Sonsoles, las Rosas me tienen tan harto que no sé si hacerme podador resentido o pedir asilo político en la tuna para darles en los morros con sus rivales los clavelitos. Primero fue la Regás y ahora es la Diez, quien se ha creído clon vasco de Rosa Luxemburgo mientras la catalana, experta en escándalos, se ha debido inspirar en Estefanía de Mónaco. Más me habría valido que ambas, tan pagadas de sí mismas, fueran narciso de un día porque al durar más de la cuenta me han metido en tal jardín que, a fuerza de ponerme mal cuerpo, han afectado hasta a mi flora intestinal.
Menos mal que estoy abonado a la teoría de que por bien no venga. El robo a la bibliotecaria nacional de dos mapas mundi incunables ha propiciado que el ministro le haya hecho la cama a la directora, así que por ese lado me puedo echar a dormir, que es lo mío, pero la otra dama se ha largado viva del partido para eludir la disciplina. Bien sabía la loba que el comité de garantías del PSOE no cubre la crítica feroz al presidente, así que ha estado ágil al salir con la cabeza alta antes de que le diéramos de baja.
A mí que me ponga tibio me deja frío. Tampoco me acalora su decisión de montar un partido tan a medio camino entre Pablo Iglesias y la democracia cristiana que a ese viaje a ninguna parte se ha apuntado una parroquia deudora por igual del ejército rojo y de la división azul. Y no me preocupa porque no le veo yo futuro político al cóctel, toda vez que la tradición enseña que la criatura resultante de mezclar churras y merinas es siempre la oveja negra.
Además, tengo claro que si el nuevo partido araña algún voto será de Mariano, que es tigre de papel, aunque sus periódicos le comparen con el de Malasia. De mi urna no se escapará ninguno porque los sufragios socialistas están asentados por vía alimentaria: una cuarta parte procede de estómagos agradecidos y otra de ganapanes. De manera que es impensable que alguno de los míos tenga una idea que le haga perder a la vez el sustento y la cabeza.
Así que el dolor será para el celta si lo de la vasca sale adelante porque tienen un discurso similar en política antiterrorista. Tanto Rajoy como Díez entienden que hay que volver a pararle los pies a ETA para evitar que la banda vuelva a las andadas. Yo, aunque tropiece, soy más de tenderle la mano, lo que pone negra a Rosa. Pues no quiero ser cruel con la que va de madraza pero tampoco me gusto a mí en pleno proceso de paz su abrazo con Pilar Elías. De puro contentas parecía el de la perfecta casada con la viuda alegre.
viernes, 31 de agosto de 2007
jueves, 30 de agosto de 2007
Gol separatista
Sonsoles, el Gobierno de la ciudad condal nos ha metido un gol separatista a través del hijo menor del deporte rey. La autonomía que quiere despedirse de España a la francesa aprovecha un torneo de fútbol sala en Argentina para participar con rango de nación, lo que significa que entona en plena pampa el adiós rambla mía con arreglos de rumba catalana. De resultas de esto a partir de ahora cualquier partido tendrá un componente político de tal magnitud que raro será que la afición culé no plantee desde las gradas la autodeterminación para Peret y exija que dejemos lliure al borriquito como tú.
En este caso el tripartito oficia de tridente atacante contra el poder que defiendo porque ha hecho entrega a la selección autóctona de una subvención cuyo objeto es que los muchachos cobren por pase para que a cambio escuchen a pie de césped como caballeros, con la mano en el pecho, el himno de Els Segadors. A los promotores de la idea no les importa tanto que su líbero desborde al contrario en banda izquierda como que el conjunto, cuando cuele un tanto, en vez de improvisar una melé se marque una sardana. También será costumbre a partir de ahora que ante el lanzamiento de una falta el central pida independencia en lugar de barrera.
Pues ya está bien. Propiciar que la selección catalana compita en torneos internacionales es no sólo juego sucio sino también embarazo no deseado a fuerza de romper las reglas. La situación es tan absurda que no sé como explicarla a la ciudadanía sin parecer harto de copas. Ni borracho pensaba que el combinado nacional, otrora vino con gaseosa, iba a pasar a ser el cava con Penedés en el enclave de Montilla. Así que aunque pase un mal trago tendré que advertir a la Generalitat de que de este agua no beberé.
Lo malo es que, como siempre, estoy entre la pared de la masía y la espada del Cid. Por un lado me debo al equipo catalán y por otro al del resto de España. De modo que tendré que recurrir de nuevo a la táctica del avestruz para marear la perdiz en el área chica. No tengo que tirar de pizarra para saber que cuando Cataluña chuta lo mejor es oficiar de Praxisteles en la meta a fuerza de hacer la estatua. Aunque eso indique que en mi portería realiza las estiradas la Venus de Milo.
Por eso el Consejo Superior de Deportes, que tiene encomendada la defensa de los intereses nacionales en materia de córpore sano, no mete la pierna para parar la afrenta. En su descargo hay que decir que la independencia es mira elevada y esta gente no da la talla en el juego por alto. Suerte para ella que la selección catalana tiene prohibido lanzar balones a la olla. Y no porque sea balón para nadie sino porque es concepto próximo al cocidito madrileño.
En este caso el tripartito oficia de tridente atacante contra el poder que defiendo porque ha hecho entrega a la selección autóctona de una subvención cuyo objeto es que los muchachos cobren por pase para que a cambio escuchen a pie de césped como caballeros, con la mano en el pecho, el himno de Els Segadors. A los promotores de la idea no les importa tanto que su líbero desborde al contrario en banda izquierda como que el conjunto, cuando cuele un tanto, en vez de improvisar una melé se marque una sardana. También será costumbre a partir de ahora que ante el lanzamiento de una falta el central pida independencia en lugar de barrera.
Pues ya está bien. Propiciar que la selección catalana compita en torneos internacionales es no sólo juego sucio sino también embarazo no deseado a fuerza de romper las reglas. La situación es tan absurda que no sé como explicarla a la ciudadanía sin parecer harto de copas. Ni borracho pensaba que el combinado nacional, otrora vino con gaseosa, iba a pasar a ser el cava con Penedés en el enclave de Montilla. Así que aunque pase un mal trago tendré que advertir a la Generalitat de que de este agua no beberé.
Lo malo es que, como siempre, estoy entre la pared de la masía y la espada del Cid. Por un lado me debo al equipo catalán y por otro al del resto de España. De modo que tendré que recurrir de nuevo a la táctica del avestruz para marear la perdiz en el área chica. No tengo que tirar de pizarra para saber que cuando Cataluña chuta lo mejor es oficiar de Praxisteles en la meta a fuerza de hacer la estatua. Aunque eso indique que en mi portería realiza las estiradas la Venus de Milo.
Por eso el Consejo Superior de Deportes, que tiene encomendada la defensa de los intereses nacionales en materia de córpore sano, no mete la pierna para parar la afrenta. En su descargo hay que decir que la independencia es mira elevada y esta gente no da la talla en el juego por alto. Suerte para ella que la selección catalana tiene prohibido lanzar balones a la olla. Y no porque sea balón para nadie sino porque es concepto próximo al cocidito madrileño.
miércoles, 29 de agosto de 2007
El Rey se sale de cuentas
Sonsoles, la saña republicana con que mis socios de Gobierno le piden cuentas al Rey ha forzado al monarca a contratar a un interventor para que apunte todo el gasto, aunque sea en género chico, que acometa la Zarzuela. IU y ERC denuncian que la corona se hace la sueca a la hora de presentar el albarán, pero este empeño se volverá en contra de quienes, para mover la silla a don Juan Carlos, intentan demostrar que la institución se gasta lo suyo, que es lo nuestro, en tronos. Primero porque lo más que merca es sofá cama. Segundo porque la inspección no va a motivar que la gran familia se apriete el cinturón así venga, como es borbónica costumbre, uno más al mundo. Y tercero porque servirá en cambio para que los españoles, al conocer la inversión regia al dedillo, tengan claro que el jefe del Estado no gasta a manos llenas.
Tal es la alopecia mental de Llamazares y Carod que se les ven las malas ideas de lejos. Su intención no es otra que motivar que los que cobran del presupuesto paguen el pato ante la opinión pública por una supuesta tendencia al despilfarro. Con tal de morder estos son capaces de cuestionar hasta que tomen un bocado. Quieren trasladar a los ciudadanos que en la mantelería real las angulas son como las aceitunas en la mesa de los españoles del montón, una constante, pero ahí dan en hueso. En el menú del día de la Zarzuela no ponen caviar para picar ni sus altezas se escarban los dientes con palillos de oro. Me río yo, es cierto, de que acompañen la chistorra con vino peleón en vez de con Ribera del Duero, pero es que ahora cualquier familia de clase media no empieza a masticar el asado si no tiene al lado un borgoña. Que se le pregunten a Arenillas.
Lo que sucede es que la envidia es muy mala y la incoherencia su amiga íntima. A los Borbones le cuestionan el presupuesto aquellos que se funden el erario público en lo que les sale. Pongamos como ejemplo a Rovira, miembro del un tripartito, el anterior, que se gastó tanto en sondeos que más habría rentado a la Generalitat invertir esa pasta en buscar agua. Tirar el dinero incapacita a personajes tan políticamente hundidos a cuestionar otros fondos.
Lo que le sucede a esta gente es que tiene añoranza de la historia. Yo también, que conste. Pero mi memoria comienza en la España del 31 y estos quieren retroceder a la Rusia del 17. No digo yo, por supuesto, que tengan preparado para el clan de la sangre azul el futuro de paredón que se les propinó a sus primos los zares. Esta vez, imagino, la pólvora no la tirarían contra los del Rey, pero es seguro que del exilio no se escapaba ninguno.
Por eso traen la que traen con el dinero público que reciben sus majestades. Y por eso, a fuerza de vivir en el siglo pasado, el del resentimiento, los republicanos no contabilizan a la familia en euros sino en pesetas. De hecho, para Carod y Llamazares don Juan Carlos y don Felipe no son más que los dos reales, doña Elena no pasa de rubia, y la infanta Cristina, siempre a punto de salir de cuentas, es la perra gorda.
Tal es la alopecia mental de Llamazares y Carod que se les ven las malas ideas de lejos. Su intención no es otra que motivar que los que cobran del presupuesto paguen el pato ante la opinión pública por una supuesta tendencia al despilfarro. Con tal de morder estos son capaces de cuestionar hasta que tomen un bocado. Quieren trasladar a los ciudadanos que en la mantelería real las angulas son como las aceitunas en la mesa de los españoles del montón, una constante, pero ahí dan en hueso. En el menú del día de la Zarzuela no ponen caviar para picar ni sus altezas se escarban los dientes con palillos de oro. Me río yo, es cierto, de que acompañen la chistorra con vino peleón en vez de con Ribera del Duero, pero es que ahora cualquier familia de clase media no empieza a masticar el asado si no tiene al lado un borgoña. Que se le pregunten a Arenillas.
Lo que sucede es que la envidia es muy mala y la incoherencia su amiga íntima. A los Borbones le cuestionan el presupuesto aquellos que se funden el erario público en lo que les sale. Pongamos como ejemplo a Rovira, miembro del un tripartito, el anterior, que se gastó tanto en sondeos que más habría rentado a la Generalitat invertir esa pasta en buscar agua. Tirar el dinero incapacita a personajes tan políticamente hundidos a cuestionar otros fondos.
Lo que le sucede a esta gente es que tiene añoranza de la historia. Yo también, que conste. Pero mi memoria comienza en la España del 31 y estos quieren retroceder a la Rusia del 17. No digo yo, por supuesto, que tengan preparado para el clan de la sangre azul el futuro de paredón que se les propinó a sus primos los zares. Esta vez, imagino, la pólvora no la tirarían contra los del Rey, pero es seguro que del exilio no se escapaba ninguno.
Por eso traen la que traen con el dinero público que reciben sus majestades. Y por eso, a fuerza de vivir en el siglo pasado, el del resentimiento, los republicanos no contabilizan a la familia en euros sino en pesetas. De hecho, para Carod y Llamazares don Juan Carlos y don Felipe no son más que los dos reales, doña Elena no pasa de rubia, y la infanta Cristina, siempre a punto de salir de cuentas, es la perra gorda.
martes, 28 de agosto de 2007
Umbral
Sonsoles, el recuerdo es vago, pero un día le leí a Umbral que en la infancia la vida rimaba con sus rodillas sucias. Son cosas que te llegan al alma cuando el alma se levanta a las cinco, se lava la cara y coge el camino de la mina. En el tren de Gamoneda, repleto de ojos tristes, de miradas de tarde de domingo, habría habido acomodo para Paco, pues la melancolía, su hábitat, tiene en ocasiones como origen la miseria. El hijo de la portera habría sido un buen pasajero en el tren de los pobres, habría sido uno de los nuestros, pero prefirió la esperanza al carbón y se marchó a Madrid por ver si sonreía.
Le tengo aprecio, ya ves, a este hombre que nunca me lo tuvo. Quienquiera que nazca en el estiércol es mi compañero de batalla aunque elija otro campo, otra bandera y otras armas. Y Umbral es doblemente amigo, por proletario y triste. Es amigo cualquier hombre que en la cima descubre que está solo. Es amigo cualquier hombre que descubre que Itaca tampoco está en el viaje.
Ahora ni siquiera la muerte le consuela. Cuando uno, tras alcanzarlo todo, no llega a tiempo a la alegría prefiere mirar el jardín a que le miren en carne y porcelana dentro del ataúd, prefiere escuchar las hojas cuando caen a que sus afligidos citen el número de veces que hubo de levantarse para caer de nuevo, prefiere mirar la luz siquiera de noviembre a entonar el elogio de lo oscuro. Y prefiere una nana a una elegía, un hola a cien adioses, un beso en la mejilla a un dolor de labios en la frente.
Con Umbral en el cielo, España se llena de ausencias literarias. Larra comparte mesa con los grandes, mientras aquí hay un pavor de imprentas por la fuga de párrafos redondos: los que dejó Campmany, los que olvidó Haro, los huérfanos de Paco. Los articulistas, novelistas de la urgencia, hacen gala a su oficio, intiman con la prisa y se largan tan rápido que nace en los diarios un silencio súbito, inesperado, de ascensor.
Le tengo aprecio, ya ves, a este hombre que nunca me lo tuvo. Quienquiera que nazca en el estiércol es mi compañero de batalla aunque elija otro campo, otra bandera y otras armas. Y Umbral es doblemente amigo, por proletario y triste. Es amigo cualquier hombre que en la cima descubre que está solo. Es amigo cualquier hombre que descubre que Itaca tampoco está en el viaje.
Ahora ni siquiera la muerte le consuela. Cuando uno, tras alcanzarlo todo, no llega a tiempo a la alegría prefiere mirar el jardín a que le miren en carne y porcelana dentro del ataúd, prefiere escuchar las hojas cuando caen a que sus afligidos citen el número de veces que hubo de levantarse para caer de nuevo, prefiere mirar la luz siquiera de noviembre a entonar el elogio de lo oscuro. Y prefiere una nana a una elegía, un hola a cien adioses, un beso en la mejilla a un dolor de labios en la frente.
Con Umbral en el cielo, España se llena de ausencias literarias. Larra comparte mesa con los grandes, mientras aquí hay un pavor de imprentas por la fuga de párrafos redondos: los que dejó Campmany, los que olvidó Haro, los huérfanos de Paco. Los articulistas, novelistas de la urgencia, hacen gala a su oficio, intiman con la prisa y se largan tan rápido que nace en los diarios un silencio súbito, inesperado, de ascensor.
lunes, 27 de agosto de 2007
Eje Solsona-Irún-Marín
Sonsoles, el eje Solsona-Irún-Marín nos ha declarado la guerra sin segundas. A las claras. Mientras los vascuences prueban la artillería, los catalanes amenazan a medio plazo y los gallegos rinden tributo a la ópera del Tercer Reich al simpatizar con la aria. Tal se deduce de la recaída terrorista, del anuncio de independencia para Cataluña a partir de 2014 y de la exaltación oficial de la raza superior celta. Frente a esto sólo podemos oponer la sangre de las víctimas, el sudor frío de la población y mis lágrimas de cocodrilo. Churchill puro, vamos.
El único aspecto positivo que ofrece la situación es que Polonia no es nación limítrofe. Y es que después de anular mi visita oficial por cansancio me daría fatiga que esta gente invadiese a ese gran pueblo del mar Báltico gobernado por clones sin guitarra de Los del Río. Por lo pronto el trío la-la-la (la independencia, la autodeterminación, la puta España) se contenta con delimitar el territorio a su manera. Mientras en Bilbao recurren a un clásico, la metralla, en Barcelona optan por Carod, que es explosivo con temporizador al cifrar el hombre en siete años el plazo para que la señera sea la única señora de la casa. Y en Vigo ensalzan el ADN celta como lo último en cromosoma histórico. Ahí se pasan de velocidad. Me viene a la cabeza Siniestro Total y me ocurre lo que al que es feo, que no las tengo todas conmigo.
La cuestión es que en tanto los nacionalismos desencuadernan el país con una estrategia de libro yo me veo incapaz de leerles la cartilla, lo que no resulta nada extraño si se considera que en dos de ellas somos el Real Madrid de Franco, el partido del Gobierno, y en la otra compartimos el objetivo de quedarnos con las nueces que casca la banda. Por eso me hago el loco cada vez que sale a colación el tema de la separación de bienes, si bien es cierto que quienes quieren salir del país a portazos me sacan de quicio.
Con lo fácil que es callar hasta mejor ocasión a qué viene que Rovira nos lleve con la lengua fuera por su empeño de no meterla en paladar para darle gusto a los radicales. Y a qué viene que los bárbaros del norte tengan a Atila por modelo a seguir y no tengan en cuenta que el concepto guerra sin cuartel no se refería al de Durango. Y a qué viene que en el terruño de Rosalía nos pongan a caldo en gallego. Te digo que no sé si los mamones existen, pero desde luego haberlos, haylos.
