lunes, 12 de noviembre de 2007

La sangre azul también hierve

Sonsoles, es la última vez que llevo al rey a la cumbre iberoamericana. Con el pronto que tiene, raro será que una tarde de éstas no tengamos que sujetarlo en un foro internacional si el aprendiz de Castro insulta de nuevo a España en su presencia. Mi fallo fue no prever que la sangre azul también hierve en las partes donde cuecen habas. De haber sabido que era un broncas acudo sin él a la cita latina. Entre otras cosas porque su viril reacción me otorga por contraste rango de clueca. Llámame Enrique y Ana, pero cuando nuestro gallo de pelea recomendó al bocazas venezolano que cerrara el pico me dieron ganas de entonar el cocoguagua.
Razón no le falta al monarca, las cosas como son. Hay que entender que quien propició el habla, pueblo, habla para España mande callar al que pretende que enmudezca por la fuerza la oposición en su país. Tampoco hay que reprocharle el brote de violencia porque lo dirigió contra quien en su nación no sólo viola la ley sino que jode a la justicia y se amanceba con el desorden. Lo que sí le cuestiono es que pusiera tanta vehemencia en defender el honor de Aznar. Al fin y al cabo el ex presidente está acostumbrado a ser muñeco de pim pam pum desde que compartió en Irak con su amigo americano el abran fuego, señores.
Yo también le eché una mano al de las Azores, si bien lo hice con la mesura que me caracteriza, más próxima al balbuceo que al te vas a enterar. Cuestión de carácter. Y de interés. Prefiero tratar a esta gentuza con guante de seda en vez de con puño de hierro porque nunca se sabe cuando vas a necesitarla. En cualquier caso, siempre será mejor templar gaitas que calentar el ambiente, que es lo que ha hecho su majestad. Al perder los nervios no sólo no ha ganado un amigo, sino que le ha dado bazas para que a cuenta del descubrimiento Hugo llame hija de puta a la madre patria.
Por si no teníamos bastante con la reivindicación marroquí de Ceuta y Melilla a causa de otra visita del jefe del Estado, ahora serán las antiguas colonias americanas las que nos pongan finos. En Sudamérica existe la mala costumbre de relacionar a España con la leyenda negra, por lo que el caudillo caraqueño intentará cobrarse con carácter retroactivo daños y perjuicios a cuenta de las supuestas tropelías de Hernán Cortes y los presuntos desmanes de Pizarro. Pues él sabrá lo que hace, porque se mete con su ancestros. Con la cara que tiene y el poco seso de que dispone estoy casi convencido de que es descendiente directo de Cabeza de Vaca.

sábado, 10 de noviembre de 2007

El temporal, chirimiri

Sonsoles, a buen tiempo, mala cara. Estoy hasta aquí del cambio climático de los cojones. Y no porque me impida ponerme la chaqueta de pana a juego con mi ideología este otoño sino porque va a dejar a España como pronosticó el Guerra: en 50 años, aunque no sean de honradez, a este país no lo va a conocer ni la madre que lo parió. Lo dice Greenpeace y lo suscribe este padre de familia. Mantengo aquí y en Irak que la meteorología ha matado a más gente que el terrorismo. Con la diferencia de que mientras a un gudari lo meten en la trena por tener mala idea al tiempo lo dejan suelto con la excusa de que está loco.
Incongruencias jurídicas al margen, el incremento de temperatura, a sabiendas de que nadie le mete mano al mercurio, campa a sus anchas por Castilla y aledaños. De tal modo lo hace que según prevén los ecologistas en unas decadas la borrasca será especie en peligro de extinción y la tempestad pieza de museo. En un futuro próximo lo que ahora no pasa de cuatro gotas tendrá rango de aguacero y lo más parecido al actual temporal será el chirimiri. A resultas de lo cual la huerta valenciana lanzará un SOS por el arroz y el Ebro, a puro ser poca cosa, se quedará para contar batallitas.
Puesto que la culpa es nuestra propongo un retorno a los coches de caballos para sustituir a los caballos en los coches. Es preciso volver a los tiempos del abuelo Patxi, el del café a 80 céntimos. Entonces la gente moría de otra manera: se los cargaba la guerra o el hambre, que son asesinos casi de la familia, matones de toda la vida. De modo que, como tengo que dar ejemplo no contaminante, recuérdame que a partir de ahora me desplace en bicicleta por el conjunto del país con Pepiño de gregario y Moraleda en el control de avituallamiento. Para los viajes internacionales inherentes al cargo también tengo la solución: me he apuntado a la academia esa que enseña a volar a los tontos.
Todo sea por evitar que el verano emule a Magdalena Alvárez a la hora de acabar con las estaciones. Antes la naturaleza era sabia, pero ahora, con la LOGSE, no pasa de listilla, así que comete errores. Al paso que vamos es más probable que posible que en navidades no muy lejanas cohabiten la pandereta y el after sun y que la primavera en vez de alterar la sangre ponga de los nervios a causa del calor. De suceder tal cosa será el tiempo y no yo el que acabe con la nación. Por una parte eso me quita un peso histórico de encima, pero por otra me revienta que se me adelante el anticiclón después de haber trabajado cuatro años de sol a sol para que a España le llegara la noche más larga.

