domingo, 30 de septiembre de 2007
Cuatro gatos, pero de angora
Lo malo de conceder DNI español al gran prosista del nuevo mundo es que no existe reciprocidad. Su conversión territorial no le convierte en viejo amigo ni garantiza que te esté eternamente agradecido. Por el contrario, en lugar de regalarme los oídos de por vida me tira siempre de las orejas por considerar que soy responsable de la epidemia de independentismo que afecta al país. La falta de cortesía es evidente. Mario debería de entender que por mucha gramática que sepa resulta poco elegante poner de chupa de dómine al anfitrión. Cierto que Federico Luppi, otro reinsertado de lujo, pidió con acento porteño un cordón sanitario para aislar al PP, pero no es lo mismo exigir cuarentena para una oposición que da mala espina a todo el mundo que acusarme a mí de trabajar por la España invertebrada.
En su descargo hay que decir que Vargas Llosa es víctima de una patología mental que afecta a quienes dejan el cabo de Hornos para venirse al epicentro de la quema. Padece en concreto esquizofrenia territorial, doble nacionalidad, lo que le convierte en un incordio en ambos países. Tanto es así que si Pepiño propone que se le abra un expediente de expulsión me lo pensaría mucho porque no creo que a Alan García le haga ninguna gracia incluir de nuevo en el censo a un hombre que si algo no se muerde es la lengua española.
Además, si extradito al que será Nobel de literatura me quedo sin el de la paz. Lo que tenemos que hacer es atacar con las mismas armas que el partido de Savater. Para nivelar la contienda lo suyo sería que participara Gabo de telonero en la próxima convención del PSOE, porque me da a mí que una de nuestras fijas, Pilar Bardem, aunque haga papeles de chica con líbido atrasada, no tiene nada que hacer frente a las visitadoras.
Otra opción es que convenzamos al padre de Pantaleón de que no soy tan nocivo como cree, a ver si así me tiene un respeto. Mujer, no es que espere que me dedique un libro quien se presentó por la derecha a la presidencia del Perú, pero de ahí a que me tome por un Fujimori de León media la misma distancia que entre bailar en feria la puta de la cabra y leer en la intimidad La fiesta del chivo.
sábado, 29 de septiembre de 2007
Esto se rompe
El hábito alimentario ha propiciado que la población laica no la tome ahora con el monje, si bien existen coincidencias preocupantes entre ambas épocas. Una es la abundancia de pirómanos. Cierto que ya no incendian conventos, pero también lo es que don Juan Carlos parece el coloso en llamas a causa de jóvenes de ERC que reivindican cerilla en mano que su partido se integre en el grupo mixto. Así tendrían materia prima para conseguir que los retratos de su majestad tengan menos que ver con el óleo que con el carboncillo.
Pero Cataluña no es el único lugar que está en ascuas. Otro punto G, caliente, se sitúa en el parlamento de Vitoria, donde Ibarretxe ha pedido a los socios del Atlethic que se saquen también el carné del estado libre asociado en que se convertirán las vascongadas tras una consulta popular. Que salga adelante la propuesta del presidente vasco es más improbable que encontrar un número de la revista Zero en la mesita de noche de su homólogo iraní, pero el de Llodio tiene claro que no hay momento más adecuado que el actual para lanzar el órdago a la grande, una y libre que atiende por España.
Y ahí no para la cosa. Ahora mismo todas las comunidades autónomas ofician de seguidoras de Niurka Montalvo a fuerza de estar a la que salta. Fíjate que hasta en Andalucía, que es tierra de gente sin mala idea, me da quebraderos de cabeza al aprobar el Ayuntamiento de Humilladero una moción que pide tercera república, como si la segunda hubiera sido la edad de oro. Los concejales de IU, propulsores de la iniciativa, tal vez desconozcan que la masacre de Casas Viejas no se debió a Fuerza Nueva y que la revolución de Asturias no fue reprimida por la guardia mora para vengar a las víctimas de Don Pelayo.
La cuestión es que tan convulso estado de la nación no me conviene en vísperas de elecciones generales. No hay más que ver como se frota Rajoy las manos mientras me exige contundencia contra todo el que saca los pies del tiesto. No es cosa a desdeñar la presión facha si se tiene en cuenta que para la masa es más atractivo el palo que el diálogo. Tengo que admitir que aquí son el ciento y la madre quienes piensan que los que quieren destrozar la patria lo que necesitan, más que balón de oxígeno, es pelota de goma.
miércoles, 26 de septiembre de 2007
Irán no es Chueca
El mandatario árabe, preguntado por el trato que propinan en su nación a los que abren el esfínter por gusto, aseguró que en su hábitat todos cierran filas en torno a la heterosexualidad, lo que resulta lógico si se tiene en cuenta que a los de la otra acera los mandan por ley al otro barrio. Con tal antecedente queda claro que a este tipo no le van a tributar en San Francisco el mismo trato que a Paco Clavel y también se entiende que el rector de la universidad de Columbia presentara como el malo de la película a un sujeto que tiende a considerar que el día del orgullo gay es cosa de maricones sin dignidad.
El moro no es coherente. No entiendo yo su empeño en perseguir a los zerolos sarracenos cuando la especialidad del gobierno iraní es precisamente dar por el culo a las naciones del entorno, como prueba el hecho de que enriquezca uranio para fines tan terapéuticos como borrar del mapa a Israel so pretexto de que el ejército sionista es la principal causa de mortalidad en la zona de la intifada. Por no hablar del patrocinio iraní a la guerrilla que opera en el Líbano, convertido merced a su ayuda en el país de siempre Hamás.
Pues con este animal hago tratos en el marco de la alianza de civilizaciones, lo que explica, rencillas personales aparte, que el encontronazo que tuve con Bush en la ONU durará exactamente cuatro segundos. Si el dirigente norteamericano no me pregunta por la salud es porque entiende que el jefe de un país occidental no puede defender a la vez los valores del hombre libre y la devaluación del género humano que se produce en Teherán. Es evidente que el gringo no me conoce. Yo soy experto en defender una cosa y su contraria. Ahí está el proceso para demostrarlo. De modo que le invito a medir su desprecio no sea que cualquier día de estos abandone la OTAN y me inscriba como comunitario en la competencia. Como la relación entre ambos países no se enderece te aseguro que ingreso a España en el pacto de Varsovia así tenga que alcanzar un preacuerdo con La Polaca.
martes, 25 de septiembre de 2007
Toque de retreta
El ex presidente denuncia en concreto que en la tropa tiene únicamente cabida el soldadito boliviano y el recluta padre de familia, con niño y sin recursos, procedente de la zona meridional de la penísula. Por este motivo pide que cumplan con España no sólo los García del Pino, sino también los Gómez Acebo, y propone que hagan imaginaria tanto la que se llame Lola como la que atienda por Simoneta.
La propuesta de Ibarra puede parecer sensata, pero no es más que demagogia extremeña con la que halaga al pueblo para engañarlo. Si instauramos de nuevo la mili ten por seguro que será otra vez la clase baja la que abastezca los cuarteles. Y no sólo por una cuestión aritmética –hay más mozos proletarios que pijos- sino también porque los cachorros de la alta suelen tener una excelente relación con el excedente de cupo.
Ibarra propone el regreso a la caja de reclutas porque considera que ésta es un cajón de sastre en el que cohabita todo bicho viviente. Piensa que allí allegados son igual los que duermen al raso y los que se tapan con sábanas de Holanda. Iguales, sí. Los cojones. El Ejército es la antítesis de la equidad. La normativa castrense otorga al general de división potestad para acosar al de brigada, que hace lo propio con el coronel, quien fusila al comandante, verdugo a su vez del capitán. Es tradición oral que, con órdenes a viva voz, entre todos éstos y algún cabo suelto le coman la moral a soldados de infantería que ofician de carne de cañón.
