, a Batasuna y sus mariachis, al brazo político de la mano negra.
Por si esto fuera poco, Prisa, otra agraviada, me declara persona non grata, con el riesgo que eso supone para mi salud política en vísperas del sufragio universal. A mí que El País me falte el respeto a diario no me importa, dado que aquí, a fuerza de no leer más periódicos que el Marca, casi todos creen que una entradilla es la falta leve que le hizo Pujol a Agüero el otro día. Lo que me pone de los nervios es la hipótesis de que el grupo ataque con la SER. Si la emisora hermana es capaz de decir sin contrastarlo que un moro se inmoló en Atocha con tres pares de calzoncillos, puede inventarse también cualquier cosa contra mí para dejarme en bragas.
Con todo en contra, sólo me salva que alguien prestigie fuera lo que yo rompo dentro por ver de subirme al carro, aunque sea un Mclaren, para que la gente olvide que soy el causante de los destrozos. Así, en caso de que Alonso gane el campeonato del mundo el primero que hará patria será tu marido. Me planteo por eso acudir a Interlagos, si bien, visto lo que pasó con el baloncesto, presenciar la carrera sería contraproducente. Con la suerte que doy, Fernando no es que pierda el título, es que acaba como probador de Pedro Bello en los autos locos. Con el menda en el papel de Pierre Nodoyuna, claro está.
Las pruebas son concluyentes: esto era una balsa de virgen extra con apenas medio grado de acidez y conmigo es un tsunami de ricino, donde se ahuma al rey, se alancea a la Iglesia, se agita la guerra civil, se decreta amnesia parcial para la memoria histórica y se da alas al País Vasco para que crea que puede volar por libre. De resultas de lo cual tengo al Borbón dándose importancia, al clero dándome estopa y a ETA dándole trabajo al hospital de Bilbao al herir de gravedad a un pobre escolta en venganza por meter en la trena a los teloneros de la banda, a Batasuna y sus mariachis, al brazo político de la mano negra.
Por si esto fuera poco, Prisa, otra agraviada, me declara persona non grata, con el riesgo que eso supone para mi salud política en vísperas del sufragio universal. A mí que El País me falte el respeto a diario no me importa, dado que aquí, a fuerza de no leer más periódicos que el Marca, casi todos creen que una entradilla es la falta leve que le hizo Pujol a Agüero el otro día. Lo que me pone de los nervios es la hipótesis de que el grupo ataque con la SER. Si la emisora hermana es capaz de decir sin contrastarlo que un moro se inmoló en Atocha con tres pares de calzoncillos, puede inventarse también cualquier cosa contra mí para dejarme en bragas.
Con todo en contra, sólo me salva que alguien prestigie fuera lo que yo rompo dentro por ver de subirme al carro, aunque sea un Mclaren, para que la gente olvide que soy el causante de los destrozos. Así, en caso de que Alonso gane el campeonato del mundo el primero que hará patria será tu marido. Me planteo por eso acudir a Interlagos, si bien, visto lo que pasó con el baloncesto, presenciar la carrera sería contraproducente. Con la suerte que doy, Fernando no es que pierda el título, es que acaba como probador de Pedro Bello en los autos locos. Con el menda en el papel de Pierre Nodoyuna, claro está.
domingo, 7 de octubre de 2007
Ja sóc en Fráncfurt
Sonsoles, aunque Cervantes hubiera escogido el Ampurdán en lugar de La Mancha para iniciar las andanzas del ingenioso hidalgo sería despreciado por las autoridades culturales catalanas por narrar en castellano las cuitas del caballero de la triste figura. Aunque hubiera elegido a un payés para dar vida a Sancho Panza y convertido a una buena moza de Figueras en Aldonza Lorenzo, su decisión de escribir en román paladino le habría dejado fuera de la lista de autores escogidos para representar a la región en la feria del libro de Fráncfurt. No exagero. Quien por esta causa no incluye en la selección a Marsé no habría tenido tampoco reparo en prescindir de don Miguel para el equipo titular. Lo que demuestra que, a fuerza de optar por escritores que juegan en otra división, la Generalitat está más cerca en esta cuestión del Hércules de Alicante que de Sansón Carrasco.