Menos mal que no todo está perdido en el resto de España gracias al carácter bipolar de la ciudadanía, a la que tengo ahora en estado de euforia merced a mí buen oficio con la propaganda política. Ni los desequilibrios territoriales, ni la fiebre del oro inmobiliario ni la depresión del Ebro por el trasvase han minado la salud de un Ejecutivo experto en tranquilizar a las masas con dosis de optimismo institucional. O en poner de los nervios al rebaño con la advertencia de que viene el lobo. El maniqueísmo pastoril es lo que tiene: Pi o Margall, Villagarcia o Arosa, yo o el caos. Pues yo, claro.
El único aspecto positivo que ofrece la situación es que Polonia no es nación limítrofe. Y es que después de anular mi visita oficial por cansancio me daría fatiga que esta gente invadiese a ese gran pueblo del mar Báltico gobernado por clones sin guitarra de Los del Río. Por lo pronto el trío la-la-la (la independencia, la autodeterminación, la puta España) se contenta con delimitar el territorio a su manera. Mientras en Bilbao recurren a un clásico, la metralla, en Barcelona optan por Carod, que es explosivo con temporizador al cifrar el hombre en siete años el plazo para que la señera sea la única señora de la casa. Y en Vigo ensalzan el ADN celta como lo último en cromosoma histórico. Ahí se pasan de velocidad. Me viene a la cabeza Siniestro Total y me ocurre lo que al que es feo, que no las tengo todas conmigo.
La cuestión es que en tanto los nacionalismos desencuadernan el país con una estrategia de libro yo me veo incapaz de leerles la cartilla, lo que no resulta nada extraño si se considera que en dos de ellas somos el Real Madrid de Franco, el partido del Gobierno, y en la otra compartimos el objetivo de quedarnos con las nueces que casca la banda. Por eso me hago el loco cada vez que sale a colación el tema de la separación de bienes, si bien es cierto que quienes quieren salir del país a portazos me sacan de quicio.
Con lo fácil que es callar hasta mejor ocasión a qué viene que Rovira nos lleve con la lengua fuera por su empeño de no meterla en paladar para darle gusto a los radicales. Y a qué viene que los bárbaros del norte tengan a Atila por modelo a seguir y no tengan en cuenta que el concepto guerra sin cuartel no se refería al de Durango. Y a qué viene que en el terruño de Rosalía nos pongan a caldo en gallego. Te digo que no sé si los mamones existen, pero desde luego haberlos, haylos.
Menos mal que no todo está perdido en el resto de España gracias al carácter bipolar de la ciudadanía, a la que tengo ahora en estado de euforia merced a mí buen oficio con la propaganda política. Ni los desequilibrios territoriales, ni la fiebre del oro inmobiliario ni la depresión del Ebro por el trasvase han minado la salud de un Ejecutivo experto en tranquilizar a las masas con dosis de optimismo institucional. O en poner de los nervios al rebaño con la advertencia de que viene el lobo. El maniqueísmo pastoril es lo que tiene: Pi o Margall, Villagarcia o Arosa, yo o el caos. Pues yo, claro.
domingo, 26 de agosto de 2007
Eufemismos
Sonsoles, recuérdame que denomine terroristas a los violentos y no al revés, como acabo de hacer de nuevo tras el atentado de Durango. No es que me atranque con la semántica, es que no tengo palabras para expresar siquiera a media voz la repulsa por la vuelta de ETA al negocio del titadyne. Ya me gustaría a mí llamarles de todo, incluso la atención, pero aunque parte de la población española está que muerde no es conveniente en pleno proceso de negociación decirles a los que matan que son unos perros muertos.
Tiempo tendré si siguen empeñados en la guerrilla de darle a la lengua, pero ahora debo de optar por la literatura para confundir al ciudadano con eufemismos. Experiencia en estas lides me sobra, todo sea dicho, puesto que aunque no soy de porros tengo menos querencia por las cosas claras que por el chocolate espeso. Día llegará en que el mal café de esta gente, cuyo valor excede los 80 céntimos por el impuesto revolucionario, propicie que les dé dos leches, pero aún así serán semidesnatadas. No puedo evitarlo.
Sin salirnos de las calorías, sabes que aunque me llaman soso soy más bien hombre sin azúcar porque al ser imperturbable no me engordan las irritaciones. Así que no me afecta en exceso que la banda haya acabado con el momento dulce que atravesaba el Gobierno tras darle caña a Mariano en el debate. Lo que me importa es que los españoles tengan una reacción desabrida que me deje con la miel del poder en los labios. Si me huelo que esto va a pasar cambiaré de registro tan rápido que no te extrañe que, a fuerza de rectificar, le birle el apodo a Alfonso el de las cantigas.
No en vano resulta fácil ser sabio en esta nación de naciones cuando se mosquea el gallinero por alguna declaración ofensiva. Basta con añadir a modo de defensa que el insulto en cuestión se refería en exclusiva a la caverna. Mira si no al actor Pepe Rubianes, quien tras llamar ramera a España tuvo una idea de puta madre patria al puntualizar que se refería a la parte del país que se cargó a Lorca. No a la de Pepe el Romano sino a la que honra a Mussolini. No a la de Poeta en Nueva York sino a la que apoya a quien escribe en Washington la elegía de Irak. No a la de Bodas de sangre sino a la que se casa por la iglesia.
También se la ha tenido que envainar Rosa Regás, que es mujer espada por su tendencia a pinchar, quien tras mostrar su alegría por el descenso en la venta de periódicos matizó que aludía a los de extrema derecha. El problema para la directora de la Biblioteca Nacional es que desde que cerró El Alcázar no ha habido novedad editorial relacionada con la División Azul. De modo que habrá que estar muy encima de ella, no sea que se refiera al Arriba. Si es así demostraría que vive en una nube, la del capitán Trueno, o que ve falange donde no hay más que derecha auténtica. Para mí que a esta mujer odia a la transición porque la dejó sin dictadura a la que apalear. Lo suyo es tan grave que se trata, que yo sepa, del primer caso en que muerto el perro comenzó la rabia.
Tiempo tendré si siguen empeñados en la guerrilla de darle a la lengua, pero ahora debo de optar por la literatura para confundir al ciudadano con eufemismos. Experiencia en estas lides me sobra, todo sea dicho, puesto que aunque no soy de porros tengo menos querencia por las cosas claras que por el chocolate espeso. Día llegará en que el mal café de esta gente, cuyo valor excede los 80 céntimos por el impuesto revolucionario, propicie que les dé dos leches, pero aún así serán semidesnatadas. No puedo evitarlo.
Sin salirnos de las calorías, sabes que aunque me llaman soso soy más bien hombre sin azúcar porque al ser imperturbable no me engordan las irritaciones. Así que no me afecta en exceso que la banda haya acabado con el momento dulce que atravesaba el Gobierno tras darle caña a Mariano en el debate. Lo que me importa es que los españoles tengan una reacción desabrida que me deje con la miel del poder en los labios. Si me huelo que esto va a pasar cambiaré de registro tan rápido que no te extrañe que, a fuerza de rectificar, le birle el apodo a Alfonso el de las cantigas.
No en vano resulta fácil ser sabio en esta nación de naciones cuando se mosquea el gallinero por alguna declaración ofensiva. Basta con añadir a modo de defensa que el insulto en cuestión se refería en exclusiva a la caverna. Mira si no al actor Pepe Rubianes, quien tras llamar ramera a España tuvo una idea de puta madre patria al puntualizar que se refería a la parte del país que se cargó a Lorca. No a la de Pepe el Romano sino a la que honra a Mussolini. No a la de Poeta en Nueva York sino a la que apoya a quien escribe en Washington la elegía de Irak. No a la de Bodas de sangre sino a la que se casa por la iglesia.
También se la ha tenido que envainar Rosa Regás, que es mujer espada por su tendencia a pinchar, quien tras mostrar su alegría por el descenso en la venta de periódicos matizó que aludía a los de extrema derecha. El problema para la directora de la Biblioteca Nacional es que desde que cerró El Alcázar no ha habido novedad editorial relacionada con la División Azul. De modo que habrá que estar muy encima de ella, no sea que se refiera al Arriba. Si es así demostraría que vive en una nube, la del capitán Trueno, o que ve falange donde no hay más que derecha auténtica. Para mí que a esta mujer odia a la transición porque la dejó sin dictadura a la que apalear. Lo suyo es tan grave que se trata, que yo sepa, del primer caso en que muerto el perro comenzó la rabia.
sábado, 25 de agosto de 2007
El retorno de Ternera
Sonsoles, ya ha roto ETA el alto el fuego de baja intensidad que mantenía a medio gas la posibilidad de que la banda dejara de ser letal. Cien kilos de explosivo, que es cifra redonda, han bastado a estos cabezas cuadradas para convertir el cuartel de Durango en Guernica de andar por casa. A falta de cazas alemanes han sido nazis de ikurriña los que han destrozado la factoría de tricornios. Siempre es de agradecer que los verdugos sean del propio pueblo porque así al mentarles a la madre se conoce de sobra si existe responsabilidad paterna en la tendencia asesina de los vástagos o si, por el contrario, las criaturas descarriadas son de buena familia.
Ya metidos en ovejas negras sigo de ruta por el prado vasco porque mis servicios de inteligencia, que no están compuestos por báteres con microchip sino por gente lista que te cagas, aseguran que ha sido Ternera el que ha ordenado a los mozos de guardia que embistan contras las garitas. De lo cual deduzco que el bueno de Josu, ahora que estaba a punto de entrar en la reserva, ha dado un golpe poli mili en la banda por ver si convierte a Txeroki en último mohicano.
La pugna por el poder etarra es lo que tiene. Cuando uno de estos dice a chulo yo, olvídate de Nacho Vidal. Si Ternera quiere demostrar que tiene el par mejor puesto que el número uno lo mismo es capaz de montar un dos de mayo que un siete de julio. De ahí lo de Durango, que a la vez que aclara quién maneja el timón es aviso para navegantes, tal que un servidor, que tenia medio apalabrado con el veterano gudari conciliar sin hacer pupa el RH vasco con la sangre española.
Por eso me ha defraudado este hombre. Menos por detrás, le he dado cuanto me ha pedido. Sobre todo tiempo para reorganizar a la banda. Capullo de mí que hasta he permitido que la franquicia de Batasuna esté presente en los ayuntamientos. En mi descargo debo aclarar que la intención última al permitirles participar en los plenos era ver si optaba por el mal menor de ser concejal de urbanismo alguno de los que quieren cargarse el edificio constitucional.
He tenido tanta manga ancha como Ternera estrechez de miras porque tras el atentado nadie gana. Los que han volado todo por la patria vasca aseguran que no tienen nada que perder, pero se equivocan porque al desplazar las fallas a Durango queman la estrategia del diálogo, de modo que nos impide decir palabras bonitas a los españoles ahora que el panorama se pone feo.
Peor podía haber sido, desde luego. Como soy hombre solitario no me gusta acompañar a nadie, ni siquiera en el sentimiento, así que me alegro de que no haya víctimas mortales. Entre otras cosas porque lo que me acerca al pésame me aleja del poder. A ver si el río revuelto me va a hacer perder las elecciones ahora que le sacaba varios cuerpos al del Miño. Como estos cerdos perpetren una matanza de aquí a marzo me veo en el lugar de Mariano. Salvo, claro está, que los españoles asuman que la alternativa es de armas tomar. Para evitar el triunfo del PP tengo que decirle a los medios amigos que bombardeen a la opinión pública con la idea de que, en cuestión de esperanza, mejor de paz que de Aguirre.
Ya metidos en ovejas negras sigo de ruta por el prado vasco porque mis servicios de inteligencia, que no están compuestos por báteres con microchip sino por gente lista que te cagas, aseguran que ha sido Ternera el que ha ordenado a los mozos de guardia que embistan contras las garitas. De lo cual deduzco que el bueno de Josu, ahora que estaba a punto de entrar en la reserva, ha dado un golpe poli mili en la banda por ver si convierte a Txeroki en último mohicano.
La pugna por el poder etarra es lo que tiene. Cuando uno de estos dice a chulo yo, olvídate de Nacho Vidal. Si Ternera quiere demostrar que tiene el par mejor puesto que el número uno lo mismo es capaz de montar un dos de mayo que un siete de julio. De ahí lo de Durango, que a la vez que aclara quién maneja el timón es aviso para navegantes, tal que un servidor, que tenia medio apalabrado con el veterano gudari conciliar sin hacer pupa el RH vasco con la sangre española.
Por eso me ha defraudado este hombre. Menos por detrás, le he dado cuanto me ha pedido. Sobre todo tiempo para reorganizar a la banda. Capullo de mí que hasta he permitido que la franquicia de Batasuna esté presente en los ayuntamientos. En mi descargo debo aclarar que la intención última al permitirles participar en los plenos era ver si optaba por el mal menor de ser concejal de urbanismo alguno de los que quieren cargarse el edificio constitucional.
He tenido tanta manga ancha como Ternera estrechez de miras porque tras el atentado nadie gana. Los que han volado todo por la patria vasca aseguran que no tienen nada que perder, pero se equivocan porque al desplazar las fallas a Durango queman la estrategia del diálogo, de modo que nos impide decir palabras bonitas a los españoles ahora que el panorama se pone feo.
Peor podía haber sido, desde luego. Como soy hombre solitario no me gusta acompañar a nadie, ni siquiera en el sentimiento, así que me alegro de que no haya víctimas mortales. Entre otras cosas porque lo que me acerca al pésame me aleja del poder. A ver si el río revuelto me va a hacer perder las elecciones ahora que le sacaba varios cuerpos al del Miño. Como estos cerdos perpetren una matanza de aquí a marzo me veo en el lugar de Mariano. Salvo, claro está, que los españoles asuman que la alternativa es de armas tomar. Para evitar el triunfo del PP tengo que decirle a los medios amigos que bombardeen a la opinión pública con la idea de que, en cuestión de esperanza, mejor de paz que de Aguirre.
viernes, 24 de agosto de 2007
El sucesor
Sonsoles, la prisa sólo es buena consejera delegada si la comanda Cebrián. Por eso se equivoca Gallardón al anunciar con tanta antelación que más que un deseo sería un placer convertirse en diputado de Rajoy en la próxima legislatura. Dice que quiere ser escudero de lujo del gallego, pero en su partido entienden que cuadra más que el alcalde de Madrid pretenda sustituir al caballero con tal de salir desde primera línea en caso de que el previsible descalabro electoral del PP fuerce la búsqueda de un caballo ganador.
Como desde Mariano Medina no hay aquí quien mida bien los tiempos, Gallardón se han encontrado con que le han salido en tromba Acebes y Zaplana, valga la repugnancia, así como la dama de la sopa boba del poder en la comunidad, Esperanza Aguirre. Juntos los tres han lanzado una granizada de improperios contra quien, hay que reconocerlo, recibe el temporal como el que oye llover. O como agua de mayo. Y es que el regidor debe de considerar que nada mejor que el ataque en masa de los halcones para que resalte por contraste su imagen de paloma brava.
En defensa de Ruiz sólo ha salido por ahora Bono, lo que viene a ser como si a mi me diera su último aliento Alvarez Cascos. El manchego es experto en poner el dedo en llaga ajena, de modo que, con la excusa de que Gallardón y él son uña y carne, es de prever que su respaldo genere aún más ganas de cortarle el vuelo al dueño de la villa y corte que pretende influir en la confección de listas de Mariano. Vana pretensión, desde luego, porque el núcleo duro que aísla al hombre tranquilo dice que el alcalde y su tropa generan la misma confianza que los generales que la noche de autos le dijeron a Viriato duerme tranquilo.
A mí, que quieres, me viene bien esta pelea de gallos que tiene visos de dejar al alcalde como el de Morón. Más me vale, pues Alberto es un tío con suerte. Así que si el muy cochino sale bien de ésta sería un rival al que habría que tener más que en cuenta en nómina. Total, él asegura que es de centro, moderado y sin complejos. Yo mismo. Dado que el alcalde es mi vivo retrato no sería descabellado que nos hiciéramos juntos la foto electoral. En su partido, desde luego, hay quien no lo vería negativo.
Pero tampoco habrá que hacerse ilusiones. Como Gallardón no aceptará mi oferta estoy convencido de que le tendré como contricante en los comicios de 2012. Antes tengo que pegarle un buen repaso electoral al jefe de unas filas otrora prietas y que ahora están para el rompan. Aún así el presidente del PP asegura que será el próximo en departir con la Zarzuela. Ja. Será con la de mariscos, ya que es de las rías. Aunque no es tan gracioso como se figura hay que reconocer que desde que se bajó del helicóptero a su manera tiene buenas caídas este Rajoy.
Como desde Mariano Medina no hay aquí quien mida bien los tiempos, Gallardón se han encontrado con que le han salido en tromba Acebes y Zaplana, valga la repugnancia, así como la dama de la sopa boba del poder en la comunidad, Esperanza Aguirre. Juntos los tres han lanzado una granizada de improperios contra quien, hay que reconocerlo, recibe el temporal como el que oye llover. O como agua de mayo. Y es que el regidor debe de considerar que nada mejor que el ataque en masa de los halcones para que resalte por contraste su imagen de paloma brava.
En defensa de Ruiz sólo ha salido por ahora Bono, lo que viene a ser como si a mi me diera su último aliento Alvarez Cascos. El manchego es experto en poner el dedo en llaga ajena, de modo que, con la excusa de que Gallardón y él son uña y carne, es de prever que su respaldo genere aún más ganas de cortarle el vuelo al dueño de la villa y corte que pretende influir en la confección de listas de Mariano. Vana pretensión, desde luego, porque el núcleo duro que aísla al hombre tranquilo dice que el alcalde y su tropa generan la misma confianza que los generales que la noche de autos le dijeron a Viriato duerme tranquilo.
A mí, que quieres, me viene bien esta pelea de gallos que tiene visos de dejar al alcalde como el de Morón. Más me vale, pues Alberto es un tío con suerte. Así que si el muy cochino sale bien de ésta sería un rival al que habría que tener más que en cuenta en nómina. Total, él asegura que es de centro, moderado y sin complejos. Yo mismo. Dado que el alcalde es mi vivo retrato no sería descabellado que nos hiciéramos juntos la foto electoral. En su partido, desde luego, hay quien no lo vería negativo.