Por esto y por mucho más estoy convencido de que no sabe lo que dice en lo tocante al firmes, ar. Para mí que confunde las maniobras militares con las intrigas políticas y que asocia a Celia Gámez con pasar revista. Además, profesor como es, no te extrañe tampoco que considere una variante de la ley de Newton el cuerpo a tierra.
lunes, 24 de septiembre de 2007
El despilfarro
Mariano dice que terminaré ofreciéndole a los votantes una mansión en el Cáribe, pero se queda corto en su vaticinio inmobiliario. Además de adosado en La Habana prometeré jineteras para los que lleguen a la isla con fama de sementales. Por su parte, los adictos al ron disfrutarán de una consumición gratis en Copacabana junto a Bebo Valdés. Asimismo, pagaré una noche en Guantánamo a quien realice tesis sobre la tortura al objeto de que tengan la oportunidad de sufrir en su propia carne los métodos del cerdo imperialista. Para ser justo debería también patrocinar un estudio sobre la vulneración de los derechos humanos que lleva a cabo el comandante, pero eso sería dar demasiado por culo a quien no tardaría ni un minuto en llamarme mariconzón.
Cuba al margen, como las arcas nacionales están hasta arriba puedo permitirme un gasto social extra que tendrá una fuerte repercusión electoral el día del sufragio universal. Eso es lo que pone fuera de sí a Mariano, incapaz de ofrecer alternativas a propuestas como la de patrocinar con billete verde el estado de buena esperanza, incentivar los daños económicos derivados del arrendamiento de terceros sin ascensor y ofrecer a modo de revisión bucodental un suplemento de calcio a quienes tienen los dientes de leche.
Aunque los beneficiarios besarán el terreno que piso, la formación popular, picada por lo de las muelas, nos acusa de tirar la casa por la ventana al conceder subvenciones como la de la vivienda. Lo que demuestra que Rajoy no es un buen patriota. Un español de ley no guarda para mañana lo que pueda gastar hoy. Entre la cigarra cantora y la hormiga previsora no hay color. Puede que la segunda asegurará su vejez, no digo que no, pero mi modelo a seguir es la primera por aquello de que sería capaz de ganar el festival de San Remo sin dar un palo al agua.
domingo, 23 de septiembre de 2007
Capucha y tea
La quema de imágenes reales es ya moneda corriente en los dominios de la pela es la pela. Normal. El juez Pedraz ha abierto la veda al dejar en libertad al primero que incendió el retrato del primus inter pares, así que cada día un puñado de cafres sin fianza que pagar se echa a la calle armado de mecheros para carbonizar las instantáneas de sus majestades. Lo que no entiendo es su manía de poner boca abajo las fotografías a la hora de achicharrarlas. La única explicación que le encuentro es que intenten que a la pareja se les suba a la cabeza la sangre azul, con lo malo que es eso.
Puede parecerlo, pero estos no son cuatro gatos, Sonsoles, sino camadas enteras de aprendices de lobo conducidas por linces de mí época. A mí, qué quieres que te diga, me viene bien la creciente animadversión de los jóvenes hacia la corona. Por eso he contribuido a avivar el conflicto al hacerles ver que, aunque les guste la priva, tienen que dar de lado al homólogo de Pepe Botella. A la chita callando he conseguido que la generación del botellón, la que duerme la mona, cuestione hasta al rey de copas.
Agitar antes de usar, ese es el modo de empleo que se recoge en mi prospecto de Gobierno. La segunda indicación es no instruir al que no sabe. Date cuenta de que la muchachada que pega fuego al rey no había nacido cuando Juan Carlos se puso delante de los tanques para frenar el golpe en seco. Los mocosos quieren vela en el entierro del garante de la monarquía no sólo porque desconocen que sostuvo la democracia sino también porque que le creen Enrique VIII. De ahí que, para recetarle su propia medicina, pedirían si pudieran que el Borbón contrajera la misma enfermedad que el inglés propagó mediante verdugo a Ana Bolena: el derrame cerebral.
sábado, 22 de septiembre de 2007
Mal clima
Todavía pago las consecuencias del desplante castrense que le hice en Irak, al que ha respondido el presidente norteamericano con plantones menos propios de la diplomacia que del vivero, por lo que entiendo que se pasa siete parques. Lo de marcharme del Bagdad con viento fresco no justifica tal desaire del primer mandatario internacional, puro cierzo, hacia la persona de alguien como yo, que merece que le hagan la ola porque oficia en un mundo en guerra de civilizada brisa marina.
De todos modos, él se lo pierde si no quiere disfrutar en inglés de mis frases hechas, tipo yanqui go home y ya no te love you, entre otras. Lo único es que ahora en vez de a George le tengo que dar el coñazo a Erdogan, el turco con el que comparto la autoría intelectual de la alianza de la civilizaciones, memez que cuenta con la banda sonora de viva la gente. También mantendré un coloquio con Evo Morales, el hombre que considera la corbata el símbolo máximo del capitalismo, razón por la que en su Bolivia natal los ejecutivos agresivos gastan cuello de cisne sin aditivos para evitar que los echen al Titicaca, esa mierda de lago.
En cualquier caso el motivo de mi visita no es pegar la hebra con homólogos de mi cuerda sino seguir el hilo del guión marcado por Naciones Unidas, que nos pide una tormenta de ideas para que la humanidad conozca las repercusiones del cambio climático. No viene mal que machaquemos con el tema porque aunque resulte difícil de creer todavía hay quienes para la temporada otoño-invierno no se deciden a comprarse la gabardina color butano porque les han dicho que lo último en moda es la capa de ozono.
En lo que a mí respecta hablaré de que en cuestión de isobaras esto no es lo que era en los viejos tiempos, los de Mariano Medina. En España el febrerillo loco ya no requiere camisa de fuerza, marzo es calma chicha y el veranillo de San Martín se ha hecho mayor. Y en el resto del mundo, el cambio climático también hace estragos. Aunque se me critique, mantengo que se ha cobrado más vidas que el terrorismo. Y combatirlo es para mí más complicado porque no resultaría efectivo ordenar a Conde Pumpido que ejerza presión, aunque sea atmosférica, sobre un huracán. No veo al fiscal general enumerándole a El Niño las ventajas penitenciarias derivadas de su transformación en tormenta tropical. Esto requiere una negociación entre iguales. De tú a tú. Así que iré yo. No en vano, el que gobierne tan de puta madre como lo hago y encaje las críticas como el que oye llover acredita que soy un fenómeno meteorológico.
viernes, 21 de septiembre de 2007
Icono extremeño
Eran otros tiempos. Nada que ver el coraje barroco de don Francisco con la melaza que destila la intelectualidad del nuevo milenio. Lo demuestra la exposición inaugurada en Cáceres en honor de Rodríguez Ibarra, en la que 14 artistas de la comunidad otorgan en su obra al ex presidente rango de icono del pop. Como Marilyn, pero sin faldas a lo loco. Qué le vamos a hacer: nadie es perfecto.
Te lo dice un experto en recibir halagos: se te cae el alma a los pies al observar que el espíritu crítico de los artistas está por lo general fuera de cobertura. La hagiografía colectiva aclara que sus autores, expertos en reverencias, sienten nostalgia del señorito. Por eso en la muestra quien no loa a Juan Manuel lo venera y quien no lo venera lo adora. Previa subvención, desde luego, que aquí, si no es a cambio de oro, la progresía no se pasa nunca con el incienso.