Allá ellos si prefieren charlar en su idioma en Els quatre gats a leer en el nuestro El coloquio de los perros, pero lo de acudir a una feria sin su mejor plantel es error ganglio, de bulto, porque no es lo mismo presentar en Alemania a quien tiene en su haber Las últimas tardes con Teresa que al que aporta como mérito su asistencia a las noches de Bocaccio. A no ser que la injusticia se derive del resentimiento. No te extrañe que a la gauche gobernante le moleste que don Juan haya reflejado mejor que nadie a través de su personaje más seductor la dificultad para integrarse del charnego en la sociedad catalana. Montilla es la curiosa excepción, dado que, además del origen, comparte con Pijoaparte las ganas de medrar. Les diferencia la actitud. Manda cojones lo que sube uno allí cuando le faltan huevos.
El caso es que si al dejar en tierra a Marse fallan, tampoco aciertan al no captar a Javier Cercas. Menuda tropa debe de ser la que no recluta al autor de Soldados de Salamina. O la que deja fuera de la convocatoria a Eduardo Mendoza, el escritor que ha convertido a Barcelona en ciudad literaria, en Dublín sin dublineses, en Macondo con Diagonal. Pocas miras se le llama a eso. A cada lugar debemos de mandar lo mejor que tengamos. A mí me pincha constantemente Pérez Reverte y no se me ocurriría dejar fuera de una lista al maestro de esgrima verbal. Lo que ha hecho la Generalitat viene a ser como si el PSOE, so pretexto de que está relacionado con el puño y la rosa, mandara a disputar una velada de boxeo en Alejandría a Pepiño Blanco en lugar de a Dum Dum Pacheco.
Allá ellos si prefieren charlar en su idioma en Els quatre gats a leer en el nuestro El coloquio de los perros, pero lo de acudir a una feria sin su mejor plantel es error ganglio, de bulto, porque no es lo mismo presentar en Alemania a quien tiene en su haber Las últimas tardes con Teresa que al que aporta como mérito su asistencia a las noches de Bocaccio. A no ser que la injusticia se derive del resentimiento. No te extrañe que a la gauche gobernante le moleste que don Juan haya reflejado mejor que nadie a través de su personaje más seductor la dificultad para integrarse del charnego en la sociedad catalana. Montilla es la curiosa excepción, dado que, además del origen, comparte con Pijoaparte las ganas de medrar. Les diferencia la actitud. Manda cojones lo que sube uno allí cuando le faltan huevos.
El caso es que si al dejar en tierra a Marse fallan, tampoco aciertan al no captar a Javier Cercas. Menuda tropa debe de ser la que no recluta al autor de Soldados de Salamina. O la que deja fuera de la convocatoria a Eduardo Mendoza, el escritor que ha convertido a Barcelona en ciudad literaria, en Dublín sin dublineses, en Macondo con Diagonal. Pocas miras se le llama a eso. A cada lugar debemos de mandar lo mejor que tengamos. A mí me pincha constantemente Pérez Reverte y no se me ocurriría dejar fuera de una lista al maestro de esgrima verbal. Lo que ha hecho la Generalitat viene a ser como si el PSOE, so pretexto de que está relacionado con el puño y la rosa, mandara a disputar una velada de boxeo en Alejandría a Pepiño Blanco en lugar de a Dum Dum Pacheco.
sábado, 6 de octubre de 2007
Pollada en Berga
Sonsoles, cuando un municipio se llama Berga, peligro en la retaguardia. Si es macho clásico el único problema es que se hermane con Villaviciosa, que es ciudad promiscua, pero si, como parece, ha salido proclive a la educación para la ciudadanía no hay duda de que lo suyo será dar por el culo a España. Y va a ser lo segundo, según demuestra la iniciativa de retirar el retrato del rey del salón de plenos de este ayuntamiento barcelonés, punto que salió adelante con los votos de la entente cordiale nacionalista y el silencio cómplice de mi grupo. Sólo se opuso el PP, que en Cataluña, dado que nadie le escucha, ejerce de pobrecito hablador.
Tengo que decirle a Pepiño que aleccione bien a mi gente en todo el Estado para unificar el discurso monárquico en el conjunto del concepto discutido. Es indiscutible que no le tengo especial aprecio a don Juan Carlos, pero está claro que el PSOE no puede aceptar el argumento de que se llevan el cuadro porque su majestad no representa los principios democráticos por lo paradójico que resulta al aplicarse al que en su día frenó los del Movimiento.
Lo de Berga es una pollada, pero los hechos demuestran que esto va a ir a peor. Como en la Barceloneta quemar la imagen del rey se ha convertido ya en una costumbre inofensiva, ahora a los cachorros de ERC les ha dado por reivindicar el correo tradicional. En concreto, utilizan sus sedes para mandar cartas que sientan como un tiro, como la remitida con bala incrustada a Albert Rivera, el de Ciutadans, que creía abrir el recibo del butano y se encontró con que era el de la cámara de gas. Cuando reciba el de la luz no te extrañe que en realidad sea el de la silla eléctrica.