martes, 6 de noviembre de 2007

Sinvergüenza, Sarpullido, Sarkozy

Sonsoles, ensalzada la zeta es hora de denigrar la ese: sinvergüenza, sarpullido, Sarkozy. El presidente de la república me ha dejado de nuevo como al rey desnudo, en evidencia, tras lograr la liberación de las cuatro azafatas de vuelo españolas arrestadas en África por un equívoco que por poco acaba en merienda de negros dado que el gobierno local les acusaba de implicación en la red de una ONG gabacha que sacaba de tapadillo niños del Chad para vendérselos a familias afincadas en el oh, la, la.
La organización pretendía dejar a los críos sin la última cena con sus padres biológicos para que los adoptivos les dieran en Aviñón su primer danone. De ahí su empeño en despedirse a la francesa con la guardería puesta. Como quiera que las fuerzas de seguridad nativas abortaron el rapto hacia Europa la justicia detuvo a siete españoles de la tripulación bajo la acusación de estar en el ajo, delito que en ese país no se paga con el descanso eterno tras ejecución sumarísima sino con trabajos forzados. Y, claro, en España nadie estaba por la labor.
Nadie menos yo, que, laico como soy, no he removido cielo y tierra para que facturaran a mi gente hacia España. Al no ser la primera vez que un puñado de paisanos se encuentra en apuros en territorio hostil me lo tomé con calma. Me limité a mandar a un funcionario de segundo nivel en vez de acudir en primera persona, que es lo que ha hecho Nicolás en una acción relámpago de la que ha regresado envuelto con el halo del capitán Trueno.

La conclusión que saco de todo esto es que tengo que despedir a mis asesores por no impedir que yo estuviera de puente mientras él cogía el aéreo. Ahí es nada portarse como un caballero andante con las damas del país vecino, mientras su legítimo representante se queda sentado a verlas venir. Y menos mal que mi homólogo tuvo el detalle de hacer escala en Madrid para que las chicas hicieran trasbordo porque en caso contrario me cuesta ir a La Bastilla a darles las merci al que me ha hecho la gracia.

sábado, 3 de noviembre de 2007

Peligro árabe

Sonsoles, descarrilar es de sabios. Lo acredita Mariano, que se pasa de listo al cuestionar al gallego modo –sí, pero no- la sentencia por la matanza de la estación de Atocha. No sólo no rectifica sino que, adicto al río revuelto, aprovecha que el Pisuerga pasa por mi ciudad natal para sugerir que el auto está incompleto porque no aclara quién ordenó la masacre una vez descartado que El Egipcio tuviera la mala idea necesaria para ser el cerebro. Ni siquiera el empeño de Prisa por convertirle en cabeza pensante de turco ha servido para que el tribunal condenara por narices al supuesto paisano de Cleopatra.
Rajoy no aprenderá nunca. Interesarse más por la causa que por el efecto es un error. A los damnificados por un ciclón de los que destroza América no les saca de pobres saber que el origen del tornado de turno fue el aleteo de una mariposa en Asia. Por lo mismo, a los españoles no les interesa tanto conocer quienes están detrás de los que se llevaron a 191 por delante, como tener claro que los que pusieron las mochilas bomba echan en las maletas varias mudas porque ingresaran casi de por vida en Carabanchel.
No es por darle pistas sobre la estrategia a seguir, pero es de libro que si quiere hacerme daño el PP debería de pasar la página del terrorismo islámico y centrarse en el peligo árabe ahora que Rabat ha llamado a consulta a su embajador en España en protesta por la inoportuna visita de los reyes a Ceuta y Melilla. Comprendo y comparto la reacción de Mohamed VI contra Juan Carlos I. Estoy por protestar yo también por lo que tiene de provocación que el jefe del Estado haga turismo político en territorio ocupado justo cuando Al Qaeda tiene como prioridad uno recuperar Al Andalus. A ver si por la chulería del Borbón el hijo de Hassan replica con una visita oficial a Valdemoro. O, peor aún, decide recuperar Perejil con la ayuda de los países musulmanes inscritos en la ruta de las especias.
Como eso ocurra me da algo. Sabes que no sirvo para la guerra. Y menos si me las tengo que ver con la guardia mora. Cada vez que alguien mienta a Almanzor en mi presencia me tienen que traer las sales. Así que por mí se pueden quedar con todo el país, que en cualquier caso será poco cuando se independice aquí y en la China la nación de José Luis. Para evitar agresiones sarracenas sopeso negociar con los califas de la OPEP el uso compartido de la Mezquita y ceder a la liga árabe, que es la premier del integrismo, la titularidad de la Alhambra. Estoy dispuesto incluso a entregarle el Generalife con tal de no meterme en ningún jardín. No es una postura valiente, lo sé, pero tampoco merezco que me llamen gallina por el hecho de que ante la posibilidad de otra batalla de Guadalete no pueda contener el llanto. En mi defensa debo decir que, desde Boabdil, llorar es de hombres.