Bien nacidos si son, hay que reconocerlo. Puesto que le deben mucho, lo agradecen de más. Así, uno lo equipara a ET y otro que no debe ser de este mundo lo iguala a Carlos V, como si fuera equivalente la proeza de gobernar medio hemisferio con la de situar a Extremadura, Namibia con cerezas, entre los territorios españoles en vías de desarrollo. De lo que deduzco que esta gente no tiene sentido de la realidad ni Ibarra del ridículo. A mí me hacen esto y digo lo que el Guadiana: trágame, tierra.
Los que desde el valle del Jerte emulan al grupo El Paso lo llevan cambiado. El arte que popularizó Warhol es en esencia rebelde. Si querían ganarse el aplauso del otrora virrey les habría bastado con regalarle un bodegón con trucha o un paisaje de encinas. Todo antes que utilizar el arte para convertir en estadista a quien no ha sacado a su región del tercer mundo. Pero, ya puestos, considero que, en consonancia con la gastronomía local, la imagen que mejor define a este político pata negra es la de bellotero pop.
jueves, 20 de septiembre de 2007
Premio de consolación
Cuestión de generosidad. No hay duda de que las penas, con pasta, no es que sean menos, es que no alcanzan siquiera la categoría de cierta congoja. Quitarle el mal sabor de boca a los que se quedan con la miel en los labios habla del gran corazón de quienes en el fondo somos unos sentimentales que suplimos la mala baba de las sesiones de control con buenas obras de caridad corporativa para evitar que acudan al monte de piedad los que después de serlo todo en política invitan a la compasión cuando se quedan en nada.
Hoy por ti es la máxima que seguimos la casta de elegidos para asegurarnos el porvenir en tiempos de una opinión pública tan cambiante que resulta normal que los que en la actualidad te votan mañana te lapiden. De modo que como menos da una piedra que las Cortes, todos querrán ahora optar a las candidaturas en puestos de relleno. Si ser español es un chollo subvencionado, imagínate ser aspirante sin posibilidades al Congreso. Esto es mejor que el cheque bebé y que el talón piso juntos porque la medida de gracia no implica efectos secundarios: no tienes que pasar la cuarentena a dos velas ni pagar el recibo de luz de la comunidad.
Mientras al pueblo le damos la sopa boba, el bogavante para los de la lista. A la masa le damos lo justo para calamares en su tinta mientras nosotros nos concedemos lo suficiente para las escrituras de la parcela. Es lo bueno de optar a la carrera de San Jerónimo, la única que tiene salidas aunque ni siquiera te matricules. Las urnas te pueden denegar el acceso por falta de nota, pero el premio de consolación compensa con creces. A partir de ahora habrá quien prefiera situarse en puestos complicados porque será más atractiva la dádiva que el escaño.
Lo único que temo es que cunda el ejemplo. Imagínate la cantidad de españoles que al fracasar en el intento de trabajar en la administración pública pueden sentirse discriminados por razones de peso si no les damos el mismo trato financiero que a los próceres de complemento. Así que vislumbro un terremoto de magnitud 7 en la escala de la indignación popular porque no resulta lógico que un político en grado de tentativa perciba indemnización. Pagarle el finiquito viene a decir que el pueblo llano, que es su jefe, ha realizado un despido improcedente cuando en realidad el jeta ni siquiera ha trabajado para la empresa del bien común.
El País, diario de avisos
Cría cuervos, doña Urraca, que te sacarán de quicio. Eso no lo digo yo, lo dicen ellos. No les faltan motivos. Prisa ha sido mi aliado tradicional, mi protección 50, mi parachoques, mi vehículo para el lucimiento, mi cuerpo de asalto, mi cabeza pensante y mi guardia pretoriana. De modo que habla muy mal de éste que lo es el que le pague como Roma a los que jubilaron a Viriato.
Prisa me responsabiliza de la jugada que le ha hecho Mediapro a Sogecable a cuenta del fútbol de pago y ve mi mano tras El Público, un rotativo a pique de imprenta que intentará superar a El País por banda izquierda. El grupo considera que después de valerme de sus servicios orino fuera del tiesto al marcar mi territorio en dominios ajenos. Puede que sea así, pero creo que he pagado su apoyo con creces al permitirles que un canal minoritario parezca el de Panamá ahora que emite en abierto, lo que sería suficiente para que cerraran los ojos.
Pues los tiene como platos para acusar con la mirada a quien nunca rompió uno. Prisa entiende que lo que le hecho es un crimen de Estado, lo que me fuerza a hacer ver a los deudos que no ha sido más que un homicidio involuntario. De todos modos habré de tener cuidado porque Cebrián, otra cosa no, pero me da a mí que rencoroso, un rato. Más me vale jugársela a Corleone que a este tipo. Prefiero vérmelas con una cabeza de caballo en el multielastic que con un imperio mediático dispuesto a hacerme la cama.
martes, 18 de septiembre de 2007
El cheque piso
Mujer, por mí les habría concedido pasta suficiente como para que alquilaran terrazo en primera línea de playa, pero sus brincos de alegría se habrían producido a costa de saltar la banca. Y por ahí Solbes dice que no pasa, si bien en el tema de los posibles me ha dejado ya por imposible. Bien sabe él que si encarta soy capaz de incentivar con cien de los grandes el voto al PSOE en las comunidades populares. De hecho, en las que gobernamos nosotros ya está subvencionado. Pregúntale a Manolo.
El anuncio revela que en cuestión de golpes de efecto dejó en mantillas a Rafal Nadal. Recién alumbrado el cheque bebé me saco de la manga el talón joven, que será el de Aquiles para el PP. Y es que en unos meses me he metido a las parturientas y a los mocitos en el bolsillo. A fuerza de vaciármelo, desde luego. No en vano, por conseguir un voto soy capaz de todo. Estoy seguro de que de haberme conocido don Guillermo habría incluido mi personaje en Ricardo III: yo sería el camello del monarca yonqui que cambiaba su reino por un caballo.
En cierto modo hago algo parecido con los españoles, a los que les regalo las primeras dosis de política social para que en enganchen al populismo, que es droga dura de gran impureza. Que se lo digan a los venezolanos de Hugo Chávez, mi maestro en esto de tirar el dinero para recoger el sufragio. La diferencia es que, cuando llegue la recesión, el pueblo caraqueño comerá del petróleo, mientras que yo dilapido sin un combustible fósil que echarme al cuerpo cuando por tanto dar vengan mal dadas.
Otro riesgo que le veo al plan es que beneficia sólo a la población menor de 30 años, cuando aquí, dado que en ningún sitio se está como en casa, no quiere emanciparse nadie antes de los 40. De hecho, como le enseñes la puerta al de 36 te declara una guerra por lo civil a cuenta de la propiedad. Sólo te libras de darle el piso si eres tú el que llevas a cabo un alzamiento. Aunque sea de bienes.
lunes, 17 de septiembre de 2007
No soy gafe
Decir que tengo la negra no es más que un ataque personal de los que en política me desean tiempo muerto. Que se preparen. Puesto que descarto hacerles pasar por el aro, no sea que anoten, contrarrestaré su táctica con una defensa agresiva. Por lo pronto les mandaré a los escoltas para que no les dejen cruzar la línea de seis veinticinco. Y si la traspasan les pitaré técnica por acumulación de pasos mal dados contra un hombre de bien.
Ya sé que no faltan motivos para denominarme cenizo. Mi fama me precede, no te digo que no. Sirva como ejemplo la apuesta que hice por el varón rojo en las elecciones alemanas en las que le ganó de calle una liberal chica de barrio. A los votantes de Estados Unidos pedí el apoyo para kerry y el pobre se tuvo que acoger a la quinta enmienda para declararse inocente, en su acepción de iluso, por haber aceptado mi ayuda. Tampoco me van a nombrar socialista de año los camaradas de Segolene. Darle mi respaldo a la madame y caer la señora en picado fue todo uno. Esto explica el amargo recuerdo que de mí tiene la izquierda de la dulce Francia.