Estas cosas no están bien aunque Montilla, que no va a aprender nunca, se muestre orgulloso de sus socios de gobierno. Lleva lo suficiente en política como para saber que una cosa es que aplauda a la Esquerra por lo bajini y otra que le haga palmas con las orejas a viva voz. Josep debería de seguir mi ejemplo, que mientras me baño en españolidad ejerzo de ducha de agua fría para el Borbón. Cierto que le tengo entre ceja y ceja, lo que en mi caso, mírame a los ojos, es bastante tener, pero le apoyo sin reservas ante la plebe, aunque luego permita que el fiscal dé cuerda a los que ahorcan a la figura del rey. De esta manera quedo bien ante el pueblo soberano a la vez que posibilitó que se debilite la institución monárquica. Tanto es así que fíjate en un detalle: al príncipe antes le decían guapo por donde iba y ahora que la cosa está fea le llaman, como mucho, tío bueno.
Tengo que decirle a Pepiño que aleccione bien a mi gente en todo el Estado para unificar el discurso monárquico en el conjunto del concepto discutido. Es indiscutible que no le tengo especial aprecio a don Juan Carlos, pero está claro que el PSOE no puede aceptar el argumento de que se llevan el cuadro porque su majestad no representa los principios democráticos por lo paradójico que resulta al aplicarse al que en su día frenó los del Movimiento.
Lo de Berga es una pollada, pero los hechos demuestran que esto va a ir a peor. Como en la Barceloneta quemar la imagen del rey se ha convertido ya en una costumbre inofensiva, ahora a los cachorros de ERC les ha dado por reivindicar el correo tradicional. En concreto, utilizan sus sedes para mandar cartas que sientan como un tiro, como la remitida con bala incrustada a Albert Rivera, el de Ciutadans, que creía abrir el recibo del butano y se encontró con que era el de la cámara de gas. Cuando reciba el de la luz no te extrañe que en realidad sea el de la silla eléctrica.
Estas cosas no están bien aunque Montilla, que no va a aprender nunca, se muestre orgulloso de sus socios de gobierno. Lleva lo suficiente en política como para saber que una cosa es que aplauda a la Esquerra por lo bajini y otra que le haga palmas con las orejas a viva voz. Josep debería de seguir mi ejemplo, que mientras me baño en españolidad ejerzo de ducha de agua fría para el Borbón. Cierto que le tengo entre ceja y ceja, lo que en mi caso, mírame a los ojos, es bastante tener, pero le apoyo sin reservas ante la plebe, aunque luego permita que el fiscal dé cuerda a los que ahorcan a la figura del rey. De esta manera quedo bien ante el pueblo soberano a la vez que posibilitó que se debilite la institución monárquica. Tanto es así que fíjate en un detalle: al príncipe antes le decían guapo por donde iba y ahora que la cosa está fea le llaman, como mucho, tío bueno.
viernes, 5 de octubre de 2007
Batzoki con grilletes
Sonsoles, puesto que los amigos están para las ocasiones, si además de colegas son magistrados han de estar para dictar autos blindados contra los del coche bomba ahora que los asesinos apuestan de nuevo por el punto muerto. Por eso se agradece un ejemplo de amistad como la que me profesa Garzón, compañero de fatigas que no se cansa de echarme capotes cuando menos olés recibo del respetable. El último, detener en pleno a la dirección de Batasuna ahora que no estoy en mi mejor momento. Dado que el pueblo español percibe que es su Gobierno el que planta cara a los etarras de guante blanco tener en la judicatura un compañero tan brillante en la lucha antiterrorista me viene de perlas.
Tengo que agradecerle a Baltasar que en la estrategia antiterrorista ponga sus zapatos exactamente sobre mis pasos, lo que indica que estamos hechos el uno para el otro. Te aseguro que, a nuestro lado, Fred Astaire y Ginger Rogers no pasan de Enrique y Ana. La perfecta coreografía jurídico política que nos marcamos juntos para que el pueblo crea que bailamos el lago de los cisnes en lugar del cocoguagua nos permite cambiar de opinión sin perder el afecto del público. Así, mientras hace apenas cuatro meses ambos nos comíamos los mocos con ETA ahora combatimos al unísono el resfriado nacionalista con el virus de la carta magna, que para esta gente oficia de gripe española. Y si por mayo, era por mayo, aún nos echábamos flores, hoy del dos gardenias para ti hemos pasado al a ti que te registren.