sábado, 27 de octubre de 2007

Racista y gilipollas

Sonsoles, Sergi, el joven que activó las manos libres contra una chica ecuatoriana mientras hablaba con el móvil, no sólo es racista, también es gilipollas. Con la de callejones oscuros que hay en Barcelona para ejercer la xenofobia sin luz ni taquígrafos se pone a oficiar de sudafricano pre Mandela frente a las cámaras del metro. Y ante un testigo gaucho que, aunque durante la agresión representó el papel de la Argentinita, vete a saber si cuando declare ante el juez con protección policial no emula a Martín Fierro.
En cualquier caso, a este país no hay quien lo reconozca. Lanzar en un cercanías puñetazos de proximidad a una mujer revela que España está enferma. En mis tiempos se cedía el asiento a las damas en lugar de acosarlas con patadas tierra-aire en los vagones. Hoy día no hay respeto, hoy entra al tren una embarazada de color y en vez de atenciones recibe palizas. Si el clan Sergi está de guardia ten por seguro de que rompe aguas mientras le rompen la cara ante una sociedad que se autoaplica la epidural del miedo para no meterse en líos con quien presume de artes marciales en el orient express.
Los expertos de todo a cien relacionan la agresividad con el entorno para explicar la coherencia del comportamiento de Sergi. Vienen a decir que quienes residen en un hábitat de mierda están abocados a expandir la peste por sistema. Pues no. Si eso fuera así nuestros padres, los niños de la guerra, se hubieran hecho ñetas en vez de hombres de provecho. Pasaron hambre, frío, calamidades, pero en vez de bandas organizadas formaron las bases para hacer de esta nación lo que ahora es: una pasada a punto de dejar de serlo.
Frente a su actitud, la de Sergi, reverso de Robin de los bosques, empeñado en ejercer de sheriff de Nottingham con los inmigrantes. También en esto nos dan lecciones nuestros antepasados. Antes, quienes acumulaban odio de clases no la emprendían con los débiles, sino que ejercían de aguafiestas con los que nadaban en la abundancia, a los que lo mismo le montaban una revolución rusa que le forzaban a aceptar el estatuto de los trabajadores si querían evitar el advenimiento de la dictadura del proletariado.
En el día de hoy, sin embargo, los parias de la tierra, en vez de ponerse en pie, se patean entre ellos mientras dejan en paz a los de arriba. El ejemplo es Sergi, racista vocacional, xenófobo por instinto, bruto de oficio. Tal y como yo lo veo este muchacho sería capaz de reventar un concierto de Jorge Negrete y de pagar el doble por las obras completas de Blanco White.

sábado, 20 de octubre de 2007

Ese hombre

Sonsoles, Franco, ese hombre, no es santo de mi devoción, pero nos viene que ni caído del cielo para echar en cara a la derecha su vinculación al glorioso alzamiento. No importa que, quitado don Manuel, el ogro de Villalba, ningún dirigente popular tenga edad como para saber del Dragón Rapide, lo que importa es que al ser cachorros del león de Fuengirola nos podemos permitir combatirlos al estilo del tigre de Cestona: con ganchos de izquierda.
Y con golpes bajos. No otra cosa son las estrategias combinadas que urdimos desde Santurce a Olot con escala en Moncloa para atacar con el pasado al partido al que queremos ver de cuerpo presente. Para conseguirlo no nos andamos con chiquitas, vaya que nos digan pederastas, sino que recurrimos a la historia con la intención de hacer literatura, al objeto de, a fuerza de mezclar realidad y ficción, tergiversar los hechos para que la república, que fue un asesinato al sentido común, parezca un accidente bienintencionado.
De ahí que otorguemos rango de país de las maravillas a la España del 34, mientras calificamos como el de nunca jamás al que vino después, título bien merecido al cohabitar en él la represión, el año del hambre, la tortura, la censura, la cartilla de racionamiento, el cortijo andaluz, el pazo de Meiras, el Ferrol del Caudillo, la oligarquía, el generalísimo y el terrateniente. Cierto que en la transición hicieron borrón de todo eso los que querían cuenta nueva, pero, como yo hago la de la vieja, al sumar con los dedos los agravios pendientes me faltan manos. De ahí que esté aquí hoy dispuesto a denunciar que los nietos de los franquistas quieren jugar otra vez a la ruleta rusa con los niños de Moscú.
Ya sé que no hay color entre aquella nación y ésta. Donde hubo azul mahón y rojo sangre hay ahora tonos pastel, moderados, pero a mí me conviene convertirlos en fuertes para consumar mi dulce venganza miliciana. Por eso recupero los peores recuerdos. Con el riesgo que acarrea, dado que la memoria, al tocar siempre la fibra sensible, desemboca a veces en regularidad intestinal, lo que nos llevaría otra vez a cagarla. Si sigo así una cosa está clara: entre los que añoran Raza y los que recurrimos al vídeo del dóberman vamos a convertir el futuro en día de perros.