Pero tampoco habrá que hacerse ilusiones. Como Gallardón no aceptará mi oferta estoy convencido de que le tendré como contricante en los comicios de 2012. Antes tengo que pegarle un buen repaso electoral al jefe de unas filas otrora prietas y que ahora están para el rompan. Aún así el presidente del PP asegura que será el próximo en departir con la Zarzuela. Ja. Será con la de mariscos, ya que es de las rías. Aunque no es tan gracioso como se figura hay que reconocer que desde que se bajó del helicóptero a su manera tiene buenas caídas este Rajoy.
jueves, 23 de agosto de 2007
Discurso tronco
Sonsoles, dicen mis rivales que tengo un discurso tronco, sin pies ni cabeza, pero lo cierto es que, aunque me ande por las ramas, se me entiende todo. Los que me conocen saben que si doy rodeos es porque pertenezco a la generación de Bonanza, siempre que sea económica, y que si huyo de la síntesis es porque entiendo que la frase más larga es el camino más seguro para no llegar a ninguna parte. En la conversación los circunloquios no comprometen ni la mitad que la línea recta. Este es el motivo de que, por ejemplo, llame accidentes de circulación, de la sangre, a los atentados con coche bomba.
Si no me gusta llamar al pan, pan es porque curiosamente una vez metidos en harina es cuando el horno no está para bollos, ya se discuta sobre la incompetencia ferroviaria de Magdalena o sobre la autodeterminación de La bella Easo. Por eso de mi boca no salen más que palabras botijo, redondas y huecas, idóneas para quedar bien ante el auditorio de pasmados de los que soy rey republicano. Lo demuestra, cielo mío, que ahora que estoy en el Principado haya dejado mi acreditado laicismo a un lado para decir que aquí se está la gloria.
Original en el elogio no soy. Eso está claro. Llamar paraíso a Asturias es, además de redundancia terrenal, frase hecha. No lo es tanto sin embargo que todo un presidente resalte las cualidades narcóticas de la zona al asegurar que en la aldea escogida para rematar las vacaciones duerme de un esguince, que es doble tirón. Es cierto, no obstante, que mi conocida querencia al descanso resta méritos al entorno como causa principal del me voy a dormir. Sabido es que para este adalid del bostezo con el que te acuestas la vida es sueño. De ahí que no sea muy despierto.
Lo que sí soy es agradecido con los pagos en los que paro gratis durante mis merecidas. A mi juicio son mejores lugares incluso que los sitios de Zaragoza. Y dan menos guerra, lo que explica mi amabilidad con los pueblerinos de a pie. Nada que ver mi sonrisa de ala ancha con el gesto hosco del Aznar presidencial, quien cuando cerraba el círculo estival en Quintanilla de Onésimo con una partidita con abuelos ponía cara tan de matar que el rival de la triple edad no se atrevía a cerrar nunca con la blanca doble.
Si no me gusta llamar al pan, pan es porque curiosamente una vez metidos en harina es cuando el horno no está para bollos, ya se discuta sobre la incompetencia ferroviaria de Magdalena o sobre la autodeterminación de La bella Easo. Por eso de mi boca no salen más que palabras botijo, redondas y huecas, idóneas para quedar bien ante el auditorio de pasmados de los que soy rey republicano. Lo demuestra, cielo mío, que ahora que estoy en el Principado haya dejado mi acreditado laicismo a un lado para decir que aquí se está la gloria.
Original en el elogio no soy. Eso está claro. Llamar paraíso a Asturias es, además de redundancia terrenal, frase hecha. No lo es tanto sin embargo que todo un presidente resalte las cualidades narcóticas de la zona al asegurar que en la aldea escogida para rematar las vacaciones duerme de un esguince, que es doble tirón. Es cierto, no obstante, que mi conocida querencia al descanso resta méritos al entorno como causa principal del me voy a dormir. Sabido es que para este adalid del bostezo con el que te acuestas la vida es sueño. De ahí que no sea muy despierto.
Lo que sí soy es agradecido con los pagos en los que paro gratis durante mis merecidas. A mi juicio son mejores lugares incluso que los sitios de Zaragoza. Y dan menos guerra, lo que explica mi amabilidad con los pueblerinos de a pie. Nada que ver mi sonrisa de ala ancha con el gesto hosco del Aznar presidencial, quien cuando cerraba el círculo estival en Quintanilla de Onésimo con una partidita con abuelos ponía cara tan de matar que el rival de la triple edad no se atrevía a cerrar nunca con la blanca doble.
miércoles, 22 de agosto de 2007
País de tango
Sonsoles, vos sabés que la crisis del concepto discutido no admite discusión. España se rompe a compás de tango: el País Vasco entona el adiós muchachos, Cataluña se queda a media luz y Galicia completa el crepúsculo interior. Mientras, el Gobierno ejerce de cieguita para no ver que una gran nación está a punto de expirar. Lástima. Comprenderás, sin embargo, que al ser autor intelectual del homicidio patrio antes me muera de risa que se me escape un lagrimón.
El efecto Gardel no está presente sólo en las comunidades históricas sino que también, puesto que es melodía de arrabal, vienen con la misma milonga las de la periferia, como demuestra la deriva nacionalista de Baleares después de pasar Matas a mejor vida política. En cuanto a las afortunadas, habrá que tentar otra vez a la suerte. Cierto que en Canarias no ha podido ser, pero en las próximas elecciones las urnas nos harán palmas porque en la capital del plátano vamos a presentar como candidata a Juanita Banana. Falta que la interesada acepte.
De modo que, por el norte, exige autodeterminación para ya la comunidad de las fundiciones y, por el sur también la pedirá El Hierro con el tiempo y una caña, que se tornará lanza contra quienes en su defensa de las raíces recurren a la espada toledana para convertírmela en la de Damocles. Pues se juegan la cabeza. Deberían de tener en cuenta que en menos de lo que tarda Moraleda en ponerme los cubiertos paso a cuchillo al que no esté de acuerdo con mi teoría de situar a España en el filo de la navaja.
Desde el pico del moro Almanzor al puerto de los cristianos tengo que acabar con el legado de los reyes católicos. Aprovecharé que se multiplican los territorios que quieren acabar con la unidad indivisible de España para sumar apoyos a mi causa. En tanto consigo el del PP, el único que me resta, recurriré a Carrillo, memoria viva de la memoria histórica, para que, como buen señor de la guerra, me dé un consejo por lo civil que evite una nueva contienda. Antes tengo que decir a Santiago que España cierra por traspaso, lo que se veía venir desde que, como genio que soy, concedo a todas las autonomías con furor uterino, las que siempre piden más, sus tres deseos.
Una vez que a través de la fragmentación convirtamos el país en Balcanes, donde la especialidad de la casa también es la violencia doméstica, tenemos que evitar que lo reconquisten de nuevo desde Covadonga. Para conseguirlo preveo transformar los picos de Europa en el mayor lugar de ocio del continente. A partir de ahora, Asturias farra querida y don Pelayo de parranda. Si me gano el corazón de los de la tierra de sus amores, el único obstáculo para mis planes provendrá del centro de la península. Ahí reside el problema. Estoy seguro de que para que España no se convierta en Yugoslavia monta guardia el Madrid de los Austrias.
El efecto Gardel no está presente sólo en las comunidades históricas sino que también, puesto que es melodía de arrabal, vienen con la misma milonga las de la periferia, como demuestra la deriva nacionalista de Baleares después de pasar Matas a mejor vida política. En cuanto a las afortunadas, habrá que tentar otra vez a la suerte. Cierto que en Canarias no ha podido ser, pero en las próximas elecciones las urnas nos harán palmas porque en la capital del plátano vamos a presentar como candidata a Juanita Banana. Falta que la interesada acepte.
De modo que, por el norte, exige autodeterminación para ya la comunidad de las fundiciones y, por el sur también la pedirá El Hierro con el tiempo y una caña, que se tornará lanza contra quienes en su defensa de las raíces recurren a la espada toledana para convertírmela en la de Damocles. Pues se juegan la cabeza. Deberían de tener en cuenta que en menos de lo que tarda Moraleda en ponerme los cubiertos paso a cuchillo al que no esté de acuerdo con mi teoría de situar a España en el filo de la navaja.
Desde el pico del moro Almanzor al puerto de los cristianos tengo que acabar con el legado de los reyes católicos. Aprovecharé que se multiplican los territorios que quieren acabar con la unidad indivisible de España para sumar apoyos a mi causa. En tanto consigo el del PP, el único que me resta, recurriré a Carrillo, memoria viva de la memoria histórica, para que, como buen señor de la guerra, me dé un consejo por lo civil que evite una nueva contienda. Antes tengo que decir a Santiago que España cierra por traspaso, lo que se veía venir desde que, como genio que soy, concedo a todas las autonomías con furor uterino, las que siempre piden más, sus tres deseos.
Una vez que a través de la fragmentación convirtamos el país en Balcanes, donde la especialidad de la casa también es la violencia doméstica, tenemos que evitar que lo reconquisten de nuevo desde Covadonga. Para conseguirlo preveo transformar los picos de Europa en el mayor lugar de ocio del continente. A partir de ahora, Asturias farra querida y don Pelayo de parranda. Si me gano el corazón de los de la tierra de sus amores, el único obstáculo para mis planes provendrá del centro de la península. Ahí reside el problema. Estoy seguro de que para que España no se convierta en Yugoslavia monta guardia el Madrid de los Austrias.
martes, 21 de agosto de 2007
Fatiga de España
Sonsoles, acaba de decir Carod que Cataluña sobrelleva cierta fatiga de España. Lo de este hombre ya cansa. Tú sabes que tengo seny, que es flema sin bombín, pero ya estoy hasta el gorro de que desde la ciudad condal nos pongan a caer de un burro a los que tenemos el mandato constitucional de sacar adelante una nación donde comparten espacio las butifarras y espetec con el aire del Estrecho y mi jaca corta el viento.
Ya sé que ser en el Congreso caballo ganador con ayuda externa implica el riesgo de recibir coces del socio de Gobierno, pero no es de recibo que el tripartito denuncie como si fuera algo natural que la catástrofe en que se ha convertido la autonomía de la sardana es responsabilidad exclusiva del chotis. Como lo único que pretende el tripartito es tener la fiesta en paz a costa de la verbena de la Paloma, habrá que advertirle que en la carrera de San Jerónimo no vamos a aceptar que se nos acuse hasta de enjaular al pajarillo pardo de la de San Bernardo.
Dice Carod que todo lo que falla en su comunidad está relacionado con la colonización gubernamental. Hay que admitir que alguna razón tiene. No está desencaminado al asociar con la red eléctrica española el apagón que tras dejar a dos velas a Barcelona propició que los afectados montaran el cirio. Tampoco da palos de ciego cuando a causa de los problemas de cercanías embiste a la chica de la estación. Pero demuestra tener poca vista si cree que con la excusa de culpar al de fuera la población autóctona va a mirar para otro lado.
Los catalanes saben bien que la Generalitat no resuelve ni un sudoku de nivel cero porque está formada por gobernantes de perfil bajo que nunca dan la cara. A lo mejor Rovira cree tener talla y estar cortado a imagen de sus ancestros, pero salvo por el bigote nadie le equipararía a Wifredo el Velloso. Y menos sus conciudadanos, hartos de reglas que mantienen al pueblo casi en estado de excepción. Como la de la política lingüística, que coacciona con tácticas de fuerza nueva al castellano viejo.
Por no hablar de la afrenta continua de Carod y sus muchachos al resto del país. Ahí es nada pedirle a ETA que circunscriba la veda al Ampurdán o tomarla con los símbolos de la hispanidad. El último, el morlaco del coñac, abatido sin picadores por las huestes independentistas. Y menos mal que se pararon ahí las criaturas. Porque estos igual destrozan el toro de Osborne que, si encarta, le hacen un hijo a la rubia de Terry.
Ya sé que ser en el Congreso caballo ganador con ayuda externa implica el riesgo de recibir coces del socio de Gobierno, pero no es de recibo que el tripartito denuncie como si fuera algo natural que la catástrofe en que se ha convertido la autonomía de la sardana es responsabilidad exclusiva del chotis. Como lo único que pretende el tripartito es tener la fiesta en paz a costa de la verbena de la Paloma, habrá que advertirle que en la carrera de San Jerónimo no vamos a aceptar que se nos acuse hasta de enjaular al pajarillo pardo de la de San Bernardo.
Dice Carod que todo lo que falla en su comunidad está relacionado con la colonización gubernamental. Hay que admitir que alguna razón tiene. No está desencaminado al asociar con la red eléctrica española el apagón que tras dejar a dos velas a Barcelona propició que los afectados montaran el cirio. Tampoco da palos de ciego cuando a causa de los problemas de cercanías embiste a la chica de la estación. Pero demuestra tener poca vista si cree que con la excusa de culpar al de fuera la población autóctona va a mirar para otro lado.
Los catalanes saben bien que la Generalitat no resuelve ni un sudoku de nivel cero porque está formada por gobernantes de perfil bajo que nunca dan la cara. A lo mejor Rovira cree tener talla y estar cortado a imagen de sus ancestros, pero salvo por el bigote nadie le equipararía a Wifredo el Velloso. Y menos sus conciudadanos, hartos de reglas que mantienen al pueblo casi en estado de excepción. Como la de la política lingüística, que coacciona con tácticas de fuerza nueva al castellano viejo.
Por no hablar de la afrenta continua de Carod y sus muchachos al resto del país. Ahí es nada pedirle a ETA que circunscriba la veda al Ampurdán o tomarla con los símbolos de la hispanidad. El último, el morlaco del coñac, abatido sin picadores por las huestes independentistas. Y menos mal que se pararon ahí las criaturas. Porque estos igual destrozan el toro de Osborne que, si encarta, le hacen un hijo a la rubia de Terry.
lunes, 20 de agosto de 2007
La guerra en la onda
Sonsoles, la nación vive una guerra civil en modalidad frecuencia modulada. Federico por un lado y Francino por otro mantienen un fuego cruzado tan virulento que a su lado el desembarco de Normadía no pasa de llegada de pateras, de viaje en canoa, de día de playa. Y es que, en comparación con Jiménez Losantos, Queipo de Llano, hombre de radio de acción, es Boby Deglané. Y Lister es Elena Francis, un sentimental, si se coteja con el sucesor de Gabilondo en el consultorio rojo.
Que el sustituto de Iñaki no es de Loyola lo demuestra el cerco al que somete a diario a la emisora de la Conferencia Episcopal, desde donde a su vez da la batalla el de Teruel. Los matinales de ambas cadenas se han convertido en trincheras que sólo establecen treguas para anunciar los siete días de oro de El Corte Inglés. El resto de la semana se dan el de mangas.
De tal modo se desmelenan aquí las ondas, de tal modo se tiran del pelo las empresas de comunicación, de tal modo se dicen lo que vale un peine los contertulios que no entiendo como estos programas no las patrocina Llongueras. Sólo Punto radio ejerce un ligero efecto suavizante, pero el problema es que tiene poca audiencia porque la mayoría de los oyentes está de su periodista de cabecera hasta el moño. En cuanto a Onda Cero, en lugar de cortarse, también saca la navaja barbera con intención de pincharme, lo que me incomoda tanto que voy a sugerir a sus jefazos un recambio de la propia escudería para la hora punta. Y es que salvo que contraten a Fernando Alonso, lo de conductor del programa le cuadra menos a Carlos Herrera que a González Ferrari.
Hasta tanto lo logre tengo que acostumbrarme a estar en desventaja en los dominios de Marconi. Aunque la Ser, a la que le debo el estar aquí, es la más escuchada a fuerza de tener más repetidores que cualquier curso de antes de la Logse, el resto de las emisoras en lugar de besar el terreno que piso me trata a patadas. En especial la Cope, la cual para advertirme que mi ciclo en el poder toca a su término convierte en editorial contra mi persona hasta las señales horarias.
A mí lo que más me preocupa de todo esto es que influye de tal modo en los taxistas, principales consumidores de hertzio y gasóil, que para ellos es todo uno bajar la bandera y entonar el himno nacional, convertido en canción protesta contra el poder establecido. Pues que no me toquen el claxón. Como se ponga chulo el gremio que va de libre me ocupo personalmente de prohibir por ley el uso de cadenas, siempre que sean radiofónicas, para evitar el retorno de las montañas nevadas.
Que el sustituto de Iñaki no es de Loyola lo demuestra el cerco al que somete a diario a la emisora de la Conferencia Episcopal, desde donde a su vez da la batalla el de Teruel. Los matinales de ambas cadenas se han convertido en trincheras que sólo establecen treguas para anunciar los siete días de oro de El Corte Inglés. El resto de la semana se dan el de mangas.
De tal modo se desmelenan aquí las ondas, de tal modo se tiran del pelo las empresas de comunicación, de tal modo se dicen lo que vale un peine los contertulios que no entiendo como estos programas no las patrocina Llongueras. Sólo Punto radio ejerce un ligero efecto suavizante, pero el problema es que tiene poca audiencia porque la mayoría de los oyentes está de su periodista de cabecera hasta el moño. En cuanto a Onda Cero, en lugar de cortarse, también saca la navaja barbera con intención de pincharme, lo que me incomoda tanto que voy a sugerir a sus jefazos un recambio de la propia escudería para la hora punta. Y es que salvo que contraten a Fernando Alonso, lo de conductor del programa le cuadra menos a Carlos Herrera que a González Ferrari.
Hasta tanto lo logre tengo que acostumbrarme a estar en desventaja en los dominios de Marconi. Aunque la Ser, a la que le debo el estar aquí, es la más escuchada a fuerza de tener más repetidores que cualquier curso de antes de la Logse, el resto de las emisoras en lugar de besar el terreno que piso me trata a patadas. En especial la Cope, la cual para advertirme que mi ciclo en el poder toca a su término convierte en editorial contra mi persona hasta las señales horarias.
A mí lo que más me preocupa de todo esto es que influye de tal modo en los taxistas, principales consumidores de hertzio y gasóil, que para ellos es todo uno bajar la bandera y entonar el himno nacional, convertido en canción protesta contra el poder establecido. Pues que no me toquen el claxón. Como se ponga chulo el gremio que va de libre me ocupo personalmente de prohibir por ley el uso de cadenas, siempre que sean radiofónicas, para evitar el retorno de las montañas nevadas.