De resultas del registro domiciliario se ha elevado el cupo vasco de las penitenciarias del reino. De tal modo ha influido la avalancha de Petrikorenas entre la población reclusa que hoy las cárceles españolas tienen menos seguidores de El Torete que de Ternera. En el trullo actual los que roban pisos habitados están en minoría frente a los que alojan a sus huéspedes en zulos. Tras la entrada en tromba de la Mesa de Batasuna en la antesala de la silla eléctrica las celdas parecen batzokis con grilletes, donde en vez de potes se toman declaraciones. En consecuencia, a partir de ahora el vascuence será obligatorio no sólo en las ikastolas, sino también en la escuela de reinserción, donde el castellano, en vez de troncal, pasará a ser asignatura de libre configuración. Pero que la Real Academia no se preocupe. Como suele pasar con lo que instruye este hombre, no pasará mucho tiempo sin que un tribunal ordene la salida del conjunto de los acusados por falta de pruebas. Me duele admitirlo pero aunque Garzón se las da de ser superior no suelen ser precisamente divinas sus providencias.
Tengo que agradecerle a Baltasar que en la estrategia antiterrorista ponga sus zapatos exactamente sobre mis pasos, lo que indica que estamos hechos el uno para el otro. Te aseguro que, a nuestro lado, Fred Astaire y Ginger Rogers no pasan de Enrique y Ana. La perfecta coreografía jurídico política que nos marcamos juntos para que el pueblo crea que bailamos el lago de los cisnes en lugar del cocoguagua nos permite cambiar de opinión sin perder el afecto del público. Así, mientras hace apenas cuatro meses ambos nos comíamos los mocos con ETA ahora combatimos al unísono el resfriado nacionalista con el virus de la carta magna, que para esta gente oficia de gripe española. Y si por mayo, era por mayo, aún nos echábamos flores, hoy del dos gardenias para ti hemos pasado al a ti que te registren.
De resultas del registro domiciliario se ha elevado el cupo vasco de las penitenciarias del reino. De tal modo ha influido la avalancha de Petrikorenas entre la población reclusa que hoy las cárceles españolas tienen menos seguidores de El Torete que de Ternera. En el trullo actual los que roban pisos habitados están en minoría frente a los que alojan a sus huéspedes en zulos. Tras la entrada en tromba de la Mesa de Batasuna en la antesala de la silla eléctrica las celdas parecen batzokis con grilletes, donde en vez de potes se toman declaraciones. En consecuencia, a partir de ahora el vascuence será obligatorio no sólo en las ikastolas, sino también en la escuela de reinserción, donde el castellano, en vez de troncal, pasará a ser asignatura de libre configuración. Pero que la Real Academia no se preocupe. Como suele pasar con lo que instruye este hombre, no pasará mucho tiempo sin que un tribunal ordene la salida del conjunto de los acusados por falta de pruebas. Me duele admitirlo pero aunque Garzón se las da de ser superior no suelen ser precisamente divinas sus providencias.
jueves, 4 de octubre de 2007
El vídeo de la secta
Sonsoles, menos mal que las niñas no nos han salido pijas. Antes la prefiero inmigrantes sin papeles que oriundas del barrio de Salamanca. Su vinculación al socialismo de salón les garantiza intelecto, talante y modernidad, mientras que de haber nacido en zona popular serían mujeres objeto de burla de las Juventudes Socialistas, organización autora de un vídeo en el que, so pretexto de imitar al concurso Pasapalabra, otorgan a un supuesto miembro de Nuevas Generaciones rango de tonto del bote.
El vídeo no es pata negra, pero hay que admitir que, al igual que el jamón, no tiene desperdicio. El chico en cuestión representa a la España que está contra mí: la que fuera de los cupones de la ONCE no sabe de iguales, la que siente nostalgia de los amaneceres cara al sol, la que no comprende que el amor no entiende de sexos, la que considera que el confesional cordero de Dios está por encima del laico lobito bueno.
Todos los lugares comunes que sirven para descalificar a la derecha tienen sitio en un vídeo en el que una chica, socialista, faltaría más, representa el contrapunto avispado del memo popular. Así, ante una pregunta para referirse al papel de la mujer en la sociedad cuya respuesta empieza por I el chico contesta inferioridad y la chica iniciativa. Per Cataluña, le falta añadir para mi gusto, dado el trato de favor que doy al territorio que amenaza con dejarnos en cuanto le dejemos.