viernes, 19 de octubre de 2007

Con Z de zopenco

Sonsoles, todo se puede decir con una sonrisa. Si lo sabré yo que me muevo entre la Gioconda y la hiena. Por eso he replicado al adusto vídeo de Mariano con uno marca de la casa en el que aparezco sin corbata, distendido y colega. Nada que ver con la grabación en la que Rajoy, trajeado, grave y distante pide a los votantes que sientan más orgullo que prejuicio por ser españoles. Ante una petición tan llena de sentido no me ha quedado otra que contratacar con armas de mujer: sensibilidad, suavidad, sonrisa.
La sonrisa no sólo es mi lema, es mi programa de gobierno. No perderla es básico para ganar amigos entre los que no son de España. Si uno me dice que quiere dejar la patria mía tras consulta previa me lo tomo a broma, si otro chistoso me anuncia su intención de independizarse cuando el pueblo catalán sea mayor me descojono con mesura, si un tercero se pasa de listo en Galicia recurro a la risa tonta, y si un cuarto de cualquier parte amenaza con joder al país echo mano de la sonrisa que encarta, que es la vertical.
La ventaja de tener buen rollo con los malos de la película es que personalmente me va de cine. No entiendo el motivo por el que la derecha no prueba esta fórmula para subir en apreciación ciudadana. Imagina la de brindis que habría habido en las herrikotabernas por María del Mar Blanco si hubiera aceptado la propuesta del artista que le pidió permiso para exponer sin piedad una radiografía del cráneo de Miguel Ángel en ese Louvre pasado por la bapitaurus que es el Guggenheim.
Qué aprendan de don Juan Carlos, que con la que está cayéndole es capaz de echarse unas risas hasta con Revilla, el hombre que sabía demasiado y no aguardó ni un día para contarlo. Pues ahí lo tienes, cuarto y mitad de país cuestiona la monarquía y él no pierde el carácter campechano ni con el que, más por un fallo en la evolución que por vecindad con Altamira, es homo de las cavernas. Y no digo sapiens porque me da a mí que éste es más de tirar del arado que de cultivar la inteligencia.
Talante aparte, en el VHS de la factoría Ferraz también se ensalza el valor de la zeta para vincular los logros de la legislatura a mi sonoro apellido. Sin embargo, el problema de resaltar a secas la última letra es que en principio también desemboca en zopenco. O en Zola. No sé que es peor. Lo primero me aproxima al zote pero lo segundo hará que salga en los papeles por los destrozos que he ocasionado en el territorio. Si no te lo tomas a mal, dada mi tendencia a echar balones fuera, ante su yo acuso siempre puedo replicar que me has enseñado tú. No pongas esa cara, mujer. Aprende de mí, que siempre estoy de buenas. Te aconsejo que te hagas revisar el sistema parasimpático. Desde que descubrí que lo atraviesa el nervio vago trabajo aún menos y duermo aún mejor.