Dos telediarios
Sonsoles, a Rajoy le quedan dos telediarios mal contados. Es decir, manipulados. Dice Mariano que de cara a las generales no le teme tanto al PSOE como a las televisiones por la predisposición del pueblo a añorar a Fernando VII. Puesto que la plebe está siempre por el vivan las cadenas no le falta razón al presidente del PP. Públicas y privadas han sido piezas básicas para convertir a un varón amable en teórico de la crispación. El lavado de imagen a fuerza de trapos sucios ha sido de tal magnitud que hemos conseguido convertir en abanderado del tortazo a un hombre que según sus próximos es tan bueno que a su lado un trozo de pan no es trigo limpio.
Ya será menos. Para mí que tras sus modales de mosquita muerta se esconde el hombre araña. De ahí que se suba por las paredes al comprobar como metemos tela de mano en la televisión. Hace bien en ponerse de los nervios porque lo cierto es que los informativos influyen de tal modo en el electorado que por sí solos serían capaces, si se presentara por su circunscripción, de hacer caballo ganador al potro de Vallecas. E incluso, lo que es más complicado, conseguirían que Sancho Gracia, paradigma de virilidad a la española, fuera el más votado en el entorno de Chueca.
Así que imagínate si ha sido fácil convencer a la opinión pública televidente, mientras ha interesado, de que De Juana, con ese tipo y esa novia, era un don Juan y la kale borroca cosas de críos. Y al revés: ahora que ETA ha roto la tregua por su cuenta hemos tenido el ojo de cubrir el riesgo electoral al sugerir a las productoras que Chaos vuelve a ser cíclope y el terrorismo callejero es preludio de la calle es mía.
Hay que reconocer que el mérito es de este partido. La derecha no es diestra en el manejo de los medios en tanto que los socialistas tenemos mano izquierda para meterlos en un puño. En la época de Aznar el PP repartió abrazos a los que le dieron el del oso. En cambio, el PSOE la única licencia que se concede es la de premiar a los propios con cargo al presupuesto y dejar a los ajenos a pan y agua para que naden en la miseria. De ahí que se indignen por la inversión anual del Gobierno en el ente público. No lo entiendo. Deberían considerar que no hay nada más normal que realizar transfusiones económicas ahora que la televisión es de plasma.
Pero aunque el receptor haga sangre al PP no es el único responsable del problema de comunicación que tienen los populares. Su presidente no es precisamente un hombre que dé bien en el LCD. Un señor que dice colosal en lugar de feo de grande no estará nunca enorme en la pantalla, donde tampoco cuela su presunta ironía gallega. A mí no me extraña: lo que él considera retranca no es más que morriña.
Ya será menos. Para mí que tras sus modales de mosquita muerta se esconde el hombre araña. De ahí que se suba por las paredes al comprobar como metemos tela de mano en la televisión. Hace bien en ponerse de los nervios porque lo cierto es que los informativos influyen de tal modo en el electorado que por sí solos serían capaces, si se presentara por su circunscripción, de hacer caballo ganador al potro de Vallecas. E incluso, lo que es más complicado, conseguirían que Sancho Gracia, paradigma de virilidad a la española, fuera el más votado en el entorno de Chueca.
Así que imagínate si ha sido fácil convencer a la opinión pública televidente, mientras ha interesado, de que De Juana, con ese tipo y esa novia, era un don Juan y la kale borroca cosas de críos. Y al revés: ahora que ETA ha roto la tregua por su cuenta hemos tenido el ojo de cubrir el riesgo electoral al sugerir a las productoras que Chaos vuelve a ser cíclope y el terrorismo callejero es preludio de la calle es mía.
Hay que reconocer que el mérito es de este partido. La derecha no es diestra en el manejo de los medios en tanto que los socialistas tenemos mano izquierda para meterlos en un puño. En la época de Aznar el PP repartió abrazos a los que le dieron el del oso. En cambio, el PSOE la única licencia que se concede es la de premiar a los propios con cargo al presupuesto y dejar a los ajenos a pan y agua para que naden en la miseria. De ahí que se indignen por la inversión anual del Gobierno en el ente público. No lo entiendo. Deberían considerar que no hay nada más normal que realizar transfusiones económicas ahora que la televisión es de plasma.
Pero aunque el receptor haga sangre al PP no es el único responsable del problema de comunicación que tienen los populares. Su presidente no es precisamente un hombre que dé bien en el LCD. Un señor que dice colosal en lugar de feo de grande no estará nunca enorme en la pantalla, donde tampoco cuela su presunta ironía gallega. A mí no me extraña: lo que él considera retranca no es más que morriña.
domingo, 19 de agosto de 2007
Mariano y los barones
Sonsoles, lo de Navarra demuestra que Rajoy es gafe. Estoy seguro de que si abre una peluquería sobreviene una epidemia de tiña. Y me inclino por creer que estuvo en Pisa cuando la torre parecía el ciprés de Silos. Si no de qué iba a quedar en un segundo plano la crisis de primer nivel que tenemos los socialistas en el término de San Fermín desde que decidimos no apoyar a los que quieren acabar con los fueros desde dentro. Únicamente a Miguel Sanz se le ocurre tirar piedras sobre su propio tejado en vez de lapidar al PSOE en la sesión de investidura, donde además de pedir grupo parlamentario propio para UPN en el Congreso, nos prodigó tales caricias para evitar bailar en la oposición con la más fea que sólo le faltó al cantamañanas entonar La Internacional.
El PP asegura que soy el reverso del rey Midas porque en su opinión todo lo que toco lo devalúo, pero debería hacer autocrítica para no estrellarse contra la realidad. Es cierto que en el extranjero apoyo siempre al que pierde y admito que los líderes a los que respaldo sólo ganan para sustos. Pero peor es lo de Rajoy, del que los vencedores de su partido se desmarcan y los perdedores quedan voluntariamente en fuera de juego. Entre los últimos destaca Piqué, amortizado por intentar aplicar en Cataluña una segunda vía que pretendía catalanizar a los suyos y castellanizar a los nuestros. Con un discurso a medio camino entre la peseta es la pela y Visca el Barcelona estaba claro que Josep iba a quedarse en la cuneta.
Pero vayamos con los que triunfan. En Valencia, por ejemplo, se pegan chufas a diario Camps y Zaplana. Y en Madrid, peor aún, si bien allí tengo la esperanza de que Aguirre y Gallardón acaben a tiro limpio para ver si les venzo sin jugar sucio. No sería extraño que lo consiguiera pues los jefes de zona popular se cortan las alas de tal modo que acreditan que, en cuestión de barones, la única referencia de ese partido es el rojo.
Lo que demuestra que en comparación con el PP nacional el reino de taifas fue una unidad de destino en lo universal. Y es que a Rajoy no le respeta en su partido ni el tiempo ahora que Rato está en espera. De ahí las prisas para echarme el guante. Vano intento. A Mariano le faltan astucia y aliados. Nada que ver conmigo, que tengo socios republicanos por todo el reino. Y los que me falten para gobernar los conseguiré cueste lo que cueste. Hay quien asegura que no soy pederasta a fuerza de no andarme con chiquitas. E incluso hay quien dice que si montara una unidad del sueño iría a medias con la mosca tsé tsé.
El PP asegura que soy el reverso del rey Midas porque en su opinión todo lo que toco lo devalúo, pero debería hacer autocrítica para no estrellarse contra la realidad. Es cierto que en el extranjero apoyo siempre al que pierde y admito que los líderes a los que respaldo sólo ganan para sustos. Pero peor es lo de Rajoy, del que los vencedores de su partido se desmarcan y los perdedores quedan voluntariamente en fuera de juego. Entre los últimos destaca Piqué, amortizado por intentar aplicar en Cataluña una segunda vía que pretendía catalanizar a los suyos y castellanizar a los nuestros. Con un discurso a medio camino entre la peseta es la pela y Visca el Barcelona estaba claro que Josep iba a quedarse en la cuneta.
Pero vayamos con los que triunfan. En Valencia, por ejemplo, se pegan chufas a diario Camps y Zaplana. Y en Madrid, peor aún, si bien allí tengo la esperanza de que Aguirre y Gallardón acaben a tiro limpio para ver si les venzo sin jugar sucio. No sería extraño que lo consiguiera pues los jefes de zona popular se cortan las alas de tal modo que acreditan que, en cuestión de barones, la única referencia de ese partido es el rojo.
Lo que demuestra que en comparación con el PP nacional el reino de taifas fue una unidad de destino en lo universal. Y es que a Rajoy no le respeta en su partido ni el tiempo ahora que Rato está en espera. De ahí las prisas para echarme el guante. Vano intento. A Mariano le faltan astucia y aliados. Nada que ver conmigo, que tengo socios republicanos por todo el reino. Y los que me falten para gobernar los conseguiré cueste lo que cueste. Hay quien asegura que no soy pederasta a fuerza de no andarme con chiquitas. E incluso hay quien dice que si montara una unidad del sueño iría a medias con la mosca tsé tsé.
sábado, 18 de agosto de 2007
Saturno, un padrazo
Sonsoles, hay que reconocer que al lado de ETA Saturno es un padrazo. Mejor devorar a los hijos que dejarlos que se coman el marrón, que es lo que ha hecho la banda al cerrar los ojos para no ver la situación en que queda Otegi, quien para sus socios de armas ha pasado de gallo de pelea a gallinita ciega desde que le mandamos a hacer noche a la trena por exaltar en su día el terrorismo. Tan en desgracia ha caído el bueno de Arnardo que ni en la ría de Bilbao pican aquellos a los que demanda apoyo en la red.
De hecho, sólo tres de cada cien votantes independentistas ha suscrito en internet la petición de indulto para el que comparte celda con los herederos de El Torete, lo que demuestra que ni siquiera la afición vasca está por la labor de que le den la condicional al diestro de la izquierda abertxale. Cría colegas. Pobre hombre. Debe de tener el corazón como la ideología, en un puño, desde que no es brazo derecho de la cúpula asesina. Y es que para alguien cuyas decisiones han ido hasta ahora a misa nada debe doler más que el rechazo de la propia parroquia.
Pero él se lo ha buscado. Los malos tiempos para Otegui se derivan de su falta de autonomía para exigir la autodeterminación, de su escasa capacidad para hablar por su boca en la mesa de las negociación de paz. Cierto que la reunión en la cumbre resultó borrascosa, pero hay que admitir que sus jefes no le dejaron tomar más alternativa que la ambigüedad. De ahí el sí, pero no, que no, que no. Joder, Sonsoles, parezco Lolita.
Puesto que resulta duro que la militancia pase del que ha sido su núcleo, es lógico que esté que muerda quien anda preso, y no sólo de la rabia, tras mercadear en nombre de hijos de perra. Al menos habrá escarmentado. Se habrá dado cuenta de que la banda desprecia a los interlocutores de la casa. Se habrá dado cuenta de que los jefes de ETA están más por los sujetos malencarados que por los que tienen hermoso el verbo. Y es que las palabras, aunque a veces salgan disparadas, no encierra para ellos el encanto del proyectil, motivo por el que estos balas perdidas las dejan siempre en la recámara. Lo que vale para mandar allí es tener un par. Para la gente de Txeroki lo único que cuenta es marcar paquete. Siempre que sea bomba.
De hecho, sólo tres de cada cien votantes independentistas ha suscrito en internet la petición de indulto para el que comparte celda con los herederos de El Torete, lo que demuestra que ni siquiera la afición vasca está por la labor de que le den la condicional al diestro de la izquierda abertxale. Cría colegas. Pobre hombre. Debe de tener el corazón como la ideología, en un puño, desde que no es brazo derecho de la cúpula asesina. Y es que para alguien cuyas decisiones han ido hasta ahora a misa nada debe doler más que el rechazo de la propia parroquia.
Pero él se lo ha buscado. Los malos tiempos para Otegui se derivan de su falta de autonomía para exigir la autodeterminación, de su escasa capacidad para hablar por su boca en la mesa de las negociación de paz. Cierto que la reunión en la cumbre resultó borrascosa, pero hay que admitir que sus jefes no le dejaron tomar más alternativa que la ambigüedad. De ahí el sí, pero no, que no, que no. Joder, Sonsoles, parezco Lolita.
Puesto que resulta duro que la militancia pase del que ha sido su núcleo, es lógico que esté que muerda quien anda preso, y no sólo de la rabia, tras mercadear en nombre de hijos de perra. Al menos habrá escarmentado. Se habrá dado cuenta de que la banda desprecia a los interlocutores de la casa. Se habrá dado cuenta de que los jefes de ETA están más por los sujetos malencarados que por los que tienen hermoso el verbo. Y es que las palabras, aunque a veces salgan disparadas, no encierra para ellos el encanto del proyectil, motivo por el que estos balas perdidas las dejan siempre en la recámara. Lo que vale para mandar allí es tener un par. Para la gente de Txeroki lo único que cuenta es marcar paquete. Siempre que sea bomba.
viernes, 17 de agosto de 2007
A parir
Sonsoles, el PP me acusa de vender la piel del oso antes de cazarlo, pero es que tengo claro que, salvo en los dominios del madroño, los tiros electorales van a ir por donde nos conviene. Desde que me saqué de la chistera el conejo de los 2.500 euros por nacimiento no es triunfalismo sino sentido común vaticinar que ganaremos los comicios generales con la gorra. Y es que el golpe de efecto en el debate del Estado de la nación ha sido tan espectacular que al día de hoy no hay española que no busque greña en la calle con tal de que la pongan a parir.
Rajoy tendrá que admitir que los avances en política social anulan ante la opinión pública el fracaso de la antiterrorista. A nadie le importa la autodeterminación del árbol de Guernica cuando hay paga por cada pimpollo que llegue al jardín de infancia. Así que si el dirigente popular mantiene su estrategia de intentar pescar votos en río revuelto de la crispación le vaticino fracaso en las urnas desde el Miño al Bidasoa.
Al centrar su táctica en el problema vasco, Mariano lo único que consigue que los vitorianos le llamen victorino sin conseguir que el resto de España pida para él las dos orejas. Si fuera todo oídos escucharía que las masas, bien aleccionadas por los medios de comunicación, piden más chapapote y menos Txapote.
Y es que la derecha no sabe mangonear al electorado. Que aprenda del PSOE. Sólo hay que ver como hemos aislado al PP en las autonomías independentistas. Ha sido fácil. No se necesita titularse en el ala oeste de la casa blanca para manipular a los del delta del Ebro. De hecho hemos conseguido que en boca de cualquier dirigente popular la palabra catalán sea insulto geopolítico.
En cuanto al país vasco, aunque María San Gil se haya recuperado del cáncer hemos conseguido a través de ANV la metástasis de ETA, lo que implica que entre socialistas y nacionalistas vamos a sacar a patadas al PP de las instituciones públicas ubicadas desde Santurce a Bilbao. Por no hablar de Andalucía, donde no se atreve a llegar ni siquiera la gripe porque no hay quien nos tosa. Te digo Sonsoles que Chaves jode a los andaluces de tal modo sin que la situación le resulte embarazosa que para mí que más que control tiene Durex sobre la ciudadanía.
Cierto que al partido facha siempre le quedará Madrid, pero lo de Aguirre y Gallardón no es precisamente el comienzo de una hermosa amistad. Además, el apoyo masivo de la capital a la gaviota es poca cosa para que remonte el vuelo en el conjunto de España. A la demoscopia me remito: a puro estar por debajo en la intención de voto lo que para nosotros es encuesta para el PP es sondeo.
Rajoy tendrá que admitir que los avances en política social anulan ante la opinión pública el fracaso de la antiterrorista. A nadie le importa la autodeterminación del árbol de Guernica cuando hay paga por cada pimpollo que llegue al jardín de infancia. Así que si el dirigente popular mantiene su estrategia de intentar pescar votos en río revuelto de la crispación le vaticino fracaso en las urnas desde el Miño al Bidasoa.
Al centrar su táctica en el problema vasco, Mariano lo único que consigue que los vitorianos le llamen victorino sin conseguir que el resto de España pida para él las dos orejas. Si fuera todo oídos escucharía que las masas, bien aleccionadas por los medios de comunicación, piden más chapapote y menos Txapote.
Y es que la derecha no sabe mangonear al electorado. Que aprenda del PSOE. Sólo hay que ver como hemos aislado al PP en las autonomías independentistas. Ha sido fácil. No se necesita titularse en el ala oeste de la casa blanca para manipular a los del delta del Ebro. De hecho hemos conseguido que en boca de cualquier dirigente popular la palabra catalán sea insulto geopolítico.
En cuanto al país vasco, aunque María San Gil se haya recuperado del cáncer hemos conseguido a través de ANV la metástasis de ETA, lo que implica que entre socialistas y nacionalistas vamos a sacar a patadas al PP de las instituciones públicas ubicadas desde Santurce a Bilbao. Por no hablar de Andalucía, donde no se atreve a llegar ni siquiera la gripe porque no hay quien nos tosa. Te digo Sonsoles que Chaves jode a los andaluces de tal modo sin que la situación le resulte embarazosa que para mí que más que control tiene Durex sobre la ciudadanía.
Cierto que al partido facha siempre le quedará Madrid, pero lo de Aguirre y Gallardón no es precisamente el comienzo de una hermosa amistad. Además, el apoyo masivo de la capital a la gaviota es poca cosa para que remonte el vuelo en el conjunto de España. A la demoscopia me remito: a puro estar por debajo en la intención de voto lo que para nosotros es encuesta para el PP es sondeo.
Cuando el crack no es Maradona
Sonsoles, relacionar el concepto crack únicamente con Maradona me ha jugado una mala pasada. Resulta que el anglicismo también se usa para cuando las economías desarrolladas quedan en fuera de juego cada vez que el mercado lanza un libre indirecto envenenado sin barrera arancelaria. En otras palabras, el efecto mariposa de la crisis hipotecaria de Estados Unidos oficia ahora en los mercados europeos de mosca cojonera.