La que empieza por C también es de traca: el locutor pide respuesta para definir la carta magna, y el bobalicón alude al catecismo mientras que la nena se la sabe, aunque no apostilla que estoy a punto de dejar a España sin su marco normativo, lo que le quita la gracia. Tampoco me divierte que la última pregunta pida a los concursantes el nombre de una persona conocida mundialmente por su lucha por la paz y los derechos de los pueblos, ya que, puesto que empieza por G, deja abierta la posibilidad de que más de uno que me tenga en mente afirme que, en lugar de Gandhi, la contestación correcta es gilipollas.
Queda claro que calificar al vídeo de sectario viene a ser como catalogar de negra a la noche. Y maniqueo, no veas. Pero le pasa lo que a las faltas que lanza Ronaldhino: que logra el efecto deseado. No creo que sirva para explicar las bondades de la educación para la ciudadanía, que es su presunto objetivo, pero seguro que tiene buena aceptación entre la población de ideas fijas a la que abastecemos con grandes dosis de pensamiento único.
Lo que no creo que cale es la intención del vídeo de equiparar pijería y ropa de marca. Lo digo porque el joven que no da ni una lleva un polo con un cocodrilo tamaño porno duro, XXL, sobre la pechera. Esto se nos puede volver en contra habida cuenta de la vinculación de mi vicepresidenta al lujo textil. Creo que María Teresa se deja en modelitos de alta costura tanta tela marinera que un día de estos la va a invitar Valentino al yate.
El vídeo no es pata negra, pero hay que admitir que, al igual que el jamón, no tiene desperdicio. El chico en cuestión representa a la España que está contra mí: la que fuera de los cupones de la ONCE no sabe de iguales, la que siente nostalgia de los amaneceres cara al sol, la que no comprende que el amor no entiende de sexos, la que considera que el confesional cordero de Dios está por encima del laico lobito bueno.
Todos los lugares comunes que sirven para descalificar a la derecha tienen sitio en un vídeo en el que una chica, socialista, faltaría más, representa el contrapunto avispado del memo popular. Así, ante una pregunta para referirse al papel de la mujer en la sociedad cuya respuesta empieza por I el chico contesta inferioridad y la chica iniciativa. Per Cataluña, le falta añadir para mi gusto, dado el trato de favor que doy al territorio que amenaza con dejarnos en cuanto le dejemos.
La que empieza por C también es de traca: el locutor pide respuesta para definir la carta magna, y el bobalicón alude al catecismo mientras que la nena se la sabe, aunque no apostilla que estoy a punto de dejar a España sin su marco normativo, lo que le quita la gracia. Tampoco me divierte que la última pregunta pida a los concursantes el nombre de una persona conocida mundialmente por su lucha por la paz y los derechos de los pueblos, ya que, puesto que empieza por G, deja abierta la posibilidad de que más de uno que me tenga en mente afirme que, en lugar de Gandhi, la contestación correcta es gilipollas.
Queda claro que calificar al vídeo de sectario viene a ser como catalogar de negra a la noche. Y maniqueo, no veas. Pero le pasa lo que a las faltas que lanza Ronaldhino: que logra el efecto deseado. No creo que sirva para explicar las bondades de la educación para la ciudadanía, que es su presunto objetivo, pero seguro que tiene buena aceptación entre la población de ideas fijas a la que abastecemos con grandes dosis de pensamiento único.
Lo que no creo que cale es la intención del vídeo de equiparar pijería y ropa de marca. Lo digo porque el joven que no da ni una lleva un polo con un cocodrilo tamaño porno duro, XXL, sobre la pechera. Esto se nos puede volver en contra habida cuenta de la vinculación de mi vicepresidenta al lujo textil. Creo que María Teresa se deja en modelitos de alta costura tanta tela marinera que un día de estos la va a invitar Valentino al yate.
miércoles, 3 de octubre de 2007
El himno
Sonsoles, hay políticos que llevan tan mal el anonimato que, de haberlo escrito ellos, serían capaces de firmar ejemplares en la presentación de El Lazarillo. Tal le sucede a Carmen Calvo, quien se niega a ser una don nadie ahora que ya no es nada en el Ministerio de Cultura. Por eso aprovecha cualquier ocasión para captar focos, grabadoras, primeros planos, segundas oportunidades. Por eso acaba de decir que ponerle letra al himno nacional no es una prioridad. Cierto, pero lo que le sobra de razón le falta de astucia. Justo ahora que el concepto de país está en horas bajas es cuando necesito tener un detalle con los que se emocionan con tan simbólicas tonterías. En mi trabajo resulta lógico que si en la la ciutad cremada le pegan fuego al retrato del rey y derriban el toro de Osborne la gente espere de mí que en nombre de España oficie de bombero torero.