Pero lo que en el resto del mundo se llama casualidad geopolítica se apellida aquí ley de Murphy. Y eso que en mi territorio todavía no hay pruebas concluyentes que me sitúen en el lugar de los hechos cuando son catastróficos. Lo del baloncesto, aparte de una excepción, ha sido un error de estrategia de mis asesores. Me dijeron que la selección iba a barrer a los soviéticos sin bajarse del autobús y me desplacé con el coche escoba. Eso es todo.
Bueno, tampoco es para darse cabezazos, si bien gracias a uno pusimos tibios a los rusos en plena guerra fría durante una Eurocopa. Tengo que admitir que de haber estado yo en el palco, dada la suerte que le doy al concepto discutido, a lo peor en vez del himno de la derecha suena La Internacional, pero por fortuna para el deporte rey y por desgracia para los parias de la tierra no era entonces lo que soy ahora: caudillo de España.
Visto desde lejos, el problema es que como no tengo más patria que mi ideología en esa ocasión habría apoyado a los soviéticos en vez de a los nacionales. Lástima que perdieran los rusos. Y lástima que el tanto del triunfo lo metiera uno que después se hizo sindicalista: Marcelino o Camacho se llamaba, no sé. Lo suyo hubiera sido que los siberianos nos metieran un saco. En ese caso habría saltado yo mismo al campo para reducir las diferencias. Aunque está claro que no lo habría conseguido. Resulta obvio que quien deshonra a su país jamás podrá meter el gol del honor.
sábado, 15 de septiembre de 2007
La vena de medrar
Con todo, el jefe del instituto armado no creó escuela entre los que roban sin pistola. Ahora a quienes se lo llevan calentito no les espera la fría mazmorra dado que no se pasan de rosca. Prefieren comérsela sin salirse de los cauces legales. Luis no era más que un vulgar ladrón que tenía información privilegiada, acceso a los fondos reservados y calzoncillos de lunares, ropa nada acorde con un alto cargo, aunque fuera de Interior.
Pasado el tiempo, las costumbres permanecen, pero los métodos cambian. Como Roldán resulta un mal ejemplo, no tanto por lo que robó sino por el modo en que lo hizo, los que en la actualidad utilizan la vía política para enriquecerse no traspasan la ley, se aprovechan de ella. El latrocinio institucional clásico es arqueología porque lleva al que lo perpetra a la ruina. Ni siquiera en Marbella se lleva ya el pago de comisiones. Lo suyo en estos momentos es montarse una organización que oferte un servicio a ayuntamientos gobernados por compadres a los que presenta facturas millonarias en lugar de hacerles un precio de amigo.
Ahí está para demostrarlo Victorino Mayoral, padrino de la Educación para la Ciudadanía, que preside la Liga Española de la Cultura Popular, entidad con ánimo de lucro que ha conseguido contratos por valor de más de ocho millones de euros de varios consistorios gobernados por los del puño y de uno, el de Madrid capital, gestionado por quien contra natura propina a su partido golpes bajos.
Lo más curioso es que el padre de la asignatura estrella del nuevo curso asegura en ella que el hombre del saco es el capital, por lo que entiendo que la plusvalía del negocio irá a parar con toda seguridad a los países bajos en renta tal que el Congo belga o las Antillas holandesas. Pero como lo dudo, en vez de quitar hierro al asunto abogó por permitir a los alumnos tener acceso directo a sus cuentas bancarias para que comprueben cuantos ceros a la derecha le genera su rechazo de izquierdas al vil metal.
Siento mucho ser así con uno de los nuestros, pero es que si meto la mano en el fuego por Mayoral tengo después que escribir la tercera parte de El Quijote con la que me queda sana por sintonía anatómica con el que la perdió en Lepanto. Además, la gente como Victorino suele ser desagradecida a más no poder: rompo una lanza por este nuevo rico y es capaz de ponerme una querella so pretexto de que es copropietario de la Rendición de Breda.
La metadona del Soviet
Sonsoles, Moratinos tendrá cara beatífica pero no hace méritos para que le nombren embajador en el séptimo cielo cuando no esté entre nosotros. Y no sólo porque, dado el compadreo del ministro de Exteriores con los países árabes, tenga clara su elección entre Pinto y Valdemoro, ni porque en cuestión de alianzas prefiera la de civilizaciones a la nueva y eterna. Eso, al ser opcional, es secundario. Si en la otra vida no tendrá nunciatura será fundamentalmente por el modo en que intenta acabar con la esencia de la religión católica al equipararla a sectas que en lugar de junto al bien están a nivel del mal.
Así pasa en la exposición Dios (es) modos de empleo, una muestra que mete a todas las religiones en el mismo saco con la sibilina intención de que el personal llegue a la conclusión de que ninguna vale la pena. De ahí que en el catálogo se equipare a seguidoras del Verbo, como Teresa de Calcuta, con sujetos como Jomeini. De ahí que se dé el mismo trato a Cristo en la tempestad que a la danza de la lluvia. De ahí que se compare a los telepredicadores charlatanes con el que oró en el huerto. De ahí que se considere equivalentes los rituales apaches con el rito de la tribu del Señor. Y puesto que la muestra saca también a colación a Elvis, de ahí que se sitúe a la misma altura espiritual al canto gregoriano del monje de celda que al rock de la cárcel.
Los fieles, claro, han salido en tromba contra el ministro, en lo que no es más que otra pataleta de los que se arrodillan, quienes tienen los cables como los ligamentos: cruzados. Y además siguen con la manía de comulgar con el cuerpo de Cristo en lugar de hacerlo con ruedas de molino. Total, tampoco es para que se hagan cruces porque el ministro asegure que el laicismo es el contrapeso de la violencia religiosa monoteísta, si bien es cierto que el clero occidental puede esgrimir en su descargo que no es justo comparar a la religión que anda en guerra santa con medio mundo con la que tiene como máxima darnos la paz.
Como las grandes contiendas del siglo pasado no surgieron la cruz sino de la hoz, no de la media luna, sino de la esvástica, los ideólogos de la exposición sufragada por Moratinos se curan en salud al asegurar que los totalitarismos europeos fueron un calco de las religiones porque partieron también de un absoluto, sea la supremacía de la raza aria sea la dictadura del proletariado. Me duele admitirlo, pero esta argumentación no se sostiene ni en boca de María Teresa, mi chica justificalotodo. Más que nada porque resulta ilógico que acaben a palos dos cuñas de la misma madera. No hay que olvidar que en aquel entonces hubo ordenes superiores de acabar con las huellas religiosas. Tampoco que Stalin fue precursor del proyecto hombre al sustituir a la fuerza bruta al opio del pueblo por la metadona del soviet. La iglesia también puede salirnos con que el propio camarada José deportó sacerdotes a Siberia bajo la acusación de ser narcotraficantes de almas.
viernes, 14 de septiembre de 2007
Sentimiento bicolor
En el caso que nos ocupa no sólo me guía la prudencia, sino también la impotencia en su acepción sexual. Y es que a mí la bandera española no me pone. No entiendo el morbo que le produce al presidente de Cantabria, el que la mata a besos, salvo que Revilla considere que un mástil de 25 centímetros de grosor tiene relación con el porno duro. En cuyo caso me callo.
Pero a lo que voy: si en el Ayuntamiento de Tarragona no se lleva esta temporada los colores rojo y gualda será porque no están de moda. El edificio no es una franquicia con registro de Custo Barcelona ni el pleno una suerte de pasarela Gaudí con ruegos y preguntas. Pero claro, como está gobernado por el PSOE, Mariano, so pretexto de la bandera, me ha puesto banderillas. Menos mal que ha estado al quite Rubalcaba, quien ha recordado a Rajoy que cuando gobernaba el de las Azores tampoco la exponían al ciclón.