No sé que tiene la actualidad contra mí, pero siempre me deja en mal lugar. Cuando anuncié días de gloria sin ETA los terroristas se dieron prisa en mandar a la T-4 de Madrid al cielo. Y ahora que acabo de asegurar que la economía española va que chuta le ha faltado tiempo a la yanqui para meternos un gol. Con el agravante de que puesto que a causa de la globalización este partido los jugamos juntos los de Montana y los del Mar menor el tanto en propia puerta amenaza con perjudicar a la tira de paisanos que, confiada en los buenos resultados, ha tirado la casa por la ventana a la hora de adquirir una vivienda.
Cómo será de fuerte la cosa que hasta al club de las empresas pijas nacionales, el Ibex 35, le ha cantado el mercado las cuarenta penalizándole con una bajada que es casi de pantalones de puro humillante. Si esto le pasa a los amos de la bolsa imagino que los compradores de pisos que no tienen ni para la de la compra deben de estar como para tirar cohetes, pero contra Wall Street, porque el pánico causado en los parqués de medio mundo amenaza ahora a sus tarimas flotantes.
El problema también repercute en mí por bocazas, dado que, oportuno como soy para vender la moto, había anunciado el advenimiento de la felicidad económica una semana antes de que el Dow Jones saludara con un buenos días, tristeza, a quienes se gastan el dinero con alegría en buenas acciones que luego no lo son tanto. Lo que les aboca al agua al cuello o a la economía sumergida. Recuérdame Sonsoles que abronque a Miguel Sebastían por no advertirme de que lo que me enseñó en dos tardes podía irse al garete de la noche a la mañana.
No sé que tiene la actualidad contra mí, pero siempre me deja en mal lugar. Cuando anuncié días de gloria sin ETA los terroristas se dieron prisa en mandar a la T-4 de Madrid al cielo. Y ahora que acabo de asegurar que la economía española va que chuta le ha faltado tiempo a la yanqui para meternos un gol. Con el agravante de que puesto que a causa de la globalización este partido los jugamos juntos los de Montana y los del Mar menor el tanto en propia puerta amenaza con perjudicar a la tira de paisanos que, confiada en los buenos resultados, ha tirado la casa por la ventana a la hora de adquirir una vivienda.
Cómo será de fuerte la cosa que hasta al club de las empresas pijas nacionales, el Ibex 35, le ha cantado el mercado las cuarenta penalizándole con una bajada que es casi de pantalones de puro humillante. Si esto le pasa a los amos de la bolsa imagino que los compradores de pisos que no tienen ni para la de la compra deben de estar como para tirar cohetes, pero contra Wall Street, porque el pánico causado en los parqués de medio mundo amenaza ahora a sus tarimas flotantes.
El problema también repercute en mí por bocazas, dado que, oportuno como soy para vender la moto, había anunciado el advenimiento de la felicidad económica una semana antes de que el Dow Jones saludara con un buenos días, tristeza, a quienes se gastan el dinero con alegría en buenas acciones que luego no lo son tanto. Lo que les aboca al agua al cuello o a la economía sumergida. Recuérdame Sonsoles que abronque a Miguel Sebastían por no advertirme de que lo que me enseñó en dos tardes podía irse al garete de la noche a la mañana.
jueves, 16 de agosto de 2007
Líbido nacional
Sonsoles, parecer lo parece, pero éste no es un país holgazán. Si a la mayor parte de los españoles le tira la cama no es para dormirse en los laureles sino para despertar la líbido. Y, por lo que se ve, también la imaginación, según se deduce de un estudio que revela que nuestros compatriotas practicarían sexo lo menos cuatro veces a la semana. Para el carro, Manolo, que tengo el mes. Y es que aunque en cuestión de goce el español medio se diga experto en caza mayor lo más que ha catado, y con gatillazo, ha sido el conejo de la Loles. O ni siquiera eso, dado que aquí son multitud los que, como se les va la mano en cuestión de amor, se limitan a hacer el propio.
Luego cuentan que se han llevado al huerto hasta al perro del hortelano, pero lo cierto es que comen menos que dejan. Aquí es tradición decirse pariente del marqués de Bradomín cuando está claro que siempre se termina con la viudita del condel Laurel. Mejor. Otra costumbre del macho nacional es darse importancia del tamaño sin tener en cuenta que en España el único aparato desarrollado es el del PSOE. El reproductor suele ser de kilómetro cero, no tanto por su longitud, que también, cuanto por su poco uso.
El informe establece la distancia entre la que no quieren que la traten a palos y el macho varas. Así, las entrevistadas dicen que les gustan los hombres más tiernos que agresivos, lo que implica que los expertos en salto del tigre deben ensayar ahora el del gato que está triste y azul si es que quieren arañar algo por la vía del romanticismo. A ellos, por el contrario, más que las palabras bonitas les gusta que le hablen sucio, lo que motiva que las damas cuando lleguen al clímax prescindan del Binaca.
Donde hay más afinidad es en el apartado afrodisiaco. A varones y hembras les gusta por igual mezclar comida y excitación, algo que resulta lógico cuando lo que se dirime es el apetito sexual. Claro que también en esto hay diferencias pues mientras unas piensan en ostras otros lo hacen en mantequilla, de modo que les separa la distancia que media entre las que quieren el alimento para abrir boca antes que piernas y los que lo quieren sólo para ir de culo.
Otro apartado que les desune es el de las variantes sexuales. Ellas apuestan por la creatividad, mientras que a ellos les gustaría que las chicas, dado que se las dan de listas, pasaran cada noche examen oral en La Sorbona. Total, lo de siempre en España: todos contra todos. Ni siquiera cuando media el placer varones y hembras comparten los mismos gustos. De hecho, únicamente coinciden en que, aunque se saben hijos de la sociedad de la información, le dan menos importancia a la agencia Efe que el punto G.
Luego cuentan que se han llevado al huerto hasta al perro del hortelano, pero lo cierto es que comen menos que dejan. Aquí es tradición decirse pariente del marqués de Bradomín cuando está claro que siempre se termina con la viudita del condel Laurel. Mejor. Otra costumbre del macho nacional es darse importancia del tamaño sin tener en cuenta que en España el único aparato desarrollado es el del PSOE. El reproductor suele ser de kilómetro cero, no tanto por su longitud, que también, cuanto por su poco uso.
El informe establece la distancia entre la que no quieren que la traten a palos y el macho varas. Así, las entrevistadas dicen que les gustan los hombres más tiernos que agresivos, lo que implica que los expertos en salto del tigre deben ensayar ahora el del gato que está triste y azul si es que quieren arañar algo por la vía del romanticismo. A ellos, por el contrario, más que las palabras bonitas les gusta que le hablen sucio, lo que motiva que las damas cuando lleguen al clímax prescindan del Binaca.
Donde hay más afinidad es en el apartado afrodisiaco. A varones y hembras les gusta por igual mezclar comida y excitación, algo que resulta lógico cuando lo que se dirime es el apetito sexual. Claro que también en esto hay diferencias pues mientras unas piensan en ostras otros lo hacen en mantequilla, de modo que les separa la distancia que media entre las que quieren el alimento para abrir boca antes que piernas y los que lo quieren sólo para ir de culo.
Otro apartado que les desune es el de las variantes sexuales. Ellas apuestan por la creatividad, mientras que a ellos les gustaría que las chicas, dado que se las dan de listas, pasaran cada noche examen oral en La Sorbona. Total, lo de siempre en España: todos contra todos. Ni siquiera cuando media el placer varones y hembras comparten los mismos gustos. De hecho, únicamente coinciden en que, aunque se saben hijos de la sociedad de la información, le dan menos importancia a la agencia Efe que el punto G.
miércoles, 15 de agosto de 2007
Las dos de Chaves
Sonsoles, me tiene contento Magdalena. Entre la Calvo y la Álvarez me la pegó bien Chaves con la cuota andaluza. Llévatelas al Gobierno, que son de lo que no hay, me dijo. Y vaya si era cierto. Cosa más surrealista no se ha visto en un ministerio desde Fernando Morán. Mira tú que par: la primera dice que se traía palabras cada vez que visitaba América del Sur. Habría que verla en la aduana: ¿Algo que declarar? Sí, dos bilabiales. Y la segunda, en las antípodas de la verborrea ajena, manda callar a cualquiera que diga esta boca es mía, como ha demostrado en el Parlamento al ponerse en jarras cuando la oposición al completo le pidió que pagara los platos rotos en las infraestructuras catalanas. En concreto, le exigían la dimisión por un desastre ferroviario de tal magnitud que al eslogan papá ven en tren le han añadido allí la contestación del cabeza de familia: tu puta madre.
Desde luego, más me habría valido designar a un portero de discoteca para titular de Fomento que a una chica con ganas de bronca que no aguanta una crítica siquiera a mis socios de Gobierno. De hecho, con quien se las ha tenido tiesas ha sido con el portavoz de Esquerra que le recriminó que llegara a Barcelona en plan señorito andaluz. Para mí que el republicano se equivocó al asignarle comunidad autónoma. Cierto que la señora es del sur, pero su carácter parece forjado más que en Málaga en Malasaña. Aunque sé que es algo que le revienta Magdalena tiene menos de terrateniente que de chulapa que camina, menos de sevillanas que de chotis, menos de faralaes que de Pichi.
A la ministra no le habría venido mal mostrarse más humana con la jauría. Podría haberles dicho que a Cataluña viene a servir al rey, ay, ay. O que quisiera ser tan alta como la luna para ver los soldados de los paysos. Pero no, la niña a lo suyo, que es la gresca. Cierto que le buscaron las cosquillas, pero eso no le da derecho a reirse de los diputados que le pidieron que abandonara el gobierno por su incapacidad para diferenciar un guardagujas de un pajar. Tampoco denota inteligencia su pésima capacidad para las relaciones sociales porque sirve de pretexto a los que enlazan la desdicha de cercanías con la incapacidad de la ministra de tener gancho en las distancias cortas.
Y encima me pide que me pegue por ella. Tras asegurar que no dimitirá porque entre sus defectos no está el de darse a la fuga así estuviera bebida, pone su futuro en mis manos, a sabiendas de que será perfecto porque no voy a retocar más el Gobierno tras cargarme hace nada a la solución habitacional, a la mujer de cine y al hombre íntegro. Pues ganas me dan de decirle a la dama que esta es su última estación para evitar el descarrilamiento del Gobierno en pleno. No sea que tras darnos ganadores el CIS venga después el CSI a investigar quién ha matado las expectativas.
Desde luego, más me habría valido designar a un portero de discoteca para titular de Fomento que a una chica con ganas de bronca que no aguanta una crítica siquiera a mis socios de Gobierno. De hecho, con quien se las ha tenido tiesas ha sido con el portavoz de Esquerra que le recriminó que llegara a Barcelona en plan señorito andaluz. Para mí que el republicano se equivocó al asignarle comunidad autónoma. Cierto que la señora es del sur, pero su carácter parece forjado más que en Málaga en Malasaña. Aunque sé que es algo que le revienta Magdalena tiene menos de terrateniente que de chulapa que camina, menos de sevillanas que de chotis, menos de faralaes que de Pichi.
A la ministra no le habría venido mal mostrarse más humana con la jauría. Podría haberles dicho que a Cataluña viene a servir al rey, ay, ay. O que quisiera ser tan alta como la luna para ver los soldados de los paysos. Pero no, la niña a lo suyo, que es la gresca. Cierto que le buscaron las cosquillas, pero eso no le da derecho a reirse de los diputados que le pidieron que abandonara el gobierno por su incapacidad para diferenciar un guardagujas de un pajar. Tampoco denota inteligencia su pésima capacidad para las relaciones sociales porque sirve de pretexto a los que enlazan la desdicha de cercanías con la incapacidad de la ministra de tener gancho en las distancias cortas.
Y encima me pide que me pegue por ella. Tras asegurar que no dimitirá porque entre sus defectos no está el de darse a la fuga así estuviera bebida, pone su futuro en mis manos, a sabiendas de que será perfecto porque no voy a retocar más el Gobierno tras cargarme hace nada a la solución habitacional, a la mujer de cine y al hombre íntegro. Pues ganas me dan de decirle a la dama que esta es su última estación para evitar el descarrilamiento del Gobierno en pleno. No sea que tras darnos ganadores el CIS venga después el CSI a investigar quién ha matado las expectativas.
martes, 14 de agosto de 2007
Catástrofes catalanas
Sonsoles, el incendio del palmero que subió a Las Palmas y la acumulación de desgracias en el oasis catalán me han desquiciado de tal modo que ya no sé si soy camello o presidente ¿Hace un peta? ¿No? Entonces un decreto ley que establezca que en el cálido verano las malas noticias pasen de largo, no sean que aproximen el otoño al patriarca que tienes por marido. Las elecciones están a la vuelta de la esquina y aunque las encuestas digan que las ganaré de calle hay que evitar que el electorado decida tirar por la del medio, que para un socialista es a la vez la del centro y la de la amargura.
Ya veremos como se portan las urnas. En Cataluña mal, seguro, pues lo que ha pasado en la ciudad de Las Ramblas no es como para que echen flores al Gobierno, salvo, y no es ramalazo monárquico, que nos las manden en una corona, lo que no sería extraño dado que de seguir así los catalanes nos van a matar con dedicatoria. Motivos para el tus votantes sí te olvidan no les van a faltar a poco que tengan memoria en marzo. Y es que desde que sacamos adelante alegremente el Estatut todo ha ido de pena. Tanto es así que al lado de lo que sucede allí la ley de Murphy es una tesis sobre el optimismo radical.
Lo sucedido junto al barrio Gótico es de película de terror. Primero se cae un barrio obrero, el Carmel, mientras construían una línea para la zona. Ya es paradoja no medir bien el terreno cuando de lo que se trata es de construir el Metro. Después llega el gran apagón del que no se han repuesto los consumidores ni con el cable que le hemos echado con los generadores. El único consuelo que queda es que la oscuridad, hábitat propicio al escarceo, sirva para incrementar la natalidad y de paso el sí quiero. Más que nada para que Barcelona, que ha sido ciudad olímpica, recupere la senda de las medallas con la del amor.
Y ahora toman el relevo de las desgracias las infraestructuras, convertidas en un problema de altura por una debacle tierra-aire sin precedentes. De modo que muchacho, la marina te llama. Porque salvo que uno viva como un marqués y, en consecuencia, llegue a la ciudad condal en yate, tendrá problemas para acceder a ella. Si lo hace por avión bueno será si ese día el personal no organiza el segundo campeonato sindical de movilización ilícita en la pista de aterrizaje. Si viene en tren de cercanías llegará al invierno, que también es estación, antes que a la de Sants. Y si lo hace por autopista entenderá el significado de coche escoba. Te digo que para completar el desastre sólo falta que el Ayuntamiento nombre hija adoptiva a Juanita Calamidad.
Ya veremos como se portan las urnas. En Cataluña mal, seguro, pues lo que ha pasado en la ciudad de Las Ramblas no es como para que echen flores al Gobierno, salvo, y no es ramalazo monárquico, que nos las manden en una corona, lo que no sería extraño dado que de seguir así los catalanes nos van a matar con dedicatoria. Motivos para el tus votantes sí te olvidan no les van a faltar a poco que tengan memoria en marzo. Y es que desde que sacamos adelante alegremente el Estatut todo ha ido de pena. Tanto es así que al lado de lo que sucede allí la ley de Murphy es una tesis sobre el optimismo radical.
Lo sucedido junto al barrio Gótico es de película de terror. Primero se cae un barrio obrero, el Carmel, mientras construían una línea para la zona. Ya es paradoja no medir bien el terreno cuando de lo que se trata es de construir el Metro. Después llega el gran apagón del que no se han repuesto los consumidores ni con el cable que le hemos echado con los generadores. El único consuelo que queda es que la oscuridad, hábitat propicio al escarceo, sirva para incrementar la natalidad y de paso el sí quiero. Más que nada para que Barcelona, que ha sido ciudad olímpica, recupere la senda de las medallas con la del amor.
Y ahora toman el relevo de las desgracias las infraestructuras, convertidas en un problema de altura por una debacle tierra-aire sin precedentes. De modo que muchacho, la marina te llama. Porque salvo que uno viva como un marqués y, en consecuencia, llegue a la ciudad condal en yate, tendrá problemas para acceder a ella. Si lo hace por avión bueno será si ese día el personal no organiza el segundo campeonato sindical de movilización ilícita en la pista de aterrizaje. Si viene en tren de cercanías llegará al invierno, que también es estación, antes que a la de Sants. Y si lo hace por autopista entenderá el significado de coche escoba. Te digo que para completar el desastre sólo falta que el Ayuntamiento nombre hija adoptiva a Juanita Calamidad.
lunes, 13 de agosto de 2007
Su san Martín
Sonsoles, porque no engraso los ejes, especialmente el del bien, me llaman de todo. Pero estoy dispuesto a rectificar. Me daré de baja en el del mal, sección Hispanoamerica, ahora que queda medio año escaso para el chupinazo electoral, no sea que por ser cerril las penas y las vaquitas me lleven por la misma senda, la de la oposición, en tanto que el caminito de la Moncloa lo haga Rajoy, que aún está verde para desbancar a un rojo pata negra.
Confío en el que pueblo español no me haga esa cochinada. Aunque para evitarlo no le amenazaré con la llegada del general San Martín, sino todo lo contrario. He ordenado darle la vuelta a mi ideario para el Cono Sur con el objetivo de recuperar el norte en política exterior. Puesto que no doy puntada sin hilo ejerceré por si las moscas de sastrecillo valiente ante los tiranos del nuevo mundo. Por lo pronto, la secretaria de política internacional del PSOE acaba de poner a caer de un burro a Chávez, el asno bolivariano, so pretexto de que su deriva autoritaria le aproxima al pirata del Caribe.
De manera que ahora tendré que darle palo malo al sujeto con el que hacía buenas migas, pero, ya se sabe, si aprieta el hambre, al pan, pan. El poder no entiende de amistades cuando encierran tanto peligro. Así que lo he puesto en el punto de mira por ver si la opinión pública española olvida que no ha mucho tuve un romance diplomático con un político que si tiene al pueblo metido en el bolsillo es sólo porque le proporciona doble alegría, gastronómica y de clases, al darle sopa boba mientras pone a la oposición a caldo.