Por lo mismo, si hay demanda popular de estrofa para la marcha real tendré que darle gusto al pueblo para así reforzar mi discutible españolidad, aunque Carmen, que es la de Mérimée, se burle de la pretensión. Esta mujer, a puro pérfida, merece llamarse Albión. No está bien que la ex ministra tire de sorna para decir que cada tres días recibía un prototipo de himno que metía en el cajón de objetos perdidos. Tampoco que diga con desdén que los borradores que recibía eran obra de poetas. Si te parece que lo escriba un ingeniero, cuya única relación con el verso es que se hace camino al andar. Pero lo peor es que Calvo critica que los poemas aspirantes enaltecían a la patria. Mujer, es lo suyo. No digo que elijamos para el trabajo a Manolo Escobar, pero tampoco es cuestión de hacerle el encargo a Pepe Rubianes.
Lo que está claro es que, como todo en España, la letra del himno entrará con sangre. Mariano ya ha dicho que quiere que el texto definitivo lo aprueben las Cortes, en tanto que yo soy partidario de que esté en manos de la sociedad general de autores, para que su presidente, Teddy Bautista, nos presente un boceto a medio camino entre Tiene que llover y Montañas nevadas. Así, todos contentos. Menos los que gustan de lo bueno. Y es que tengo la impresión de que el resultado final va a estar menos cerca de La Marsellesa que de la cartagenera morena.
Por lo mismo, si hay demanda popular de estrofa para la marcha real tendré que darle gusto al pueblo para así reforzar mi discutible españolidad, aunque Carmen, que es la de Mérimée, se burle de la pretensión. Esta mujer, a puro pérfida, merece llamarse Albión. No está bien que la ex ministra tire de sorna para decir que cada tres días recibía un prototipo de himno que metía en el cajón de objetos perdidos. Tampoco que diga con desdén que los borradores que recibía eran obra de poetas. Si te parece que lo escriba un ingeniero, cuya única relación con el verso es que se hace camino al andar. Pero lo peor es que Calvo critica que los poemas aspirantes enaltecían a la patria. Mujer, es lo suyo. No digo que elijamos para el trabajo a Manolo Escobar, pero tampoco es cuestión de hacerle el encargo a Pepe Rubianes.
Lo que está claro es que, como todo en España, la letra del himno entrará con sangre. Mariano ya ha dicho que quiere que el texto definitivo lo aprueben las Cortes, en tanto que yo soy partidario de que esté en manos de la sociedad general de autores, para que su presidente, Teddy Bautista, nos presente un boceto a medio camino entre Tiene que llover y Montañas nevadas. Así, todos contentos. Menos los que gustan de lo bueno. Y es que tengo la impresión de que el resultado final va a estar menos cerca de La Marsellesa que de la cartagenera morena.
martes, 2 de octubre de 2007
Nómina en suspenso
Sonsoles, si Ibarra es una caja de reclutas, Chaves lo es de sorpresas. Escucha la última: en lugar de leerles la cartilla a los malos alumnos Manolo ejercerá con ellos de mi papá me mima. El presidente andaluz acaba de anunciar que a partir del año próximo habrá una paga mensual de hasta 600 euros para que al estudiante desganado le salga más rentable hincar los codos en clase de naturales que doblar la espalda en el campo. Pretende así acabar con el fracaso escolar en una comunidad en la que uno de cada tres jóvenes en edad de instrucción da la primera espantada de las aulas antes de comenzar el segundo ciclo. Hay que reconocer que la situación es tan grave que, dada la vinculación de la muchachada lectiva al consumo de droga, muchos sólo saben hacer la O con un canuto si éste es de resina marroquí.
Lo que pasa es que la medida del cheque didáctico no es que sea electoralista, es que deja en mantillas al mismísimo subsidio agrario, máximo exponente del pesebre oficial en la autonomía granero del PSOE. Hasta la fecha, claro. Con la excusa de que hay que incentivar al alumnado remolón el reyezuelo mete una paga más en cada casa, lo que si bien evita que la economía doméstica padezca los efectos del capitalismo salvaje, convierte a sus receptores en estómagos agradecidos ayunos de crítica.
Esto explica que el poder socialista tenga carácter casi vitalicio en la comunidad española con más paro, menos empresas y peores infraestructuras. A Chaves, en vez de invertir en tejido productivo le conviene más repartir la tela, lo que demuestra que el presidente en lugar de seguir el proverbio chino que invita a enseñar a la población el manejo de la caña, prefiere regalarle el pez espada para mantener el privilegio de cortar el bacalao. Aunque esto, como se deriva de su propuesta, aboque a los centros de enseñanza a convertirse, a fuerza de dejar a las personas a medio hacer, en escuela de sirenas.