lunes, 15 de octubre de 2007

Mucosidad variable

Sonsoles, te aseguro que los ataques al corazón de España (el rey y la bandera) no alcanzan la categoría de arritmia leve aunque algún aprovechado prepare a esta hora funeral de Estado para la patria. Lo dije y lo mantengo: la enfermedad del país se reduce a un mínimo resfriado antimonárquico, a una simple tos republicana, a nada que no pueda curarse con frenadol y agua del Carmen, combinación idónea para atajar el carraspeo reprobatorio y erradicar el histerismo que padece la parte de la sociedad que vislumbra un retorno a las andadas donde sólo hay libertad de expresión.
Un optimista radical como yo, al ver siempre la botella medio llena, nunca pide otra ronda, lo que confirma mi teoría de la España serena aunque la banda vasca esté borracha de independentismo. Que la kale borroka, esa basura, vuelque contenedores, destroce autobuses e incendie cajeros no es síntoma que deba preocuparnos en exceso si no somos empleados de la limpieza, conductores de primera o Patricia Botín. Además, ese dolor de cabeza lo hemos tenido siempre, por lo que darle demasiada importancia sería propocionar rango de embolia a lo que no es más que jaqueca.
En medicina interna mejor no llegar que pasarse, vaya a ser que por querer eliminar todos los síntomas que afectan al territorio acabemos con la patria en la UCI. De vez en cuando es bueno permitir que el cuerpo social se desfogue con la quema de borbones y rojigualdas. Siempre será mejor tener la hemorragia controlada que hacer sangre, que es lo que pretende el PP al hurgar de mala manera en la herida nacional cuando afirma que vivimos en una dolencia crónica cuya capital es Madrid.
Mariano demuestra tener poca vista al meterme sin miramientos el dedo en el ojo. Si tuviera en cuenta que soy el ciego en el país de los tuertos sabría que me oriento por el oído. Al español le gusta que le escuches para decirle que sí en vez de cuatro cosas. Y es lo hago, darle lo que me piden. De ahí que aunque esta gran nave vaya sin timonel tenga a la mitad del país en el bolsillo a fuerza de pagarle hasta los cruceros.
La otra mitad está crispada, lo admito. Pero insisto en que se trata de un pasmazo acorde con la estación. En un otoño preelectoral nadie escapa del enfriamiento, si bien la congestión no es general. La mucosidad variable está más acentuada en las zonas pirenaicas que en la meseta central, por lo que no hay peligro de bronconeumonía. Lo dicho, catarro común. Apuesto doce contra uno a que la patología nacional ni es gripe española ni fiebre de Malta.

sábado, 13 de octubre de 2007

Agua bendita o vil metal

Sonsoles, soy de la opinión de que los caídos por España durante el alzamiento no deben compartir espacio con quien levantó a Lázaro, así que me he tomado la libertad con ira de exigir al clero que retire de las residencias del alma las placas alusivas al espíritu nacional. En concreto, a las diócesis que no cumplan el mandato de suprimir las huellas de la cruzada de sus iglesias amenazo con cortarles el grifo para que elijan entre el agua bendita o el vil metal.
Como no tengo dudas sobre la opción que escogerán, que no olviden que la ley de la memoria histórica les va a forzar a renunciar al tradicional método del badajo para anunciar que hay misa. Que les quede claro que, sin euros para arreglar las que se echan al vuelo, cuando éstas doblen lo harán por ellas mismas. Hasta tal punto estoy dispuesto a mostrarme inflexible sobre el particular que he ordenado al ICO que no conceda créditos blandos a Lois si persiste en fabricar pantalones de campana.
Ahora nos acusará Rouco de obrar con mala fe por pedirle a la Iglesia que borre de las parroquias el recuerdo de los sacerdotes a cambio de dinero para renovar sotanas. Dirá que si la curia tiene a bien honrar a sus mártires desde que asaetearon a San Sebastián no retirará el símbolo de las flechas de la lista de bajas de curas sometidos al yugo rojo ni por todo el oro de Moscú. Y a lo mejor hasta sale con que quienes llevan dos milenios de persecuciones bien pueden aguantar sin hincar la rodilla las tarascadas de esta legislatura, en la que en lugar de echar a los católicos a los leones los hemos echado a los progres, al lado de los cuales los reyes de la selva son tigres de papel.
Pues que se atenga. Monseñor no tiene más que mantenerse en sus trece si quiere que los seglares que asistan a la eucarístia escuchen a Bach en una gramola. Con el pretexto de que los socialistas, en cuestión de órganos, apostamos sólo por los que sirven para trasplantes, quienes acudan a las catedrales con la intención de escuchar música celestial se tendrán que contentar, cuando el instrumento esté averiado, con oír en play back la sintonía de los ángeles de Charlie. O, en su defecto, con una versión rumbera de Angelitos negros a cargo de Azúcar Moreno.
Espero que los católicos no vean en esto nada personal. Hacer el mal a los adictos a los hechos de los apóstoles forma parte de mi estrategia para la destrucción de régimen constitucional. Sin el soporte espiritual que le brinda la Iglesia sería menos difícil vencer a la derecha que a un niño de teta. En un país como éste, tan dado a mamar del Estado, poco pueden hacer los adalides del liberalismo, doctrina del sálvese quien pueda, frente a quienes subvencionamos con partidas avícolas hasta los gargajos del que nos demuestre que tienen algo que ver con los pollos.
Queda claro que Mariano no sería nada si no tuviera detrás a Antonio María. De ahí mi intento de propiciar que el pueblo recupere el anticlericalismo de otras épocas, si bien sería conveniente, aunque esté Llamazares por medio, que en la actualidad no se abriera fuego contra la casullas ni se quemaran conventos. Con expulsar a la curia de la vida pública sería suficiente. Esa es mi misión: contraponer la segunda república al reino de los cielos. Prefiero un país caótico en el que yo ordene a una España como Dios manda.