Ventiladores aparte, resulta indiscutible que los símbolos nacionales pasan una mala época en la era de Montilla. No se escapa ninguno, si bien hay que matizar. Así, acabar con el toro de Osborne, tiene un pase, siquiera sea de pecho, pero suprimir la bandera invita al cuartelazo. Y no te digo ya quemar un retrato a tamaño natural del Rey ataviado con el frac castrense, el de las cuatro estrellas de cinco puntas, que más que un traje de faena parece el tributo real a la osa mayor tras cargarse el de la Zarzuela a Mitrofán, plantígrado ruso no tan aficionado al agua y a los azucarrillos como al aguardiente.
Lo curioso es que los que convirtieron en ceniza la foto ni siquiera tuvieron que huir de la quema porque no hubo reacción desde las filas del ardor guerrero. Los mossos del pueblo observaron impasibles el simulacro de regicidio. De manera que aunque la muchachada llevaba pasamontañas, igual de bien le habría ido a cara descubierta con la policía. Envalentonados, los chicos de la pira exigieron que el Borbón saliera de Gerona cuando don Juan Carlos era agasajado por las fuerzas vivas de la ciudad. La proximidad de Figueras, cuna de Dalí, explica la surrealista escena en la que los cachorros sacan los dientes mientras los dueños de la camada le pasan al monarca la mano por el lomo.
De lo que se deduce que en Cataluña, la bandera, aunque sea enseña, mejor no mostrarla. Y al rey, lo justo. No importa que la decisión ponga mal cuerpo al de infantería. Los militares están que muerden por la afrenta a su capitán general. Y también por mi actitud de meterla en paladar en vez de sacar los tanques a la calle. Menos mal que con la democracia consolidada no es de prever ruido de sables por el silencio cómplice del primer espada.
jueves, 13 de septiembre de 2007
La gestapo en parvulitos
La artimética parlamentaria motivó que mi antecesor, al objeto de sumar apoyos, resaltara que en casa se hablaba el idioma de Tarradellas. Para que CiU le pusiera buena cara el adusto tenía el gesto de parlar en Madrid como Duran en Lleida. Dado que gobernar es el arte de lo impensable, no habría supuesto para él tampoco ningún palo cantar L’Estaca a media luz. De precisarlo, José María, que también tonteaba con el PNV, habría incluso bailado ante Ardanza un aurresku, esa variedad vasca de gimnasia rítmica que escenifica siempre un tercer dan.
El nacionalismo es lo que tiene, o le haces el caldo gordo o te come por sopas, así que entiendo lo que hizo en su día el del trío de la Azores, como espero que el PP me entienda ahora a mí, que no tengo otra que callar ante la decisión del tripartito catalán de extender la vigilancia lingüística desde las aulas al recreo. Parece ser que a partir de ya los escolares tendrán que tragarse sus palabras castellanas hasta en la media hora del bocadillo. Cada tierno infante estará escoltado por un republicano de la línea dura que emitirá rayos y truenos cuando al niño se le encapote de román paladino el cielo de la boca.
Mal vamos. Que la gestapo se introduzca en parvulitos genera un precedente peligroso porque el paso siguiente es hacer la judiada de marcar con una estrella amarilla a los alumnos cuyos ancestros se sitúen en la meseta. Espero que Montilla haya previsto tanto el desgaste como el gasto, puesto que al Gobierno catalán, además de mala fama, esto le va a suponer una inversión importante, dado que para conseguir la limpieza étnica tendrá que hacer acopio de chupa-chups con que pagar a los chivatos de cero a tres años. Menuda faena nos ha hecho otra vez la Esquerra. Y lo peor de todo esto es que tengo el convencimiento de que Carod habla castellano en la intimidad: Teresa, cojones, dame la tripa de salchichón.
miércoles, 12 de septiembre de 2007
Progresa adecuadamente
Tengo que admitir que la ministra le pone voluntad a su intento de que los más perros de las clases españolas se conviertan en linces ibéricos, pero no tiene en cuenta que esta gente suele pensar antes en las musarañas que en convertirse en ratones de biblioteca. No le van los libros. Le tira más el arado que labrarse un porvenir. No lo digo yo, sino el informe Pisa, así que habré de sacar a la ministra de su torre de marfil para hacerle ver la imposibilidad de conseguir memoria de elefante para quien tiene cerebro de mosquito anófeles, que lo único que lleva es mala idea.
Si la señora quiere hundirse en la desesperación puede probar a examinarlos. Estoy convencido de que si les preguntan por los vasos comunicantes responden que consiste en decirle al camarero llena mientras hablan en un bar. Otros asegurarán que el presidente de la patronal hostelera italiana atiende por Mesonero Romanos. Y habrá, dada la vinculación de juventud y alcohol, quienes muestren simpatía por Blanco White al creer que iba siempre hasta arriba de albariño y escocés.
Así de mal está el nivel educativo. Pero esto no es nuevo. Mi generación tampoco es la cuna de la sabiduría, si bien yo al menos, tal y como he demostrado, aparte de licenciarme en derecho, sé latín y ando suelto en gramática parda. Demasiado estudio para un hombre que tiene como mueble fetiche la mesita de noche. A mí, que soy una celebridad, si por algo me gusta criar fama es porque me permite echarme a dormir, aunque sea en los laureles, de modo que no soy un buen ejemplo para los remisos a la evaluación. A ver qué pueden aprender ellos de un hombre como yo, que a puro vago no es que se me duerman los pinreles, es que hacen la siesta. En casos extremos de fatiga hasta ronca mi dedo gordo, lo cual es mala cosa, pues como el chico diga de seguir el ejemplo del mayor voy a tener que operarme la planta del pie de vegetaciones.
Con esto te quiero explicar que yo no soy varón de despacho, sino de dormitorio. Y no por lo que tú te piensas. Queden para otros los juegos de cama que yo, como Gamoneda, no paso de los florales. El que te habla es menos de hacer hijos que de dormir en posición fetal. Tanto es así que si en la alcoba alguien alude a garganta profunda respondo que tengo dolor de anginas. Vayamos a pollas.
martes, 11 de septiembre de 2007
Genocidio castellano
El magistrado debería de aportar pruebas que demuestren que su patria chica está en gran peligro por el elevado acoso de la sexta potencia del continente. Si presenta testimonios irrefutables de que Madrid es una máquina de matar catalanes me sumaré a su crítica, pero mucho me temo que en este asunto se haya limitado a hacer de su toga un sayo. O de liársela a la cabeza, lo que revela escaso seso y evidencia su falta de cualidades para ejercer el cargo. Y es que un jurista que falsea la realidad es tan peligroso que a poco que le den cuerda se convierte en el juez de la horca.
Entiendo que, si hay holocausto, en algún lugar estará el diario de Ana, el de la Frank o el de la Birulés, en el que se describan las desventuras cotidianas de quienes sufren de continuo persecución española. Y en algún lado estarán los campos de concentración donde se encierra a los payeses. Pues no. Lo cual es lógico por una razón inversa a la que plantea el juez: en la tierra de Espriu el que no se salva es el castellano. Me refiero al idioma, si bien temo que el paso siguiente sea cortarle la lengua al que lo hable. O endurecer las sanciones al que lo escriba, lo que implicará que lo que gaste en multas no lo invertirá en pernil. Y como con las cosas de comer no se juega es de prever que dentro de poco ningún español se atreverá a abrir allí más boca que la del estómago.