No es que esté en completo desacuerdo con los métodos que utiliza el sátrapa. Coincido con Hugo en lo de poner firme a la oligarquía. Al fin y al cabo, el coronel no hace más que aplicar su superioridad de rango militar al meter en cintura a los terratenientes. Otra cosa es el modo en que trata de controlar a los medios de comunicación. Aunque no ha sido lento de reflejos al cerrar en Caracas la emisora hermana de radio Caracol, ha dado argumentos a los que le llaman baboso. En España no se entendería que uno, salvo que sea hidráulica, se entrometiera en asuntos de prensa.
Así que he decidido marcar distancias con un hombre de ideología tan próxima y talante tan distante. El problema es que tras alejarme de Venezuela me queda aún que soltar mucho lastre allende los mares. En concreto en La Habana, donde las cárceles ofician de parlamento a fuerza de cobijar a presos políticos. Lo que pasa es que ahí la espantada es más compleja porque para parte de la opinión pública lo de isla más que una dictadura es un sentimiento. Y, en consecuencia, Fidel, más que un caudillo es un idealista sin tacha. De hecho, la izquierda española únicamente le reconoce el error de dejar salir de Cuba a Luis Aguilé. Y la derecha, por el contrario, dice que es una pena el trabajar a favor del reyezuelo. De lo que se deduce que los tontos del bote del PP están tambien en este asunto por la labor de dar la lata.
Confío en el que pueblo español no me haga esa cochinada. Aunque para evitarlo no le amenazaré con la llegada del general San Martín, sino todo lo contrario. He ordenado darle la vuelta a mi ideario para el Cono Sur con el objetivo de recuperar el norte en política exterior. Puesto que no doy puntada sin hilo ejerceré por si las moscas de sastrecillo valiente ante los tiranos del nuevo mundo. Por lo pronto, la secretaria de política internacional del PSOE acaba de poner a caer de un burro a Chávez, el asno bolivariano, so pretexto de que su deriva autoritaria le aproxima al pirata del Caribe.
De manera que ahora tendré que darle palo malo al sujeto con el que hacía buenas migas, pero, ya se sabe, si aprieta el hambre, al pan, pan. El poder no entiende de amistades cuando encierran tanto peligro. Así que lo he puesto en el punto de mira por ver si la opinión pública española olvida que no ha mucho tuve un romance diplomático con un político que si tiene al pueblo metido en el bolsillo es sólo porque le proporciona doble alegría, gastronómica y de clases, al darle sopa boba mientras pone a la oposición a caldo.
No es que esté en completo desacuerdo con los métodos que utiliza el sátrapa. Coincido con Hugo en lo de poner firme a la oligarquía. Al fin y al cabo, el coronel no hace más que aplicar su superioridad de rango militar al meter en cintura a los terratenientes. Otra cosa es el modo en que trata de controlar a los medios de comunicación. Aunque no ha sido lento de reflejos al cerrar en Caracas la emisora hermana de radio Caracol, ha dado argumentos a los que le llaman baboso. En España no se entendería que uno, salvo que sea hidráulica, se entrometiera en asuntos de prensa.
Así que he decidido marcar distancias con un hombre de ideología tan próxima y talante tan distante. El problema es que tras alejarme de Venezuela me queda aún que soltar mucho lastre allende los mares. En concreto en La Habana, donde las cárceles ofician de parlamento a fuerza de cobijar a presos políticos. Lo que pasa es que ahí la espantada es más compleja porque para parte de la opinión pública lo de isla más que una dictadura es un sentimiento. Y, en consecuencia, Fidel, más que un caudillo es un idealista sin tacha. De hecho, la izquierda española únicamente le reconoce el error de dejar salir de Cuba a Luis Aguilé. Y la derecha, por el contrario, dice que es una pena el trabajar a favor del reyezuelo. De lo que se deduce que los tontos del bote del PP están tambien en este asunto por la labor de dar la lata.
domingo, 12 de agosto de 2007
Lecturas de verano
Sonsoles, como en Doñana no hago honor a Don Quijote han abierto la veda quienes no ponen coto a la crítica ni aún en período estival. Me pasa por bocazas: a diferencia del caballero de la triste figura, yo, que por lo que sonrío soy mitad Gioconda mitad hiena, únicamente he llegado a las vacaciones con un libro debajo del brazo, de modo que, aunque no perderé el seso a causas de las lecturas, he perdido el respeto de quienes consideran que todo un presidente no puede limitarse a leer Nada. Por ejemplo.
Ya hay quien me llama gandul de párrafos, vago de epílogos, manco de índices. Se pasan conmigo, Sonsoles. No es de recibo que me abronquen sin saber, por lo menos, el volumen del libro. Imagínate que se trata de Guerra y Paz, que viene a ser en la literatura lo que el tren Moscú-Vladivostok, una novela de largo recorrido. O que me he bajado a la playa el Ulises, que con tanta idea concentrada es tocho complicado para mí, que si abandero el pensamiento único es porque no paso de un único pensamiento.
No creo, de todos modos, que los que sin ningún embarazo me ponen a parir barajen estos títulos entre los probables porque saben que mis escritores de cabecera son los que me llegan al corazón. Soy más de Vientos del Pueblo que de La Ciudad y los perros, más de La arboleda perdida que de La sombra del ciprés es alargada. Soy tan de Los bravos como de Suso de Toro. Tengo también algún que otro escritor de cámara. El que más, Gamoneda. Le tengo ley a su vagón de pobres, a su lirismo de revisor y mina, a su rima áspera, de carbón, a su tercera clase, a su tren, mucho más próximo que los cercanías que, por el conflicto diario, han convertido Barcelona en lejano oriente.
En cualquier caso, el libro no pertenece a ninguno de estos escritores, puesto que trata sobre la capital de España. Y no es de Umbral, cronista del Lavapiés con demasiado mano izquierda para el centro derecha. De todas maneras da igual el autor: no lo leo por placer, sino por masoquismo. Lo leo para darme el gusto de entender el motivo por el que esta villa otrora amiga en votos y ahora esquiva en urnas ha pasado del no pasarán al paso de ti.
Ya hay quien me llama gandul de párrafos, vago de epílogos, manco de índices. Se pasan conmigo, Sonsoles. No es de recibo que me abronquen sin saber, por lo menos, el volumen del libro. Imagínate que se trata de Guerra y Paz, que viene a ser en la literatura lo que el tren Moscú-Vladivostok, una novela de largo recorrido. O que me he bajado a la playa el Ulises, que con tanta idea concentrada es tocho complicado para mí, que si abandero el pensamiento único es porque no paso de un único pensamiento.
No creo, de todos modos, que los que sin ningún embarazo me ponen a parir barajen estos títulos entre los probables porque saben que mis escritores de cabecera son los que me llegan al corazón. Soy más de Vientos del Pueblo que de La Ciudad y los perros, más de La arboleda perdida que de La sombra del ciprés es alargada. Soy tan de Los bravos como de Suso de Toro. Tengo también algún que otro escritor de cámara. El que más, Gamoneda. Le tengo ley a su vagón de pobres, a su lirismo de revisor y mina, a su rima áspera, de carbón, a su tercera clase, a su tren, mucho más próximo que los cercanías que, por el conflicto diario, han convertido Barcelona en lejano oriente.
En cualquier caso, el libro no pertenece a ninguno de estos escritores, puesto que trata sobre la capital de España. Y no es de Umbral, cronista del Lavapiés con demasiado mano izquierda para el centro derecha. De todas maneras da igual el autor: no lo leo por placer, sino por masoquismo. Lo leo para darme el gusto de entender el motivo por el que esta villa otrora amiga en votos y ahora esquiva en urnas ha pasado del no pasarán al paso de ti.
sábado, 11 de agosto de 2007
El eructo
Sonsoles, tú sabes que por mucho que Ferrán Adría cobre un huevo por deconstruir una tortilla la única aportación masculina de importancia al mundo de la gastronomía ha sido el eructo. Los pucheros, en su doble acepción, son cosa de mujeres, maestras por igual del gimoteo y el cucharón. En los dominios culinarios de cualquier abuela de entreguerras los que van de sobrados recogerían las sobras. Allí no pasarían de pinches, que llegarían a morunos si acreditan tez oscura. Y es que, salvo excepciones, los cocineros de prestigio tienen más mérito por aportar literatura a la carta que sabor a la lengua.
Por eso, en lugar de visitar restaurantes de cinco reverencias, de esos que sirven platos cuya denominación es un homenaje al barroco, opto en cuestión de menú por espacios proletarios a sabiendas de que no hay nada más rico, salvado Carlos Slim, que unas papas a lo pobre. De ahí mi reciente presencia estival en un local de Sánlucar de Barrameda donde me puse de camarones de tal modo que, aún dormido, dudo que durante la siesta hubiera podido llevarme la corriente.
Voracidad aparte, con yantar tan del terreno me gané el favor del pueblo. Lo dice la plebe: donde fueres come lo que quisieren. No te quepa duda de que de estar en La Albufera habría tomado trufa a palo seco, mientras en el país vasco partiría el bacalao y en Burgos me darían morcilla. Incluso, de estar en can Barça, pediría un arroz a banda para demostrar a la cantera que tengo un buen saque.
Con todo, la visita a Sanlúcar me reportará algo más que calorías. Mientras Rajoy sestea yo me pateo la España del voto fácil. En vez de en Canarias, donde estoy quemado, prefiero arrancar las palmas en Andalucía, único lugar del Estado capaz de ovacionar a un presidente que no ha impedido el descabello de su sector industrial. Hasta a mí me cuesta creer que sólo haya recibido elogios si se tiene en cuenta que el cierre de Delphi ha convertido el empleo tecnológico de Puerto Real en ciencia ficción. Pero mira, yo encantado de que me vitorean por llevarlos a la prejubilación anticipada, algo por otra parte usual en Cádiz. No en vano, en la tacita de plata el paro es café para todos.
Por eso, en lugar de visitar restaurantes de cinco reverencias, de esos que sirven platos cuya denominación es un homenaje al barroco, opto en cuestión de menú por espacios proletarios a sabiendas de que no hay nada más rico, salvado Carlos Slim, que unas papas a lo pobre. De ahí mi reciente presencia estival en un local de Sánlucar de Barrameda donde me puse de camarones de tal modo que, aún dormido, dudo que durante la siesta hubiera podido llevarme la corriente.
Voracidad aparte, con yantar tan del terreno me gané el favor del pueblo. Lo dice la plebe: donde fueres come lo que quisieren. No te quepa duda de que de estar en La Albufera habría tomado trufa a palo seco, mientras en el país vasco partiría el bacalao y en Burgos me darían morcilla. Incluso, de estar en can Barça, pediría un arroz a banda para demostrar a la cantera que tengo un buen saque.
Con todo, la visita a Sanlúcar me reportará algo más que calorías. Mientras Rajoy sestea yo me pateo la España del voto fácil. En vez de en Canarias, donde estoy quemado, prefiero arrancar las palmas en Andalucía, único lugar del Estado capaz de ovacionar a un presidente que no ha impedido el descabello de su sector industrial. Hasta a mí me cuesta creer que sólo haya recibido elogios si se tiene en cuenta que el cierre de Delphi ha convertido el empleo tecnológico de Puerto Real en ciencia ficción. Pero mira, yo encantado de que me vitorean por llevarlos a la prejubilación anticipada, algo por otra parte usual en Cádiz. No en vano, en la tacita de plata el paro es café para todos.
viernes, 10 de agosto de 2007
El Solitario
Sonsoles, El Solitario se ha echado al monte. El buen hombre dice tras su detención que robaba bancos para liberar al pueblo español de los atracos con comisiones que llevan a cabo los que te prestan ducados y te cobran fortunas. Puesto que el argumento es propio de los que hace un siglo hurtaban trabuco en mano a los pudientes para socorrer a los que la vida trata a patadas está claro que lo que pretende es que la plebe le exonere de sus delitos. Lo que demuestra que el pájaro, aunque intenta hacerse el loco, es un lince, animal que precisamente resulta del cruce de un gato con El Algarrobo. No hay más que verlo.
Jaime Giménez habrá pensado que nunca es tarde para emular a El Tempranillo y que hace falta tener luces para aprender de las andanzas de Luis Candelas, así que ha decidido ejercer el bandolerismo a posteriori. De hecho, no se conoce que mientras que ha estado libre como ave haya hecho donación de su rapiña a ningún necesitado, lo que indica que este ladrón entiende de una manera particular la tesis de El Pernales. Cierto es, en su descargo, que genera más plusvalías invertir en avaricia que apostar por la generosidad a plazo fijo.
En cualquier caso, ya tenemos a la nación dividida entre los que apoyan al atracador TAE y los que respaldan a los que se juegan el tipo por interés. Los segundos arguyen que no es lógico que tener capital acarree tanto riesgo. Y los primeros esgrimen lo complicado que resulta progresar en este país. Aclaran que Jaime Giménez, preso de ese nombre, sólo podía aspirar a robar cajas de ahorro. Indican que al igual que el que se apellida Botín desemboca directamente en el euribor, el que tiene apellido proletario, o trabaja en lo que salga, lo que le garantiza agua al cuello, o, si quiere salir del arroyo, debe de utilizar malas artes para nadar en la abundancia.
Estas cosas sólo pasan en España. En otras partes los asesinos múltiples o ladrones de guante blanco, según tengan querencia por el homicidio en serie o por el robo artesanal, son denostados por la multitud, pero en esta tierra todo delincuente fuera de lo común arrastra un halo romántico que le convierte en musa de la masa. Si no fuera porque el Solitario cuenta con tres muertes en su debe tendría garantizado el haber de por vida. Y es que, para el pueblo, el que aquí roba bancos siempre tiene crédito.
Jaime Giménez habrá pensado que nunca es tarde para emular a El Tempranillo y que hace falta tener luces para aprender de las andanzas de Luis Candelas, así que ha decidido ejercer el bandolerismo a posteriori. De hecho, no se conoce que mientras que ha estado libre como ave haya hecho donación de su rapiña a ningún necesitado, lo que indica que este ladrón entiende de una manera particular la tesis de El Pernales. Cierto es, en su descargo, que genera más plusvalías invertir en avaricia que apostar por la generosidad a plazo fijo.
En cualquier caso, ya tenemos a la nación dividida entre los que apoyan al atracador TAE y los que respaldan a los que se juegan el tipo por interés. Los segundos arguyen que no es lógico que tener capital acarree tanto riesgo. Y los primeros esgrimen lo complicado que resulta progresar en este país. Aclaran que Jaime Giménez, preso de ese nombre, sólo podía aspirar a robar cajas de ahorro. Indican que al igual que el que se apellida Botín desemboca directamente en el euribor, el que tiene apellido proletario, o trabaja en lo que salga, lo que le garantiza agua al cuello, o, si quiere salir del arroyo, debe de utilizar malas artes para nadar en la abundancia.
Estas cosas sólo pasan en España. En otras partes los asesinos múltiples o ladrones de guante blanco, según tengan querencia por el homicidio en serie o por el robo artesanal, son denostados por la multitud, pero en esta tierra todo delincuente fuera de lo común arrastra un halo romántico que le convierte en musa de la masa. Si no fuera porque el Solitario cuenta con tres muertes en su debe tendría garantizado el haber de por vida. Y es que, para el pueblo, el que aquí roba bancos siempre tiene crédito.
jueves, 9 de agosto de 2007
Yogur griego
Sonsoles, pues no es león de Esparta, todo lo más yogur griego, el gudari que ha abandonado a su hijo putativo en medio del monte al creer que los descendientes del inspector Closeau estaban tras su pista. Aunque con el niño sólo ejercía de padrastro más le habría valido, dado que le van las armas, haberlo hecho de padrino por aquello de que para cualquier Corleone que se precie lo primero es la familia ¿Capici?
Cierto que la criatura, hijo de su compañera sentimental, no era sangre de su sangre, pero dado que los vascos se jactan de tener un RH para ellos solos el etarra no debería de haber dejado al niño, con el que comparte hematíes territoriales, en mitad de los Pirineos franceses. Esgrimir en su defensa que venía el lobo no justifica que esta oveja negra de la valentía dejara al crío a expensas de que lo encontrara un buen pastor.
Lo que pasa, Sonsoles, es que Aitona ha demostrado ser un soldado Altadis, de boquilla, algo que más que en un veterano como él cuadra en la nueva remesa de liberados de la banda, quienes, por como corren, deben de ser captados en clubes de atletismo, pues lo mismo se bajan a toda prisa de un taxi en Castellón para que la policía no les enmiende la plana que abandonan a gran velocidad un coche traca cerca de río Tinto. No te extrañe que ante el recuerdo de los buenos tiempos la cúspide de ETA se eche al vino para olvidar.
Los etarras ya no son lo que eran. Y, según el PP, tampoco lo es el PSOE en materia terrorista. Arguyen para demostrarlo que nuestro alcalde de Miranda de Ebro da la batalla para que se celebre en su pueblo un festival en el que intervendrá Soziedad Alkohólika, grupo de tendencia abertzale al que rechaza la asociación de víctimas del terrorismo, esa panda de abstemios. Para mí que los que quieren que el grupo no intervenga pretenden reeditar el proceso de Burgos con unos pobres chicos que más que de reverso vasco de la Triple A ejercen, por lo que privan, de Doble W.
Mariano debería de saber que ha pasado el tiempo de los coros y danzas. Debería de tener en cuenta que lo último en pentagrama no es un max mix de María Jesús y su acordeón con el chico de la armónica. Debería de considerar que el toque de corneta no llena estadios desde el 73 en Santiago de Chile, con Víctor Jara de telonero. Y, sobre todo, debería de entender que el divino tesoro contemporáneo tiene menos querencia por la unidad de España que por un solo de batería. Aunque su antecedente directo sea el tamborilero de Bruch.
Cierto que la criatura, hijo de su compañera sentimental, no era sangre de su sangre, pero dado que los vascos se jactan de tener un RH para ellos solos el etarra no debería de haber dejado al niño, con el que comparte hematíes territoriales, en mitad de los Pirineos franceses. Esgrimir en su defensa que venía el lobo no justifica que esta oveja negra de la valentía dejara al crío a expensas de que lo encontrara un buen pastor.