viernes, 12 de octubre de 2007

El G-7 de la entrepierna

Sonsoles, por lo general tanto la Europa civilizada como el salvaje Oeste nos miran por encima del hombro, pero ahora observan impotentes como España está a punto de formar parte del G-7 de la entrepierna. Un estudio afirma que somos los octavos en frecuencia sexual de un escalafón que capitanean los espartanos. Nada que objetar ante la supremacía griega en el arte amatoria. Tener relación con Arquímedes es un buen principio para llevarte a alguien al colchón de agua so pretexto de que le vas a demostrar que todo cuerpo sumergido en otro experimenta un empuje hacia arriba hasta que la virilidad se viene abajo.
Aún así, aquí nos vamos a la cama con más asiduidad que la familia Telerín. En concreto, tres de cada cuatro españoles en edad de procrear afirman que una vez a la semana ofician de bomberos de alcoba para aplacar el calentamiento global. Eso no lo pueden decir muchos. Es para mí un orgullo que mis compatriotas se sitúen en el apartado de gozas vida por delante del imperio americano, que es potencia militar a fuerza de gatillazos. Por lo que se desprende del informe, Sexo en Nueva York es serie de ciencia ficción dado que allí son aún menos los que se comen un donuts, que es rosca yanqui, que los que hacen buenas migas con los ayhatolas.
Tampoco quedan mal los de mi tierra en lo concerniente a mover los labios superiores mientras hacen el amor. Dos de cada tres hablan en el entreacto. En esto sin embargo nos gana Méjico, donde el palique es la regla. Me imagino que los de Jalisco, además de pegar la hebra, cantarán un corrido, que es lo suyo en estos casos, e incluso, ante una menstruación inesperada, recurrirán al guate, aquí hay tomate. En la parte opuesta, la del silencio, se sitúan los ingleses, que mientras hacen sus cosas sólo abren la boca para decir sorry cuando se pasan de brutos. Lo siento Margaret, soy nuevo en esto.
En cuanto a los que prefieren montárselo en solitario, nadie iguala a los suizos, que, por lo que se deduce del estudio, si son neutrales es a fuerza de utilizar la mano izquierda. Ahora entiendo porque mi Swatch tiene el segundero dislocado. En las antípodas de los de Zurich se sitúan los de Nigeria, debido a que aplacar el apetito sexual, sólo o compañía de otros, debe de ser secundario para los que pasan hambre.
Como es la primera vez que un informe, en vez de en el sitio, nos deja en buen lugar me he puesto a trabajar para que mantegamos el puesto. En concreto le acabo de pedir a Leire Pajín dos cosas: la primera que me acredite que su padre no es suizo. Y la segunda que con cargo a los fondos de cooperación internacional patrocine viajes de placer de varones al atolón Bikini y de chicas al lago Tanganica. Espero que los agraciados se sientan satisfechos, si bien ellas seguro que no lo estarán del todo. Puesto que son multiorgásmicas, es lógico que les quede un regusto. Aunque no creo que sea amargo.

martes, 9 de octubre de 2007

Cuando Murphy conoció a Peter

Sonsoles, lo peor que le puede pasar a un país no es que acoja entre su población a Murphy, el representante de la ley, y a Peter, el del principio, sino que un amigo común los presente a ambos: aquí el de la tostada aciaga, aquí el inútil de mi jefe. Pues me da a mí que se conocen y que residen en España, donde si algo puede ir fatal, irá peor, y donde la incompetencia campa a sus anchas por Castilla y alrededores. Y me da también que las teorías de estos dos personajes confluyen en mi humilde persona. Sólo así se explica que la rebanada de pan de molde siempre se me caiga por el lado del Tulipán y que, tras alcanzar la presidencia, la nación haya pasado de estar entre las grandes a estar en retirada.
Las pruebas son concluyentes: esto era una balsa de virgen extra con apenas medio grado de acidez y conmigo es un tsunami de ricino, donde se ahuma al rey, se alancea a la Iglesia, se agita la guerra civil, se decreta amnesia parcial para la memoria histórica y se da alas al País Vasco para que crea que puede volar por libre. De resultas de lo cual tengo al Borbón dándose importancia, al clero dándome estopa y a ETA dándole trabajo al hospital de Bilbao al herir de gravedad a un pobre escolta en venganza por meter en la trena a los teloneros de la banda, a Batasuna y sus mariachis, al brazo político de la mano negra.
Por si esto fuera poco, Prisa, otra agraviada, me declara persona non grata, con el riesgo que eso supone para mi salud política en vísperas del sufragio universal. A mí que El País me falte el respeto a diario no me importa, dado que aquí, a fuerza de no leer más periódicos que el Marca, casi todos creen que una entradilla es la falta leve que le hizo Pujol a Agüero el otro día. Lo que me pone de los nervios es la hipótesis de que el grupo ataque con la SER. Si la emisora hermana es capaz de decir sin contrastarlo que un moro se inmoló en Atocha con tres pares de calzoncillos, puede inventarse también cualquier cosa contra mí para dejarme en bragas.
Con todo en contra, sólo me salva que alguien prestigie fuera lo que yo rompo dentro por ver de subirme al carro, aunque sea un Mclaren, para que la gente olvide que soy el causante de los destrozos. Así, en caso de que Alonso gane el campeonato del mundo el primero que hará patria será tu marido. Me planteo por eso acudir a Interlagos, si bien, visto lo que pasó con el baloncesto, presenciar la carrera sería contraproducente. Con la suerte que doy, Fernando no es que pierda el título, es que acaba como probador de Pedro Bello en los autos locos. Con el menda en el papel de Pierre Nodoyuna, claro está.