En Cataluña, por lo que se ve, el que viola las normas en su comercio tiene más pena que el que viola damas en el valle de Hebrón. Sin embargo, Alfons, que o está mal de la olla o es el garbanzo negro de la familia judicial, insiste en asegurar que a su país de adopción -nació en Valencia- lo trata mal la madre patria. De ahí que presida una plataforma soberanista que propugna que España abandone la nación vecina. Como en cierto modo resulta coherente que un juez nos haga la puñeta no me enfadaré en exceso con el que en cuestión de autos se limita a los que se fabrican en Martorell. Pero tampoco quiero dejar las cosas así. Normalmente me río de los que me buscan las cosquillas, pero a éste sin papeles de la judicatura le exiliaba yo a Salamanca. O le condenaba a escuchar de por vida la SER, que para un progresista que se precie es la cadena perpetua.
lunes, 10 de septiembre de 2007
El banco amigo
Me acusan de que Emilio dijo lo que dijo porque lo metí en una encerrona, pero lo cierto es que, de quererlo, un zorro viejo como él se habría salido por la tangente. Si el presidente de la primera entidad de ahorro española apoyó al amor de tus amores, reina mía, es simplemente porque convenía a su interés. Fijo. Puesto que desde que estoy en el poder el de la banca hace caja, lo que ha hecho ha sido pagarme los dividendos, como en su día hizo con Aznar. Y como hará con el que me sustituya. Dicen que en política el presidente del Santander no se casa con nadie, pero para mí que la marcha nupcial es su melodía de cabecera.
Este hombre se integra de tal modo en el paisaje que a su lado un camaleón se ve a la legua. Y no es que cambie de chaqueta, entre otras cosas porque la lleva de Armani, es que ha sabido labrarse un porvenir al llevarse al huerto a todo aquel que aquí alcance el rango de mariscal de campo. Así, si un día gobierna Ibarretxe se pondrá a plan, so pretexto de que si algo le sobra, son kilos, siquiera sean de euros. Si por el contrario el mando le toca a Camps patrocinará el café de Colombia, la copa América y hasta el viaje a Cuba a por el puro. Si lo hace Chaves dará jornales. Y si la vara recae en Touriño invertirá en mininfundios. Incluso, en caso de que el poder sea de Carod, le pagaría una estancia en Argentina para que el pobre hombre cate república.
Con estos métodos no le va mal, desde luego. En términos de beneficios el mercado ha dejado un billón para el mejor banco, que es el suyo. Lástima que no todos tengan el mismo saldo. No lo tiene el español medio, cuyo humor es variable desde que se le incrementa la hipoteca. No lo tiene aquel al que no le llega el dinero a las 23 horas, que es final de día. Ni la que, aunque le encantaría ser madre, se ve forzada a tener el mes porque es regla no escrita que los niños ya no vienen con un pan debajo del brazo. Y no sigo porque no quiero hacer sangre con esto. Vaya que me salpique.
domingo, 9 de septiembre de 2007
Regina y yo
Sonsoles, si detrás de un gran hombre hay siempre un enorme complejo de Edipo (madre no hay más que una) con anillo de compromiso, detrás de una gran mujer lo que hay son dos cojones ocultos en lencería fina. Los que demuestra tener bien puestos Regina Otaola, la alcaldesa popular de Lizarza, el coto gudari en el que en esta señora entona el soldadito valiente al izar en el Ayuntamiento a nuestro máximo común divisor, la bandera, frente a una población antifranquista que curiosamente le recita a Millán Astray al darle vivas a la muerte.
Un simpatizante de ANV le acaba de comunicar a la regidora que tiene los días contados. Tal vez el batasuno es un médico de proximidad que ha descubierto de un vistazo que la regidora padece una patología terminal, pero lo más lógico es que lo suyo se trate menos de un diagnóstico que de un sueño con Elsa Pataky. De un deseo, vamos. Si es así, que lo es, me lo pone difícil el partido de ETA para que lo mantenga en la legalidad. Ya no se trata sólo de que estos hijos de puta no condenen los atentados sin funerales de la mamá grande. Ahora las amenazas a las constantes vitales de la regidora son tan frecuentes que el votante se va dar cuenta de que finjo estar en Babia cuando en realidad estoy en el ajo.
Que esta mujer menuda se juegue el pellejo dejándose la piel contra la piedra perjudica al hombre por cuyos huesos estás, Sonsoles. Regina lo tiene todo a favor para convertirse en símbolo. Por lo pronto es un diamante en territorio bruto. Otaola se sitúa a medio camino entre Ghandi y el general Custer: propugna la paz mientras combate a los txerokis. Además, que la quieran quemar la aproxima a Juana de Arco, y tiene de Agustina la nobleza baturra. Por si fuera poco, y esto me duele, es capaz de convertirse en carne de óbito por una bandera. Como Mariana Pineda.
Y ante su determinación opongo yo un patriotismo de fin de temporada. Ahora que me conviene mostrar el carné de hombre de Estado he ordenado que todas las campañas institucionales pongan en el remite Gobierno de España para que me lleven en la buena dirección constitucional de cara a las elecciones. Pero lo cierto es que de ahí no paso. Sin que haga mucho para evitarlo en Cataluña se prepara la secesión mientras a orillas del Sil se rescata el himno gallego con la única intención de oficiar la marcha fúnebre al de España. Entretanto, en el norte se enseña a los niños a odiar al nativo no nacionalista, como Regina, que es más vasca que la merluza. De todas maneras poco podrán hacer las ikastolas frente a esta mujer de la vieja escuela. Y poco podré hacer yo, aunque tire de pizarra, para que la táctica doblegue al valor. Contra una mujer dispuesta a que le abran fuego se queda en nada un vendedor de humo.
sábado, 8 de septiembre de 2007
Ideas de diseño
Sonsoles, como tengo la cabeza bien amueblada sólo salen de ella ideas de diseño. Bonitas y baratas, pero poco funcionales. Lo que les sobra de estilo les falta de sustancia. Mi cerebro construye una especie de pensamiento que es mono pero no evoluciona. Nada más lógico cuando, como es el caso, el hipotálamo cerebral y el tálamo nupcial tienen a Ikea como origen. Por este motivo aporto a la vida política española conceptos de melamina. Y no es que no tenga tablas, es que son malas.
De ahí que alborote a medio país con mi catálogo de novedades políticas. Así, si hago una ley para que los homosexuales contraigan matrimonio se ponen fuera de sí los partidarios de la coqueta, siempre que sea mujer, por dar una salida a los del armario. Si promulgo una ley contra el alcohol me saltan encima los del mueble bar. Y si me inventara una norma para acabar con los malos olores ten por seguro que los del cuarto de baño también echarían pestes.
No exagero. Recuerda que cuando intenté recuperar la memoria del 14 de abril se me sublevaron los que no olvidan el 18 de julio. De todos modos no me quejo. Estas son las dificultades lógicas de quien opta al título de estadista del siglo. Ni tampoco me arredró. Terminar lo que inicio es para mí una cuestión de principios. Quedarme a medias sería un signo de tibieza. Y la debilidad no es mi fuerte. De hecho, mi lema para avanzar revela de qué pie cojeo: ni un paso atrás de más, ni una zancadilla de menos. Gracias a esa garra he pasado a dominar la manada parlamentaria desde un simple escaño por León.