Lo que pasa, Sonsoles, es que Aitona ha demostrado ser un soldado Altadis, de boquilla, algo que más que en un veterano como él cuadra en la nueva remesa de liberados de la banda, quienes, por como corren, deben de ser captados en clubes de atletismo, pues lo mismo se bajan a toda prisa de un taxi en Castellón para que la policía no les enmiende la plana que abandonan a gran velocidad un coche traca cerca de río Tinto. No te extrañe que ante el recuerdo de los buenos tiempos la cúspide de ETA se eche al vino para olvidar.
Los etarras ya no son lo que eran. Y, según el PP, tampoco lo es el PSOE en materia terrorista. Arguyen para demostrarlo que nuestro alcalde de Miranda de Ebro da la batalla para que se celebre en su pueblo un festival en el que intervendrá Soziedad Alkohólika, grupo de tendencia abertzale al que rechaza la asociación de víctimas del terrorismo, esa panda de abstemios. Para mí que los que quieren que el grupo no intervenga pretenden reeditar el proceso de Burgos con unos pobres chicos que más que de reverso vasco de la Triple A ejercen, por lo que privan, de Doble W.
Mariano debería de saber que ha pasado el tiempo de los coros y danzas. Debería de tener en cuenta que lo último en pentagrama no es un max mix de María Jesús y su acordeón con el chico de la armónica. Debería de considerar que el toque de corneta no llena estadios desde el 73 en Santiago de Chile, con Víctor Jara de telonero. Y, sobre todo, debería de entender que el divino tesoro contemporáneo tiene menos querencia por la unidad de España que por un solo de batería. Aunque su antecedente directo sea el tamborilero de Bruch.
miércoles, 8 de agosto de 2007
Parió la abuela de verano
Sonsoles, parió la abuela. La de verano. Parió parida Rosa Regás, directora de la Biblioteca Nacional, que se dice satisfecha de que en España se lean cada vez menos periódicos. La causa de su contento es que la prensa escrita no resalta los logros sociales de mi Gobierno como la buena señora quisiera. De modo que, una vez que ha constatado que las ventas, puesto que son tiradas, están por los suelos, agradece que el RIP llegue de manos de la OJD a diarios de la mañana que no saben si volverán a ver la luz del sol.
Como la mujer pantera está que muerde sugiere que los medios de comunicación mandan a tomar por el culo a la ley de matrimonio homosexual, intentan abortar la iniciativa de euros por nacimiento y son más partidarios de la selección natural que marca el talento que de la ley de paridad que ordena que las chicas con los chicos deben estar. Y el caso es que no anda descaminada la del traspiés, pues, salvado El País, los demás grandes periódicos de la nación son hostiles a nuestra causa social. Así, ABC nos lee la cartilla, El Mundo dice que somos hazmerreír universal y La Razón quiere hacernos entrar en ella.
Lo que pasa es que, aunque la autora de la Canción de Dorotea se haya quedado con la copla mediática, no queda nada bien que la jefa de la Biblioteca Nacional prefiera que los españoles se chupen el dedo a que suba el índice de lectura. De lo que se deduce que poner a esta mujer al frente de nuestra mayor factoría de prólogos viene a ser como emplear al estrangulador de Boston en la sección de nudos corredizos, negociado de corbatas, de El Corte Inglés.
No es la primera vez que mete la pata. Ya tuvo que salir por piernas a rectificar cuando, por ver de marchitarlo, intentó trasladar la estatua de Menéndez Pelayo desde el vestíbulo al jardín de la Biblioteca. La protesta del mundillo de las letras evitó que se arrinconara el pedestal de quien para la Regás tenía los defectos de ser machista y de derechas. Poco le importó que además él fuera sabio en autores y ella en rencores. Tal vez los que montaron en cólera contra la decisión habrían sido más considerados con Rosa si en vez de Abuela de verano hubiera escrito Papá Goriot.
La cuestión es que entre unas y otras no gano para disgustos culturales. A las tomas falsas, pifias en super ocho, de Carmen Calvo con el gremio del celuloide se une ahora la indignación de los periodistas con la bibliotecaria. No son los únicos que están que trinan contra la pájara. La ira de la oposición también se la ganó a pulso cuando aseguró que el día más feliz de su vida no fue cuando dijo sí quiero sino cuando las urnas, previo atentado de Atocha, le dijeron al PP no puedo. Pues como ganemos de nuevo en marzo un orgasmo múltiple será cosa de frígidas al lado de la alegría que le va a entrar en el cuerpo.
Como la mujer pantera está que muerde sugiere que los medios de comunicación mandan a tomar por el culo a la ley de matrimonio homosexual, intentan abortar la iniciativa de euros por nacimiento y son más partidarios de la selección natural que marca el talento que de la ley de paridad que ordena que las chicas con los chicos deben estar. Y el caso es que no anda descaminada la del traspiés, pues, salvado El País, los demás grandes periódicos de la nación son hostiles a nuestra causa social. Así, ABC nos lee la cartilla, El Mundo dice que somos hazmerreír universal y La Razón quiere hacernos entrar en ella.
Lo que pasa es que, aunque la autora de la Canción de Dorotea se haya quedado con la copla mediática, no queda nada bien que la jefa de la Biblioteca Nacional prefiera que los españoles se chupen el dedo a que suba el índice de lectura. De lo que se deduce que poner a esta mujer al frente de nuestra mayor factoría de prólogos viene a ser como emplear al estrangulador de Boston en la sección de nudos corredizos, negociado de corbatas, de El Corte Inglés.
No es la primera vez que mete la pata. Ya tuvo que salir por piernas a rectificar cuando, por ver de marchitarlo, intentó trasladar la estatua de Menéndez Pelayo desde el vestíbulo al jardín de la Biblioteca. La protesta del mundillo de las letras evitó que se arrinconara el pedestal de quien para la Regás tenía los defectos de ser machista y de derechas. Poco le importó que además él fuera sabio en autores y ella en rencores. Tal vez los que montaron en cólera contra la decisión habrían sido más considerados con Rosa si en vez de Abuela de verano hubiera escrito Papá Goriot.
La cuestión es que entre unas y otras no gano para disgustos culturales. A las tomas falsas, pifias en super ocho, de Carmen Calvo con el gremio del celuloide se une ahora la indignación de los periodistas con la bibliotecaria. No son los únicos que están que trinan contra la pájara. La ira de la oposición también se la ganó a pulso cuando aseguró que el día más feliz de su vida no fue cuando dijo sí quiero sino cuando las urnas, previo atentado de Atocha, le dijeron al PP no puedo. Pues como ganemos de nuevo en marzo un orgasmo múltiple será cosa de frígidas al lado de la alegría que le va a entrar en el cuerpo.
martes, 7 de agosto de 2007
Asignatura sectaria
Sonsoles, la educación para la ciudadanía nos hará libres. De verdad. Ahí es nada una asignatura que cuestiona la religión, justifica la revolución pendiente, siempre que sea de la izquierda, ataca de modo salvaje al capitalismo, da jaque al rey al cuestionar la monarquía española y ensalza a los dictadores del nuevo mundo. Con esta materia vamos a pasar de la noche más larga al alba de América. No hay duda: en España empieza a amanecer.
Todo esto se deduce de la lectura de uno de los libros de orientación con que contará el profesorado. Aunque el texto en cuestión es un compendio de lugares comunes, esos que no llevan a ningún sitio en particular, será fácil inocularlo en sus destinatarios, los alumnos de primaria, quienes tienen tan poco formado el criterio que asumirán hasta que Largo Caballero era un señor. No en vano, en cuestión de cuentos, mejor tragarse el de Zapatero que el del gato con botas.
Aunque la oposición de tres al cuarto que padezco la ponga a caldo, la asignatura tendrá peso académico. Y seguirá la senda marcada por el libro en cuestión, que considera al capitalismo principal responsable del hambre en el mundo. Tanto es así que el máximo beneficiario del sistema, Bill Gates, es procesado sin jurado en el texto. Puesto que argumentan de modo tan infantil, se deduce que sus autores, en lo que concierne al ratón, prefieren, el de Susanita al de Microsof.
Queda claro que los amanuenses, más que por el libre mercado apuestan por los hermanos Marx y Engels, gemelos ideológicos que dejaron en herencia El Capital. De tal modo lo hacen que incluso justifican que el comunismo se salte el marco legal cuando la legalidad vigente le impida imponer la dictadura del proletariado por la vía democrática. Deben de considerar que en cuestión de supremo, mejor el Soviet que el Tribunal.
Aún con toda su carga política la asignatura contará para la selectividad. No será María ni, por cuanto ataca al catolicismo, madre de Dios. Porque si algo la caracteriza es su rechazo al cristianismo. No sólo por considerar a Morales, Evo, el primer hombre nuevo, sino porque propone al alumnado que crea en las matemáticas en vez de en la religión. De ahí que rechace lo eterno pero acepte lo que tiende a infinito, que prefiera cualquier resta al Sumo Pontífice y que, en cuanto a potencias, se incline más por la quinta que por las del alma.
Para mí que se queda corta. Yo sugeriría, como buen agnóstico y magnífico rival de Estados Unidos, que dirigiera la inquina a la confluencia de parroquia e imperio. En concreto a Los Ángeles y San Francisco, donde, aunque pertenecen al eje del bien, se tiene cierta tendencia a confundir el séptimo cielo con el de caballería.
Si me he pasado con mi apoyo al repaso que el libro da a las Escrituras, lo siento, Sonsoles, pero por más que lo intento no me sale la vena católica, que debe de ser, como indica su doble acepción silábica, la femoral. Tal y como me tiro al cuello de la Iglesia se nota que soy más bien acólito de la aorta.
Todo esto se deduce de la lectura de uno de los libros de orientación con que contará el profesorado. Aunque el texto en cuestión es un compendio de lugares comunes, esos que no llevan a ningún sitio en particular, será fácil inocularlo en sus destinatarios, los alumnos de primaria, quienes tienen tan poco formado el criterio que asumirán hasta que Largo Caballero era un señor. No en vano, en cuestión de cuentos, mejor tragarse el de Zapatero que el del gato con botas.
Aunque la oposición de tres al cuarto que padezco la ponga a caldo, la asignatura tendrá peso académico. Y seguirá la senda marcada por el libro en cuestión, que considera al capitalismo principal responsable del hambre en el mundo. Tanto es así que el máximo beneficiario del sistema, Bill Gates, es procesado sin jurado en el texto. Puesto que argumentan de modo tan infantil, se deduce que sus autores, en lo que concierne al ratón, prefieren, el de Susanita al de Microsof.
Queda claro que los amanuenses, más que por el libre mercado apuestan por los hermanos Marx y Engels, gemelos ideológicos que dejaron en herencia El Capital. De tal modo lo hacen que incluso justifican que el comunismo se salte el marco legal cuando la legalidad vigente le impida imponer la dictadura del proletariado por la vía democrática. Deben de considerar que en cuestión de supremo, mejor el Soviet que el Tribunal.
Aún con toda su carga política la asignatura contará para la selectividad. No será María ni, por cuanto ataca al catolicismo, madre de Dios. Porque si algo la caracteriza es su rechazo al cristianismo. No sólo por considerar a Morales, Evo, el primer hombre nuevo, sino porque propone al alumnado que crea en las matemáticas en vez de en la religión. De ahí que rechace lo eterno pero acepte lo que tiende a infinito, que prefiera cualquier resta al Sumo Pontífice y que, en cuanto a potencias, se incline más por la quinta que por las del alma.
Para mí que se queda corta. Yo sugeriría, como buen agnóstico y magnífico rival de Estados Unidos, que dirigiera la inquina a la confluencia de parroquia e imperio. En concreto a Los Ángeles y San Francisco, donde, aunque pertenecen al eje del bien, se tiene cierta tendencia a confundir el séptimo cielo con el de caballería.
Si me he pasado con mi apoyo al repaso que el libro da a las Escrituras, lo siento, Sonsoles, pero por más que lo intento no me sale la vena católica, que debe de ser, como indica su doble acepción silábica, la femoral. Tal y como me tiro al cuello de la Iglesia se nota que soy más bien acólito de la aorta.
lunes, 6 de agosto de 2007
Cheques o chequeos
Sonsoles, al lado de Txeroki hasta el Solitario es una persona sociable, Aznar un tío campechano y Mussolini el hombre tranquilo. El gran jefe del aparato militar de ETA es mala gente hasta con los próximos así que imagínate con los prójimos. Dos hechos recientes lo evidencian: al tiempo que acaba de prohibir a Batasuna que reabra el proceso de paz con el Gobierno ha mandado al círculo de empresarios vascos misivas de extorsión que preludian cartas bomba.
En mi tierra de muchachito, Valladolid, se le llama a esto venganza. Txeroki me tiene unas ganas locas por el descosido que he hecho en sus filas una vez rota la tregua. Desde que nuestra banda doméstica anunció la continuación de la violencia no hay día en que no caiga un comando en Bayona o que, ante cualquier control policial, se despidan los etarras motorizados a la francesa.
De ahí que Txeroki, tocado, pretenda ahora hundir a la patronal, a la que pide dinero para la causa so pena de la consecuencia. ETA ofrece a los chantajeados la oportunidad de que paguen con divisa fraccionada si quieren mantener enteras las empresas. Las cartas también aluden al riesgo para la salud de los destinatarios al anunciarles que deben de optar entre entregar los cheques o recurrir a los chequeos.
Te aseguro, Sonsoles, que si llego a saber como iba a acabar el asunto inicia el diálogo para la paz kafka, que para algo es experto en el proceso. No hay manera con esta gentuza. De modo que tras sacar a De Juana de la cárcel hecho un figurín y convertir a Otegi en modelo a seguir la banda me sale ahora con que la tengo a dieta en lo que respecta a su reivindicación de engullirse Navarra.
Por eso y por mucho más estamos de nuevo en el viejo punto de partida. El error ha sido mío por creer que los Ternera cortaban el bacalao en la vizcaína banda, cuando en realidad padre e hijo no son ni chicha ni limoná en el mundo abertzale. Así que debo de variar la estrategia: a esos dos les podía prometer la luna y darles la de Valencia, pero con Txeroki, si negocio la autodeterminación de la vía láctea, no me vale el truco de decirle después que las vacas vuelan. Con quien quiere cargarse al Estado mejor ir por lo derecho.
En mi tierra de muchachito, Valladolid, se le llama a esto venganza. Txeroki me tiene unas ganas locas por el descosido que he hecho en sus filas una vez rota la tregua. Desde que nuestra banda doméstica anunció la continuación de la violencia no hay día en que no caiga un comando en Bayona o que, ante cualquier control policial, se despidan los etarras motorizados a la francesa.
De ahí que Txeroki, tocado, pretenda ahora hundir a la patronal, a la que pide dinero para la causa so pena de la consecuencia. ETA ofrece a los chantajeados la oportunidad de que paguen con divisa fraccionada si quieren mantener enteras las empresas. Las cartas también aluden al riesgo para la salud de los destinatarios al anunciarles que deben de optar entre entregar los cheques o recurrir a los chequeos.
Te aseguro, Sonsoles, que si llego a saber como iba a acabar el asunto inicia el diálogo para la paz kafka, que para algo es experto en el proceso. No hay manera con esta gentuza. De modo que tras sacar a De Juana de la cárcel hecho un figurín y convertir a Otegi en modelo a seguir la banda me sale ahora con que la tengo a dieta en lo que respecta a su reivindicación de engullirse Navarra.
Por eso y por mucho más estamos de nuevo en el viejo punto de partida. El error ha sido mío por creer que los Ternera cortaban el bacalao en la vizcaína banda, cuando en realidad padre e hijo no son ni chicha ni limoná en el mundo abertzale. Así que debo de variar la estrategia: a esos dos les podía prometer la luna y darles la de Valencia, pero con Txeroki, si negocio la autodeterminación de la vía láctea, no me vale el truco de decirle después que las vacas vuelan. Con quien quiere cargarse al Estado mejor ir por lo derecho.
domingo, 5 de agosto de 2007
Picar al toro
No es por el toro, Sonsoles, es por el foro. Si el asalto al morlaco de Osborne se hubiera producido en campos de Salamanca todo habría quedado en romance de valentía escrito con luna blanca, pero destrozar con nocturnidad la valla del astado en la Barcelona antitaurina aclara que la única copla que merecen que se les entone a los autores es la de los mozos del pueblo ya se han escapao, riau, riau. Por cabestros.
La acción ha sido reivindicada por la Hermandad Catalana La Bandera Negra, constituida por jóvenes con esperanza de acabar con los símbolos nacionales por la vía rápida. De ahí que eligieran al cárdeno oscuro plantado en la autopista. Aprovecharon que el torito guapo andaba sin botines para pisotearlo en horario facha: desde la madrugada hasta que tuvieron el sol de cara.
Aunque la autoría está clara, ya verás como me acusan a mí de la transformación del astifino patrio en chatarra nacionalista. A Rajoy y su cuadrilla les faltará tiempo para entrar a matar sin aguardar a los tres avisos ni dejarme posibilidad de indulto. Dirán que desde que tomé la alternativa no hago más que hacer faenas a España por dar alas a los que quieren que Cataluña vuele por sí sola. Hasta pondrán el ejemplo de que en pleno apagón le haya garantizado luz al final del túnel con el anuncio de la llegada del AVE.
De ahí que me hayan fastidiado bien los de la bandera negra, los de la senyera de luto, que no son más que maletillas de salón. Estoy seguro de que en una plaza seria sus acólitos no darían ni media verónica sin encomendarse a la Virgen. También tengo claro que los que van de chulos en San Cugat no dirían ni mu en San Fermín. Es más, de vivir en el franquismo se esconderían en el burladero cada vez que saliera al ruedo ibérico López Bravo. Aunque se la da de corajuda, me da a mí que esta Hermandad no le dura un asalto a la de ex combatientes.
La acción ha sido reivindicada por la Hermandad Catalana La Bandera Negra, constituida por jóvenes con esperanza de acabar con los símbolos nacionales por la vía rápida. De ahí que eligieran al cárdeno oscuro plantado en la autopista. Aprovecharon que el torito guapo andaba sin botines para pisotearlo en horario facha: desde la madrugada hasta que tuvieron el sol de cara.