domingo, 7 de octubre de 2007

Ja sóc en Fráncfurt

Sonsoles, aunque Cervantes hubiera escogido el Ampurdán en lugar de La Mancha para iniciar las andanzas del ingenioso hidalgo sería despreciado por las autoridades culturales catalanas por narrar en castellano las cuitas del caballero de la triste figura. Aunque hubiera elegido a un payés para dar vida a Sancho Panza y convertido a una buena moza de Figueras en Aldonza Lorenzo, su decisión de escribir en román paladino le habría dejado fuera de la lista de autores escogidos para representar a la región en la feria del libro de Fráncfurt. No exagero. Quien por esta causa no incluye en la selección a Marsé no habría tenido tampoco reparo en prescindir de don Miguel para el equipo titular. Lo que demuestra que, a fuerza de optar por escritores que juegan en otra división, la Generalitat está más cerca en esta cuestión del Hércules de Alicante que de Sansón Carrasco.
Allá ellos si prefieren charlar en su idioma en Els quatre gats a leer en el nuestro El coloquio de los perros, pero lo de acudir a una feria sin su mejor plantel es error ganglio, de bulto, porque no es lo mismo presentar en Alemania a quien tiene en su haber Las últimas tardes con Teresa que al que aporta como mérito su asistencia a las noches de Bocaccio. A no ser que la injusticia se derive del resentimiento. No te extrañe que a la gauche gobernante le moleste que don Juan haya reflejado mejor que nadie a través de su personaje más seductor la dificultad para integrarse del charnego en la sociedad catalana. Montilla es la curiosa excepción, dado que, además del origen, comparte con Pijoaparte las ganas de medrar. Les diferencia la actitud. Manda cojones lo que sube uno allí cuando le faltan huevos.
El caso es que si al dejar en tierra a Marse fallan, tampoco aciertan al no captar a Javier Cercas. Menuda tropa debe de ser la que no recluta al autor de Soldados de Salamina. O la que deja fuera de la convocatoria a Eduardo Mendoza, el escritor que ha convertido a Barcelona en ciudad literaria, en Dublín sin dublineses, en Macondo con Diagonal. Pocas miras se le llama a eso. A cada lugar debemos de mandar lo mejor que tengamos. A mí me pincha constantemente Pérez Reverte y no se me ocurriría dejar fuera de una lista al maestro de esgrima verbal. Lo que ha hecho la Generalitat viene a ser como si el PSOE, so pretexto de que está relacionado con el puño y la rosa, mandara a disputar una velada de boxeo en Alejandría a Pepiño Blanco en lugar de a Dum Dum Pacheco.

sábado, 6 de octubre de 2007

Pollada en Berga

Sonsoles, cuando un municipio se llama Berga, peligro en la retaguardia. Si es macho clásico el único problema es que se hermane con Villaviciosa, que es ciudad promiscua, pero si, como parece, ha salido proclive a la educación para la ciudadanía no hay duda de que lo suyo será dar por el culo a España. Y va a ser lo segundo, según demuestra la iniciativa de retirar el retrato del rey del salón de plenos de este ayuntamiento barcelonés, punto que salió adelante con los votos de la entente cordiale nacionalista y el silencio cómplice de mi grupo. Sólo se opuso el PP, que en Cataluña, dado que nadie le escucha, ejerce de pobrecito hablador.
Tengo que decirle a Pepiño que aleccione bien a mi gente en todo el Estado para unificar el discurso monárquico en el conjunto del concepto discutido. Es indiscutible que no le tengo especial aprecio a don Juan Carlos, pero está claro que el PSOE no puede aceptar el argumento de que se llevan el cuadro porque su majestad no representa los principios democráticos por lo paradójico que resulta al aplicarse al que en su día frenó los del Movimiento.
Lo de Berga es una pollada, pero los hechos demuestran que esto va a ir a peor. Como en la Barceloneta quemar la imagen del rey se ha convertido ya en una costumbre inofensiva, ahora a los cachorros de ERC les ha dado por reivindicar el correo tradicional. En concreto, utilizan sus sedes para mandar cartas que sientan como un tiro, como la remitida con bala incrustada a Albert Rivera, el de Ciutadans, que creía abrir el recibo del butano y se encontró con que era el de la cámara de gas. Cuando reciba el de la luz no te extrañe que en realidad sea el de la silla eléctrica.
Estas cosas no están bien aunque Montilla, que no va a aprender nunca, se muestre orgulloso de sus socios de gobierno. Lleva lo suficiente en política como para saber que una cosa es que aplauda a la Esquerra por lo bajini y otra que le haga palmas con las orejas a viva voz. Josep debería de seguir mi ejemplo, que mientras me baño en españolidad ejerzo de ducha de agua fría para el Borbón. Cierto que le tengo entre ceja y ceja, lo que en mi caso, mírame a los ojos, es bastante tener, pero le apoyo sin reservas ante la plebe, aunque luego permita que el fiscal dé cuerda a los que ahorcan a la figura del rey. De esta manera quedo bien ante el pueblo soberano a la vez que posibilitó que se debilite la institución monárquica. Tanto es así que fíjate en un detalle: al príncipe antes le decían guapo por donde iba y ahora que la cosa está fea le llaman, como mucho, tío bueno.