El mérito de la medida estriba en su carácter pionero. Es la primera vez que en lugar de la excelencia se premia la desidia. A partir de ahora a los padres les rentará más tener un par de zopencos que dos lumbreras en el instituto. Más que nada porque mientras unos sacan matrícula, los otros sacan la familia adelante, que es más importante. Ni que decir tiene que el día que presenten las notas la bronca se la llevará el que obtenga mejor expediente, en tanto que las dos orejas se las darán al que las tiene de burro.
Aparte de las polémicas familiares que generará la medida, otro punto débil es que no conseguirá su objetivo. De primeras, hasta el menos preparado de los alumnos intentará conseguir ayuda para poder contribuir a que mamá llegue a fin de mes, pero no creo que yo que se convierta en Ramón y Cajal el estudiante medio andaluz, más que nada porque aún cree que la velocidad de la sangre resta puntos en el carné de conducir.
Al supenso más les vale renunciar a la nómina y dar el callo en lugar de estar mano sobre mano. Precisamente, Chaves justifica la fuga del alumnado en que Andalucía es tierra de oportunidades. Dice que los estudiantes abandonan la clase de matemáticas porque con lo que ganan en el mercado laboral le salen los números. Vivir para oír. Bien sabe él que en su feudo estudias o trabajas no es una pregunta sino un imposible. A no ser que se refiera a los empleos de mierda del sector servicios. Ofertas para camareros, comerciales y mozos no faltan, eso es cierto. Incluso hay chicos a los que no les queda otra que echar jornales en la agricultura, con la amenaza que eso opción lleva implícita: arrieros somos.
Lo que pasa es que la medida del cheque didáctico no es que sea electoralista, es que deja en mantillas al mismísimo subsidio agrario, máximo exponente del pesebre oficial en la autonomía granero del PSOE. Hasta la fecha, claro. Con la excusa de que hay que incentivar al alumnado remolón el reyezuelo mete una paga más en cada casa, lo que si bien evita que la economía doméstica padezca los efectos del capitalismo salvaje, convierte a sus receptores en estómagos agradecidos ayunos de crítica.
Esto explica que el poder socialista tenga carácter casi vitalicio en la comunidad española con más paro, menos empresas y peores infraestructuras. A Chaves, en vez de invertir en tejido productivo le conviene más repartir la tela, lo que demuestra que el presidente en lugar de seguir el proverbio chino que invita a enseñar a la población el manejo de la caña, prefiere regalarle el pez espada para mantener el privilegio de cortar el bacalao. Aunque esto, como se deriva de su propuesta, aboque a los centros de enseñanza a convertirse, a fuerza de dejar a las personas a medio hacer, en escuela de sirenas.
El mérito de la medida estriba en su carácter pionero. Es la primera vez que en lugar de la excelencia se premia la desidia. A partir de ahora a los padres les rentará más tener un par de zopencos que dos lumbreras en el instituto. Más que nada porque mientras unos sacan matrícula, los otros sacan la familia adelante, que es más importante. Ni que decir tiene que el día que presenten las notas la bronca se la llevará el que obtenga mejor expediente, en tanto que las dos orejas se las darán al que las tiene de burro.
Aparte de las polémicas familiares que generará la medida, otro punto débil es que no conseguirá su objetivo. De primeras, hasta el menos preparado de los alumnos intentará conseguir ayuda para poder contribuir a que mamá llegue a fin de mes, pero no creo que yo que se convierta en Ramón y Cajal el estudiante medio andaluz, más que nada porque aún cree que la velocidad de la sangre resta puntos en el carné de conducir.
Al supenso más les vale renunciar a la nómina y dar el callo en lugar de estar mano sobre mano. Precisamente, Chaves justifica la fuga del alumnado en que Andalucía es tierra de oportunidades. Dice que los estudiantes abandonan la clase de matemáticas porque con lo que ganan en el mercado laboral le salen los números. Vivir para oír. Bien sabe él que en su feudo estudias o trabajas no es una pregunta sino un imposible. A no ser que se refiera a los empleos de mierda del sector servicios. Ofertas para camareros, comerciales y mozos no faltan, eso es cierto. Incluso hay chicos a los que no les queda otra que echar jornales en la agricultura, con la amenaza que eso opción lleva implícita: arrieros somos.
lunes, 1 de octubre de 2007
Trama vasca
Sonsoles, Ibarretxe me va a oír. Otra cosa es que me escuche, pero oírme, me oye. El lehendakari dice que no le temblará el pulso para cortar con España por lo sano, pero te aseguro que cuando termine con él le nombran embajador vitalicio del Parkinson. Si el presidente vasco persiste en sacar adelante el referendo de autodeterminación te garantizo que, por este orden, le saco los colores, los ojos y los tanques.