Ahora sólo me queda convertir en vitalicio mi mandato para que con reintegro, que es un poco de suerte, lo hereden las niñas. Lo de sucederme a mí mismo porque no tengo parangón me resulta familiar. Ningún presidente del Gobierno español de la democracia se ha resistido a la vanidad. Felipe dirigió una época soberbia, así que tuvo motivos para ello hasta que su gabinete dio la de arena con la cal viva. Tampoco los de Aznar fueron malos tiempos, pero se equivocó al casar a su hija en el Escorial, lo que certificó el divorcio con un pueblo que más que las nupcias con medias de Valentino adora las bodas en las que se subasta la liga de la novia. Por eso, ego, el grande, para no cometer el mismo error de ombligo megalómano que mis antecesores, le he dicho a Moraleda que me sirva de moqueta cuando ponga los pies en el suelo. Y que me recuerde mi condición de mortal. Y es que, tal y como acabo con España, lo soy, pero de necesidad.
viernes, 7 de septiembre de 2007
En Andalucía, como en casa
La medida beneficia pues no sólo a los que no tienen posibles sino también a los menos probables. Situar el listón en 3.100 euros propicia que dé el perfil solicitado tanto un vendedor charlatán como un profesor de Lengua. En Andalucía, donde hasta los veterinarios ganan cuatro perras, lo mismo el becario que el ingeniero tomarán los caminos de la subvención. Incluso los maestros de escuela aprovecharán la dádiva de la clase política para comprar casa de recreo.
Y mientras el menda, a verlas venir. Solbes, el Pedrito Grillo del Gobierno, ha puesto pies en pared ante el despropósito inmobiliario de Chaves, mientras Chacón aplaude por sevillanas. Hace bien la chica. El ministro alza la voz por lo que no es más que una mera salida de tono. A las arcas del Estado este disparate no le costará nada porque Chaves es único a la hora de hacer promesas que se dilatan en el tiempo. Recuerda que en su día anunció que cada escolar tendría un ordenador personal, pero, al ser PC, debió pensar luego que la que debía asumir esta propuesta es Izquierda Unida. Después aseguró que cada enfermo andaluz hospitalizado tendría habitación individual con vistas a la UCI, lo que según se ha visto no le corre mucha urgencia. Y más tarde, ésta es buena, prometió vacaciones pagadas a las amas de casa. De eso hace 13 años y todavía hay alguna infeliz que espera la media pensión con la maleta en una mano y la mopa en la otra.
Lo que salva a Chaves es, precisamente, que los andaluces no le toman en cuenta las veces que les ha vendido la burra. Les entiendo: emprenderla contra el presidente autónomo es dar coces contra el aguijón. Por eso quien allí es crítico comienza en potro salvaje y acaba en asno doméstico si quiere garantizarse el pasto. La reconversión ideológica es básica para pillar cacho laboral. Algo nada baladí en una tierra donde las empresas no paran de dejar almas en la calle por su tendencia a la quiebra. Fíjate en Delphi. En otras zonas es lógico que una fábrica de componentes de automóvil esté relacionada con la suspensión, pero si está ubicada en Andalucía ten por seguro que será de pagos.
jueves, 6 de septiembre de 2007
El bolsillo en crisis
El ciudadano medio, el que se sitúa en el centro, no quiere saber de barcos salvo que le dejes sin crucero. Y esto, la suerte del Titanic, es lo que vaticinan los datos económicos que han llegado en tromba tras la lluvia fina originada por el goteo en las ventas de viviendas. El peor de ellos es que el paro supera los dos millones por la crisis del adosado. Y es que el hecho de que se merquen menos salas de estar quita a otros sectores su razón de ser. Y a la gente sus ganas de comprar. Con la construcción a medio gas lo españoles no se atreven siquiera a adquirir bombona de reserva. Esto me afecta gravemente porque los consumidores tienen ahora menos confianza en mí que en Bruto, el que le dijo a Julio César vámonos de pinchos.
Y aunque sabes que no me corto a la hora de quitarme el mochuelo de encima en este asunto no me vale denunciar que el PP crispa lo que no está escrito. Con ese cuento ya he ido antes. Y le pasa lo que a la selección española: que no cuela. Ni tampoco lo de tirar de la cortina de humo del fuego amigo. Así ponga a las cinco cadenas de televisión que controlo a bombardear con el asunto Irak esta guerra la tengo perdida. Ya me gustaría que fuera tan fácil de manipular la crisis económica como el diálogo con los terroristas, proceso durante el cual los medios afines, para domesticar a la audiencia, convirtieron a la Tigresa en lindo gatito.
Pero cuando lo que está en juego es el pienso pedir reflexión a las personas sensatas es más difícil que sugerirlo a los animales. De ahí mi duda sobre si no hubiera sido mejor adelantar las elecciones para evitar que un empeoramiento de la situación motive que en primavera pierda la flor que tengo en el culo. Todavía estoy a tiempo de convocar comicios antes del Nacimiento. Pero no, mejor aguanto hasta San José así me pongan a caer de un burro. O a parir. Tengo mis motivos estadísticos: he hecho números y no entra en mis cálculos salir de cuentas.
miércoles, 5 de septiembre de 2007
Las Españas
Te cuento esto para que entiendas que esta nación ha pasado de ser una unidad de destino a casi docena y media de territorios sin futuro común europeo. Lo demuestra la equis demoscópica, el empate técnico, que recogen la última encuesta de mala intención de voto. De ella se deduce que el número de los que me doran la píldora es equivalente al de los que me quieren largar a toda pastilla. El sondeo aclara asimismo que es similar la cifra de los que me lamen el culo y los que me mandan a tomar por recto, que es el camino más corto entre dos putos. Tantos hay que me regalan el oído como que me tiran de las orejas. También la cantidad de las que me dicen queremos un hijo tuyo es parecida a la de las que ante esa remota posibilidad se harían ya mismo una ligadura de trompas. Y no porque sea el hombre elefante.
La división frontal se debe a que no hemos dado tiempo a que la democracia se consolide en primera. La transición ha oficiado de felices años veinte, pero ahora, concluido el charlestón de Jarcha, suena de nuevo el eco de Ay Carmela, se vive el alboroto y se divisa el tiroteo. No hay que subirse a un pino verde para comprobar que las aguas del Ebro bajan turbias, batalladoras, al encuentro del puente de los franceses, lo que amenaza con internacionalizar el conflicto al forzar la intervención de Sarkozi.
La solución está en mi mano pero no pienso mover un dedo para resolver esta papeleta porque anunciar el retorno actualizado de la segunda república me garantiza el voto no sólo de los que tienen el RH incompatible con la sangre azul sino también de todos aquellos con cuentas pendientes con la historia: desde los que quieren patria vasca a los que piden nación catalana. Esa gente se piensa que como soy hombre fácil accederé a sus deseos a cambio de su apoyo electoral. Inocentes. De momento voy yo a propiciar la independencia de las comunidades en las que obtengo más sufragios. Otra cosa sería que La Rioja pida la anexión con Oporto. Habida cuenta del escaso respaldo con que cuento en la tierra del vino acceder a su petición no sería para mí ningún mal trago. A lo mejor hasta brindaba por el hermanamiento. Con cava, claro, que para algo soy un resentido de crianza.
martes, 4 de septiembre de 2007
El euribor
Que los impagos están a la vuelta de la esquina es cosa que saben los que están tan al cabo de la calle que les falta poco para dormir en ella. Pronto descubrirá la gente de barrio, la de a pie, que aunque estemos adscritos a la alianza de civilizaciones la morosidad no es vocablo árabe sino concepto de un mercado occidental que ha perdido el crédito entre los que lo solicitaron. Y es que mientras el Banco Central Europeo insista en enfriar la inflación mediante el incremento del precio del dinero el calentamiento global de la economía particular acabará, si no con el medio ambiente, sí al menos con la entreplanta.
Les va a costar salir del apuro a los que dieron entrada para adquirir una solución habitacional con vistas al interés variable, que, por la incertidumbre que genera, es mar de dudas. Seguro que los que están en primera línea de deuda miran a La Moncloa para que el problema de su cabaña se resuelva en palacio. Pero se equivocan si piensan que en las alturas del poder hay respuestas para acabar con el conflicto del ático. Yo no puedo obligar a la banca a que conceda un interés sin alcohol, cero cero, a todos los que en su día brindaron para celebrar la compra de la vivienda. Lo más que puedo hacer para que los hipotecados me deban una es amenazar a las administraciones con que si no abaratan el suelo lo pagarán caro.
