Sonsoles, por lo general tanto la Europa civilizada como el salvaje Oeste nos miran por encima del hombro, pero ahora observan impotentes como España está a punto de formar parte del G-7 de la entrepierna. Un estudio afirma que somos los octavos en frecuencia sexual de un escalafón que capitanean los espartanos. Nada que objetar ante la supremacía griega en el arte amatoria. Tener relación con Arquímedes es un buen principio para llevarte a alguien al colchón de agua so pretexto de que le vas a demostrar que todo cuerpo sumergido en otro experimenta un empuje hacia arriba hasta que la virilidad se viene abajo.
Aún así, aquí nos vamos a la cama con más asiduidad que la familia Telerín. En concreto, tres de cada cuatro españoles en edad de procrear afirman que una vez a la semana ofician de bomberos de alcoba para aplacar el calentamiento global. Eso no lo pueden decir muchos. Es para mí un orgullo que mis compatriotas se sitúen en el apartado de gozas vida por delante del imperio americano, que es potencia militar a fuerza de gatillazos. Por lo que se desprende del informe, Sexo en Nueva York es serie de ciencia ficción dado que allí son aún menos los que se comen un donuts, que es rosca yanqui, que los que hacen buenas migas con los ayhatolas.
Tampoco quedan mal los de mi tierra en lo concerniente a mover los labios superiores mientras hacen el amor. Dos de cada tres hablan en el entreacto. En esto sin embargo nos gana Méjico, donde el palique es la regla. Me imagino que los de Jalisco, además de pegar la hebra, cantarán un corrido, que es lo suyo en estos casos, e incluso, ante una menstruación inesperada, recurrirán al guate, aquí hay tomate. En la parte opuesta, la del silencio, se sitúan los ingleses, que mientras hacen sus cosas sólo abren la boca para decir sorry cuando se pasan de brutos. Lo siento Margaret, soy nuevo en esto.
En cuanto a los que prefieren montárselo en solitario, nadie iguala a los suizos, que, por lo que se deduce del estudio, si son neutrales es a fuerza de utilizar la mano izquierda. Ahora entiendo porque mi Swatch tiene el segundero dislocado. En las antípodas de los de Zurich se sitúan los de Nigeria, debido a que aplacar el apetito sexual, sólo o compañía de otros, debe de ser secundario para los que pasan hambre.
Como es la primera vez que un informe, en vez de en el sitio, nos deja en buen lugar me he puesto a trabajar para que mantegamos el puesto. En concreto le acabo de pedir a Leire Pajín dos cosas: la primera que me acredite que su padre no es suizo. Y la segunda que con cargo a los fondos de cooperación internacional patrocine viajes de placer de varones al atolón Bikini y de chicas al lago Tanganica. Espero que los agraciados se sientan satisfechos, si bien ellas seguro que no lo estarán del todo. Puesto que son multiorgásmicas, es lógico que les quede un regusto. Aunque no creo que sea amargo.
viernes, 12 de octubre de 2007
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