Juan José quiere pasar a los anales como el hombre que inventó la pólvora, pero se olvida de que ese hallazgo me pertenece. Mucho antes de que él patentara la fórmula para dinamitar la nación había hecho yo lo propio. La diferencia es que mientras el de Álava anuncia sus planes a bomba y platillo, tu maridito utiliza la táctica del silencio para que los españoles no perciban que la otrora grande España amenaza con quedarse en patria chica.
Así que ya puede anunciar plebiscito el jefe de la trama vasca, que fuera de la médica no habrá consulta, salvo que pretenda, claro está, que a guantazo limpio San Sebastián haga honor a su denominación euskaldún. Y es que exigir la independencia de Donostia acarrea el riesgo que le den dos por pasarse de la raya. Plantear el autogobierno del Peine de los vientos está bien como cana política al aire, como salida de tono eventual, como amago de secesión, pero convertir en causa común de la sociedad vascongada el delirio soberanista es empresa de Quijotes, no tanto por ser noble como por ser de locos.
Para que el PNV retome la cordura propongo de primero psicoanálisis, que es diálogo en diván, y, caso de que fracase, planteo de segundo terapia de choque entre los polis del Estado y los milis de ETA. Tampoco descarto, si la cosa empeora, poner la camisa de fuerza al que se ha metido en una de once varas. Tanto es así que hasta el alcalde de Bilbao pronostica un incremento de la frustración nacionalista cuando la euforia inicial troque en depresión postparto por la imposibilidad jurídica de que en Euskadi se produzca el nacimiento de una nación.
La propuesta caerá en el olvido no por su propio peso, sino por el de la ley, antes de que se lleve a cabo la iniciativa secesionista. Y confío en que antes también de que se celebren las elecciones generales, dado que en caso contrario Mariano argumentará que soy el principal responsable de la situación. Por lo pronto, el PP pretende convertir el día de la Hispanidad en el de acción de gracias a la patria, toda una declaración de intenciones que contrasta con la noche de los cuchillos largos que por mi debilidad prepara el partido de Sabino a los españolistas. Espero que por lo menos no hayan fichado para este trabajo a Pedro Navaja.
Juan José quiere pasar a los anales como el hombre que inventó la pólvora, pero se olvida de que ese hallazgo me pertenece. Mucho antes de que él patentara la fórmula para dinamitar la nación había hecho yo lo propio. La diferencia es que mientras el de Álava anuncia sus planes a bomba y platillo, tu maridito utiliza la táctica del silencio para que los españoles no perciban que la otrora grande España amenaza con quedarse en patria chica.
Así que ya puede anunciar plebiscito el jefe de la trama vasca, que fuera de la médica no habrá consulta, salvo que pretenda, claro está, que a guantazo limpio San Sebastián haga honor a su denominación euskaldún. Y es que exigir la independencia de Donostia acarrea el riesgo que le den dos por pasarse de la raya. Plantear el autogobierno del Peine de los vientos está bien como cana política al aire, como salida de tono eventual, como amago de secesión, pero convertir en causa común de la sociedad vascongada el delirio soberanista es empresa de Quijotes, no tanto por ser noble como por ser de locos.
Para que el PNV retome la cordura propongo de primero psicoanálisis, que es diálogo en diván, y, caso de que fracase, planteo de segundo terapia de choque entre los polis del Estado y los milis de ETA. Tampoco descarto, si la cosa empeora, poner la camisa de fuerza al que se ha metido en una de once varas. Tanto es así que hasta el alcalde de Bilbao pronostica un incremento de la frustración nacionalista cuando la euforia inicial troque en depresión postparto por la imposibilidad jurídica de que en Euskadi se produzca el nacimiento de una nación.
La propuesta caerá en el olvido no por su propio peso, sino por el de la ley, antes de que se lleve a cabo la iniciativa secesionista. Y confío en que antes también de que se celebren las elecciones generales, dado que en caso contrario Mariano argumentará que soy el principal responsable de la situación. Por lo pronto, el PP pretende convertir el día de la Hispanidad en el de acción de gracias a la patria, toda una declaración de intenciones que contrasta con la noche de los cuchillos largos que por mi debilidad prepara el partido de Sabino a los españolistas. Espero que por lo menos no hayan fichado para este trabajo a Pedro Navaja.
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