Aunque la autoría está clara, ya verás como me acusan a mí de la transformación del astifino patrio en chatarra nacionalista. A Rajoy y su cuadrilla les faltará tiempo para entrar a matar sin aguardar a los tres avisos ni dejarme posibilidad de indulto. Dirán que desde que tomé la alternativa no hago más que hacer faenas a España por dar alas a los que quieren que Cataluña vuele por sí sola. Hasta pondrán el ejemplo de que en pleno apagón le haya garantizado luz al final del túnel con el anuncio de la llegada del AVE.
De ahí que me hayan fastidiado bien los de la bandera negra, los de la senyera de luto, que no son más que maletillas de salón. Estoy seguro de que en una plaza seria sus acólitos no darían ni media verónica sin encomendarse a la Virgen. También tengo claro que los que van de chulos en San Cugat no dirían ni mu en San Fermín. Es más, de vivir en el franquismo se esconderían en el burladero cada vez que saliera al ruedo ibérico López Bravo. Aunque se la da de corajuda, me da a mí que esta Hermandad no le dura un asalto a la de ex combatientes.
sábado, 4 de agosto de 2007
La bandera
Sonsoles, tú sabes que aunque mi bandera del alma es la tricolor las pasaría moradas si no guardara las apariencias con la rojigualda desde que por gracia de los que perdieron en Lepanto presido la más alta instancia que vieron los siglos. El himno español, al tener menos letra que un concierto de Xavier Cugat, me deja margen para charlar con el vecino de atril sin romper el protocolo pero cuando se iza la enseña nacional debo de presentar hasta el rompan filas mis respetos al trapo. Tiene tela.
Yo, con tal de gobernar, soy capaz de cualquier cosa, hasta de convertirme en abanderado de la causa española, pero el problema es que ahora el Tribunal Supremo pretende que la bicolor se muestre también en los edificios públicos vascos. Esgrimen los jueces con mando en plaza que así lo ordena la Constitución. Valiente argumento. También dice la carta magna que debe de haber vivienda para todos y eso no casa con la realidad.
El Gobierno de Ibarretxe, como es lógico, está que trina ante la perspectiva de que junto a la ikurriña anide la sucesora del águila de San Juan. Y ahí radica el conflicto: mientras los caporales independentistas se niegan a que en sus dependencias haya banderas al viento el tribunal anuncia que si es necesario las pondrá por la fuerza. Menos lobos, señorías. Si no pudieron aplicar la sentencia que expulsaba a Batasuna del Parlamento menos podrán lograr que se capte la fotografía de ambas banderas en la cámara vasca.
Dice el alcalde de Vitoria, socialista de pro sin ganas de ir a la contra, que izar la bandera española en las estancias oficiales no es prioritario para ningún vasco. Y aunque le falta coraje no le falta razón. Para los ciudadanos de la comunidad autónoma lo prioritario es conseguir de una vez por todas tener más opciones de contemplar la pelota vasca que la de goma o evitar que se la peguen con una bomba lapa.
Y es que los símbolos no traen más que complicaciones. Por mí los retiraba hasta de los cuarteles, donde, por cierto, todo es una farsa: lo de la madre patria no es más que un invento de los oficiales para darse la vida padre a costa de los que van a morir por España. Así que estoy por sustituir el día de las fuerzas armadas por el de la banderita. Siempre será mejor honrar a la Cruz Roja que a la laureada de San Fernando. Aunque le moleste a Sanjurjo.
Yo, con tal de gobernar, soy capaz de cualquier cosa, hasta de convertirme en abanderado de la causa española, pero el problema es que ahora el Tribunal Supremo pretende que la bicolor se muestre también en los edificios públicos vascos. Esgrimen los jueces con mando en plaza que así lo ordena la Constitución. Valiente argumento. También dice la carta magna que debe de haber vivienda para todos y eso no casa con la realidad.
El Gobierno de Ibarretxe, como es lógico, está que trina ante la perspectiva de que junto a la ikurriña anide la sucesora del águila de San Juan. Y ahí radica el conflicto: mientras los caporales independentistas se niegan a que en sus dependencias haya banderas al viento el tribunal anuncia que si es necesario las pondrá por la fuerza. Menos lobos, señorías. Si no pudieron aplicar la sentencia que expulsaba a Batasuna del Parlamento menos podrán lograr que se capte la fotografía de ambas banderas en la cámara vasca.
Dice el alcalde de Vitoria, socialista de pro sin ganas de ir a la contra, que izar la bandera española en las estancias oficiales no es prioritario para ningún vasco. Y aunque le falta coraje no le falta razón. Para los ciudadanos de la comunidad autónoma lo prioritario es conseguir de una vez por todas tener más opciones de contemplar la pelota vasca que la de goma o evitar que se la peguen con una bomba lapa.
Y es que los símbolos no traen más que complicaciones. Por mí los retiraba hasta de los cuarteles, donde, por cierto, todo es una farsa: lo de la madre patria no es más que un invento de los oficiales para darse la vida padre a costa de los que van a morir por España. Así que estoy por sustituir el día de las fuerzas armadas por el de la banderita. Siempre será mejor honrar a la Cruz Roja que a la laureada de San Fernando. Aunque le moleste a Sanjurjo.
viernes, 3 de agosto de 2007
Humo de pajas
Sonsoles, sabes que el cargo al que aspiro en el futuro es el de embajador emérito de Santo Domingo, donde ningún día es laborable. Sabes que si alguien intenta hacerme la cama, me encontrará dentro. Sabes que me encanta tanto el descanso que casi echo de menos tener, en vez de tanta vista, un ojo vago. De modo que me molesta no poco que cada vez que toca asueto estival arda España, bien por la vía forestal, bien por la política. Hace dos años tuve por un incendio que improvisar un viaje a la Alcarria para que un alcalde cocodrilo llorara en mi hombro mientras los familiares de once víctimas me entonaban al partir la melodía salvaje de se va el caimán.
Más leña echó aún al asunto el año pasado, cuando Galicia parecía el Perú por la abundancia de llamas, en tanto que durante el presente ejercicio tampoco han tenido suerte con la lumbre las islas afortunadas. Así que me ha tocado ir a Tenerife con dinero fresco para evitar que la sociedad guanche, que está que echa chispas, convierta su encendida defensa de la naturaleza en acaloramiento incontrolado.
Como no es cuestión de entablar lucha cuerpo a cuerpo por el fuego con la población canaria he anunciado que el Gobierno del partido de Pepiño firmará con los damnificados del incendio un cheque en blanco. De esta manera lo que amenazaba con ser siniestro social ha quedado reducido a conato político.
Aunque soy más de cañas que de lanzas, tengo de Velázquez el hecho de que me las pinto solo para salir de los atolladeros hecho un pincel. No en vano, vivir permanentemente bajo el volcán inmuniza contra el fuego del Teide, contra el pacto del Tinell y contra el final del proceso de paz. Soy capaz de convertir lo efectos de un incendio devastador en humo de pajas, de dar carta de naturaleza a la reserva del derecho de admisión del PP en según que cotos nacionales y de tener preparados a los españoles para el rompan fuego de ETA.
El truco consiste en adelantarme a los acontecimientos. Y también en dar a cada pueblo lo que espera. Así, si voy a Parla, hablo, y si a La Sorbona, me callo. En Móstoles critico al francés y al yanqui en Torrejón. Si voy al Puerto sigo el camino por el que se fue la Lola. Y en Calatayud, pregunto por la Dolores. Si aún así algún pardillo persiste en llamarme bobo solemne es que no sabe de pájaros.
Más leña echó aún al asunto el año pasado, cuando Galicia parecía el Perú por la abundancia de llamas, en tanto que durante el presente ejercicio tampoco han tenido suerte con la lumbre las islas afortunadas. Así que me ha tocado ir a Tenerife con dinero fresco para evitar que la sociedad guanche, que está que echa chispas, convierta su encendida defensa de la naturaleza en acaloramiento incontrolado.
Como no es cuestión de entablar lucha cuerpo a cuerpo por el fuego con la población canaria he anunciado que el Gobierno del partido de Pepiño firmará con los damnificados del incendio un cheque en blanco. De esta manera lo que amenazaba con ser siniestro social ha quedado reducido a conato político.
Aunque soy más de cañas que de lanzas, tengo de Velázquez el hecho de que me las pinto solo para salir de los atolladeros hecho un pincel. No en vano, vivir permanentemente bajo el volcán inmuniza contra el fuego del Teide, contra el pacto del Tinell y contra el final del proceso de paz. Soy capaz de convertir lo efectos de un incendio devastador en humo de pajas, de dar carta de naturaleza a la reserva del derecho de admisión del PP en según que cotos nacionales y de tener preparados a los españoles para el rompan fuego de ETA.
El truco consiste en adelantarme a los acontecimientos. Y también en dar a cada pueblo lo que espera. Así, si voy a Parla, hablo, y si a La Sorbona, me callo. En Móstoles critico al francés y al yanqui en Torrejón. Si voy al Puerto sigo el camino por el que se fue la Lola. Y en Calatayud, pregunto por la Dolores. Si aún así algún pardillo persiste en llamarme bobo solemne es que no sabe de pájaros.
jueves, 2 de agosto de 2007
Sueldo para gudaris
Sonsoles, en cuestión de dinero Chacal siempre querrá quedarse con la parte del león, así que imagínate La Tigresa. De ahí que ante nuestra propuesta de conceder una paga mensual de 1.500 euros a cada terrorista reinsertado ETA se cierre en banda. La cantidad es tan escasa que no llega ni para las balas de fogueo que gastan en salvas en los espectáculos piromusicales con que concluyen las fiestas patronales de los municipios gobernados por ANV.
El crimen es lo que tiene. Empieza a matar uno por una idea romántica, como la independencia, y luego tiene que seguir en el mal camino para cubrir gastos corrientes: tanto para cócteles molotov, que son los únicos que no se sirven en Chicote, tanto para misil bala-nuca, tanto para quema de cajeros, tanto para cartas de extorsión. Una pasta.
Eso sin considerar lo que el ofrecimiento tiene de humillación para los gudaris. Esa cifra no le da a Pakito para que cuando deje las armas le llamen don Francisco. Todo lo más, si se lo gasta en porros, alcanzará el rango de El Chocolatero. Con ese dinero Ternera no podrá imponer calma chicha a los que pretenden hacernos picadillo. Con esa cantidad Fiti no tendrá ni para la maqueta de un coche bomba.
Sin embargo, vista desde otra perspectiva, la propuesta es tan aceptable que más que oferta es ganga. Ya quisieran muchos obreros del país recibir una del calibre de la realizada a los que sólo utilizan el del nueve. La prueba de que es buena estriba en que si se la hacemos a la plantilla de Delphi, que está ahora mano sobre mano, me saca a hombros.
Eso sin contar la intención política del ofrecimiento. Como no hemos podido con esta gente por la vía policial tal vez podamos por la laboral. El objetivo es conseguir la prejubilación voluntaria de etarras sin tener que recurrir a un violento expediente de regulación de empleo. Si aceptan por las buenas se ahorran la intervención de la benemérita y nos ahorramos la reacción de quienes cuando protestan en lugar de cortar la calle cortan el cuello.
Tengo que pedirle a Cándido Méndez, que es de mi misma cuerda, que me eche un cable. Igual con un par de piquetes informativos de armas tomar entran en razones los que no entienden más lenguaje que el de las pistolas. Y si no, siempre les puedo amenazar con invertir el dinero que ellos rechazan en duplicar la pensión de viudedad de Pilar Elías, lo cual, además de enfurecerlos, me permitiría quitarme el muerto de encima.
El crimen es lo que tiene. Empieza a matar uno por una idea romántica, como la independencia, y luego tiene que seguir en el mal camino para cubrir gastos corrientes: tanto para cócteles molotov, que son los únicos que no se sirven en Chicote, tanto para misil bala-nuca, tanto para quema de cajeros, tanto para cartas de extorsión. Una pasta.
Eso sin considerar lo que el ofrecimiento tiene de humillación para los gudaris. Esa cifra no le da a Pakito para que cuando deje las armas le llamen don Francisco. Todo lo más, si se lo gasta en porros, alcanzará el rango de El Chocolatero. Con ese dinero Ternera no podrá imponer calma chicha a los que pretenden hacernos picadillo. Con esa cantidad Fiti no tendrá ni para la maqueta de un coche bomba.
Sin embargo, vista desde otra perspectiva, la propuesta es tan aceptable que más que oferta es ganga. Ya quisieran muchos obreros del país recibir una del calibre de la realizada a los que sólo utilizan el del nueve. La prueba de que es buena estriba en que si se la hacemos a la plantilla de Delphi, que está ahora mano sobre mano, me saca a hombros.
Eso sin contar la intención política del ofrecimiento. Como no hemos podido con esta gente por la vía policial tal vez podamos por la laboral. El objetivo es conseguir la prejubilación voluntaria de etarras sin tener que recurrir a un violento expediente de regulación de empleo. Si aceptan por las buenas se ahorran la intervención de la benemérita y nos ahorramos la reacción de quienes cuando protestan en lugar de cortar la calle cortan el cuello.
Tengo que pedirle a Cándido Méndez, que es de mi misma cuerda, que me eche un cable. Igual con un par de piquetes informativos de armas tomar entran en razones los que no entienden más lenguaje que el de las pistolas. Y si no, siempre les puedo amenazar con invertir el dinero que ellos rechazan en duplicar la pensión de viudedad de Pilar Elías, lo cual, además de enfurecerlos, me permitiría quitarme el muerto de encima.
miércoles, 1 de agosto de 2007
Rodríguez el facha
Sonsoles, sólo a un Conde se le ocurriría la idea de simular socorrer a la corona con la única intención de perjudicarla. El secuestro de El Jueves ordenado por el fiscal general del Estado por una caricatura en la que los príncipes hacen el amor es pura perfidia. Y huele de lejos a venganza de sangre azul. Tal vez Pumpido zanje así la afrenta derivada de un supuesto apoyo real a la casa de Alba para que madrugara a sus nobles antepasados. O tal vez mercó el apellido en el rastro y no es más que un resentido, descendiente directo de un siervo de la gleba y pariente lejano de una campesina del medievo con la que un señorito feudal tuvo el gusto de ejercer el derecho de pernada.
Lo de menos es el motivo. Lo de más es que, como era de esperar, la plebe no ha cuestionado al aprendiz de Maquiavelo, sino al príncipe. El fiscal ha sembrado vientos contra su alteza al situarlo en el ojo del huracán de la opinión pública, para la que don Felipe, aunque le da un aire, no es don Juan Carlos, artífice de la transición y tan conocido por el 23-F como yo por el 11-M, fechas que median entre la acción de parar un golpe y la de darlo de mano.
El hecho de que tu esposo y Cándido sean uña y carne permite a la oposición presuponer que el fiscal jefe no mueve un dedo sin mi permiso. De modo que me hace responsable de que la revista que sale los miércoles haya corrido la misma suerte de lunes negro que Emiliano Revilla, al que todos en Europa daban por fiambre tras su rapto. Arguyen mis rivales que tengo tal añoranza por la segunda república que, con tal de derribar la monarquía, soy capaz de cualquier gesta que emule la de Azaña.
Tú sabes que no es así. Cierto que, como buen castellano viejo, prefiero a Alcalá Zamora que a los duques de Lugo y tengo más querencia por la revolución de Asturias que por España, patria querida, pero nunca pondría al heredero en la picota porque, entre otros contras, la consecuencia de cuestionar el trono es que también yo me juego el sillón.
Con el secuestro de la revista el fiscal general ha puesto a mi gobierno a la altura de los que persiguieron a Hermano Lobo en época del león de Fuengirola o de los que ordenaron chitón a Cuadernos para el Diálogo. Pumpido no ha tenido en cuenta que la censura es un arma de doble filo que propicia que pasar a cuchillo a Makinavaja constituya una puñalada trapera a su mentor. Los de El Jueves van a creer que, aunque bordo lo de ser rojo, estoy más por la camisa nueva que por Casas Viejas. Más por la dictadura que por el proletariado. Tanto es así que me da a mí que partir de ahora me van a llamar Rodríguez El Facha.
Lo de menos es el motivo. Lo de más es que, como era de esperar, la plebe no ha cuestionado al aprendiz de Maquiavelo, sino al príncipe. El fiscal ha sembrado vientos contra su alteza al situarlo en el ojo del huracán de la opinión pública, para la que don Felipe, aunque le da un aire, no es don Juan Carlos, artífice de la transición y tan conocido por el 23-F como yo por el 11-M, fechas que median entre la acción de parar un golpe y la de darlo de mano.
El hecho de que tu esposo y Cándido sean uña y carne permite a la oposición presuponer que el fiscal jefe no mueve un dedo sin mi permiso. De modo que me hace responsable de que la revista que sale los miércoles haya corrido la misma suerte de lunes negro que Emiliano Revilla, al que todos en Europa daban por fiambre tras su rapto. Arguyen mis rivales que tengo tal añoranza por la segunda república que, con tal de derribar la monarquía, soy capaz de cualquier gesta que emule la de Azaña.
Tú sabes que no es así. Cierto que, como buen castellano viejo, prefiero a Alcalá Zamora que a los duques de Lugo y tengo más querencia por la revolución de Asturias que por España, patria querida, pero nunca pondría al heredero en la picota porque, entre otros contras, la consecuencia de cuestionar el trono es que también yo me juego el sillón.
Con el secuestro de la revista el fiscal general ha puesto a mi gobierno a la altura de los que persiguieron a Hermano Lobo en época del león de Fuengirola o de los que ordenaron chitón a Cuadernos para el Diálogo. Pumpido no ha tenido en cuenta que la censura es un arma de doble filo que propicia que pasar a cuchillo a Makinavaja constituya una puñalada trapera a su mentor. Los de El Jueves van a creer que, aunque bordo lo de ser rojo, estoy más por la camisa nueva que por Casas Viejas. Más por la dictadura que por el proletariado. Tanto es así que me da a mí que partir de ahora me van a llamar Rodríguez El Facha.
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