Otra opción sería convertir al Gobierno en promotor inmobiliario, pero se me revuelve la memoria histórica al pensar que colaboraría así en la construcción de un piso franco. La derecha me forzaría entonces a realizar apartamentos José Antonio. Y eso sí que no. Así que a partir de este momento el quiera gres que sepa el terreno que pisa antes de lanzarse a la aventura. Los españoles deben de extremar la prudencia con tal de evitar que vendan hasta la camisa para meterse en tabiques de once varas.
Ahí si tenemos nosotros una función pedagógica que cumplir con los damnificados. Basta con leerles la cartilla: mi mamá me mima, mi banco me mama. Aparte de eso me ronda una idea de carácter disuasorio que lo mismo choca con la realidad que va sobre ruedas. Tengo que consultar con la Dirección General de Tráfico si el marco legal ampara exigir el carnet de conducir a quienes vean el piso piloto.
lunes, 3 de septiembre de 2007
Tangana por el fútbol
Con este bagaje en contra no debería de plantearme siquiera intervenir en esta tangana, pero me resisto a quedarme con los brazos cruzados mientras dos empresas de mi confianza andan a tiros a cuenta de la retransmisión de los disparos a puerta. No es plato de buen gusto, así lo sirva Moraleda, contemplar como un par de viejas amigas rojas se ponen verdes. Y lo malo es que emulan la batalla de Leningrado sin considerar que su acción les aboca a la ruleta rusa.
Una de las dos tendrá que ceder en el tiempo reglamentado, pero no seré yo el que incline la balanza porque estas cosas se caen por su propio peso. A mí me gustaría echarle más de un cable a Canal Plus pero me da la impresión de que, dada la tendencia del español a no pagar ni las consecuencias, el triunfo será para quien ofrece el fútbol sin contraprestación económica. Entre un gol gamba, en plancha, gratis y un taconazo de pago no hay color. Los aficionados de paladar fino creerán estar en el séptimo cielo si reciben en abierto el fútbol de los galácticos.
Falta que los tribunales dicten sentencia, desde luego, pero ahí firmaría un empate porque no creo yo que sus señorías tengan empeño en hacerle la puñeta a ninguno de este par de medios de comunicación. Si tienen en mente a Gómez de Liaño no se les ocurrirá pensar en castigar a quienes cuentan con tanto poder que ante una diligencia en contra son capaces de forzar que se aplique al magistrado el código de circulación para demostrar que iba bebido el día que montó el auto.
Así que no tengo yo nada claro que el conflicto por la cuota de pantalla se dilucide en la audiencia. Y puesto que tampoco habrá pacto de caballeros mucho me temo que tendremos bronca tabernaria. No te extrañe que Audiovisual contrate a los Ñetas y La Sexta a los Latin King por aquello de que el deporte rey siempre acarrea peligro por las bandas. Ya veremos, así sea en diferido. Lo único bueno de todo esto es que si el asunto se desmadra los españoles dejarán de sacarme las uñas por los problemas territoriales. Aunque vete a saber: cuando lo que se dilucida es quedarse con la parte del león por retransmitir al mono Burgos uno no sabe si el fondo de la cuestión es el fútbol o Castilla la Vieja.
domingo, 2 de septiembre de 2007
La ilustre Francia
De mi boca no ha salido eso, claro. Fillon debe de haber sido becario de la Cope por la manera en que ha sacado de contexto mis declaraciones. Cosa lógica si se tiene en cuenta que el miserable no entiende castellano ni yo tengo más referencia directa del idioma de Víctor Hugo que la canción con la que José Vélez compitió en Eurovisión. Así que bailemos un vals, gabacho, o te canto la cuarenta. Y es que malamente ha podido el primer ministro deducir de mis palabras que mejor hubiera sido no convertir la estrategia de papeles para todos en hoja de ruta.
Tengo que admitir sin embargo que el equívoco en materia de inmigración se compensa con la detención masiva de etarras al otro lado de la frontera. Hay que ver cómo le cunde a las autoridades francesas atrapar a los colegas de Artapalo mientras el Gobierno de aquí no lo da al agua. Allí los meten en cintura y en España ejercemos de calzonazos. No nos atrevemos siquiera a poner fuera de la ley a un partido que no condena la transformación de la casa cuartel de Durango en descampado con galones ni la retención de una familia vasca cuyo niño, ante la contemplación de gente tan fuera de lugar, debió preguntarse si aquello era la guerra de papá o la de los mundos.
Con ANV tenemos que hacer algo antes de que esto nos estalle en las manos. Con la vista gorda nos hacemos un flaco favor. La gente se va a hartar de callemos ante su silencio cómplice. Estoy convencido de que ninguna de sus portavoces, montoneras con flequillo, oficiaría de madre de mayo si se repitiera la matanza en la plaza de la república argentina. En cuanto a la de Hipercor, pedirían a ETA que a la hora de matar, dos por uno. Es el riesgo de darles oportunidades a quienes nos ponen minas con la excusa de que rinden así homenaje a la memoria de los de la planta 14.
sábado, 1 de septiembre de 2007
Ladrán, luego están que muerden
El carácter de pura lana virgen, ovino radical, de los españoles me ha facilitado mucho las cosas a la hora de venderles la moto de Sete diciéndoles que era la de Dani. Como nuevo español de bien me he fijado en los regulares para sacar pecho por la patria mía tres años después de que iniciara la demolición del país. Me he metido tanto en el papel que no hace falta leer mi estrategia entre líneas para entender que a partir de ahora voy a por todas con la enseña nacional por bandera. Por este motivo he decidido que la marcha real represente a España en Eurovisión y que retorne al escudo el águila de San Juan. Y porque estoy felizmente casado de por vida, que si no hasta me hacía novio de la muerte.
El cambio de estrategia ha hecho su efecto en los ciudadanos en vísperas de las elecciones, que es cuando dejan de ser actores secundarios del melodrama español. Ahora jugamos con el aire territorial a favor, por lo que nos va tan viento en popa que estoy convencido de que dejaremos a Mariano a dos velas en unos comicios que anticiparán su entierro político. De hecho, lo único que nos puede hacer perder es que a los españoles le toquemos los bolsillos, que son cojones de tergal, así que he mandado a Solbes que para no alterar a la población anuncie con su habitual calma chicha que no subirá el coste de la carne.
Mejor no lo hubiera hecho. Este hombre tendrá una buen bagaje académico, no lo discuto, pero como es único para enfriar los ánimos seguro que no se licenció en la escuela de calor. De resultas de su comparecencia ante la prensa los consumidores ya saben que suben la leche, los huevos, el pan y el pollo. O lo que es lo mismo: los cuatro pilares de la gastronomía amenazan con dejar de estar presentes en tierra española. Qué ministro más bocazas con los asuntos de abrir boca. Debería de aprender de mí, que en cuestión de huevos no hablo a las claras ni del de Colón, vaya a ser que los que me tienen por un lumbrera descubran que voy de farol.
Personalmente no me va a afectar el incremento, desde luego. Otra cosa sería que subiera la pesca. Como sabéis Moraleda y tú soy hombre de caña. Con una cerveza igual me meto una tortilla de chipirones que me como un pincho de navajas, siempre que no sean de Albacete. Lo cierto, sin embargo, es que me aburre engullir todos los días lo mismo. Para cambiar esto tengo que hablar con Bernat Soria. Le preguntaré si guarda células madre de especies mitológicas para catarlas con alioli. Aunque seguro que, como pasó con el Rácing-Barça, me decepciona el resultado. No hay que estudiar biología para saber que la criatura resultante de cruzar una sirena con un centauro es el caballito de mar, si es niño. Y si es niña, la caballa.