viernes, 5 de octubre de 2007

Batzoki con grilletes

Sonsoles, puesto que los amigos están para las ocasiones, si además de colegas son magistrados han de estar para dictar autos blindados contra los del coche bomba ahora que los asesinos apuestan de nuevo por el punto muerto. Por eso se agradece un ejemplo de amistad como la que me profesa Garzón, compañero de fatigas que no se cansa de echarme capotes cuando menos olés recibo del respetable. El último, detener en pleno a la dirección de Batasuna ahora que no estoy en mi mejor momento. Dado que el pueblo español percibe que es su Gobierno el que planta cara a los etarras de guante blanco tener en la judicatura un compañero tan brillante en la lucha antiterrorista me viene de perlas.
Tengo que agradecerle a Baltasar que en la estrategia antiterrorista ponga sus zapatos exactamente sobre mis pasos, lo que indica que estamos hechos el uno para el otro. Te aseguro que, a nuestro lado, Fred Astaire y Ginger Rogers no pasan de Enrique y Ana. La perfecta coreografía jurídico política que nos marcamos juntos para que el pueblo crea que bailamos el lago de los cisnes en lugar del cocoguagua nos permite cambiar de opinión sin perder el afecto del público. Así, mientras hace apenas cuatro meses ambos nos comíamos los mocos con ETA ahora combatimos al unísono el resfriado nacionalista con el virus de la carta magna, que para esta gente oficia de gripe española. Y si por mayo, era por mayo, aún nos echábamos flores, hoy del dos gardenias para ti hemos pasado al a ti que te registren.
De resultas del registro domiciliario se ha elevado el cupo vasco de las penitenciarias del reino. De tal modo ha influido la avalancha de Petrikorenas entre la población reclusa que hoy las cárceles españolas tienen menos seguidores de El Torete que de Ternera. En el trullo actual los que roban pisos habitados están en minoría frente a los que alojan a sus huéspedes en zulos. Tras la entrada en tromba de la Mesa de Batasuna en la antesala de la silla eléctrica las celdas parecen batzokis con grilletes, donde en vez de potes se toman declaraciones. En consecuencia, a partir de ahora el vascuence será obligatorio no sólo en las ikastolas, sino también en la escuela de reinserción, donde el castellano, en vez de troncal, pasará a ser asignatura de libre configuración. Pero que la Real Academia no se preocupe. Como suele pasar con lo que instruye este hombre, no pasará mucho tiempo sin que un tribunal ordene la salida del conjunto de los acusados por falta de pruebas. Me duele admitirlo pero aunque Garzón se las da de ser superior no suelen ser precisamente divinas sus providencias.

jueves, 4 de octubre de 2007

El vídeo de la secta

Sonsoles, menos mal que las niñas no nos han salido pijas. Antes la prefiero inmigrantes sin papeles que oriundas del barrio de Salamanca. Su vinculación al socialismo de salón les garantiza intelecto, talante y modernidad, mientras que de haber nacido en zona popular serían mujeres objeto de burla de las Juventudes Socialistas, organización autora de un vídeo en el que, so pretexto de imitar al concurso Pasapalabra, otorgan a un supuesto miembro de Nuevas Generaciones rango de tonto del bote.
El vídeo no es pata negra, pero hay que admitir que, al igual que el jamón, no tiene desperdicio. El chico en cuestión representa a la España que está contra mí: la que fuera de los cupones de la ONCE no sabe de iguales, la que siente nostalgia de los amaneceres cara al sol, la que no comprende que el amor no entiende de sexos, la que considera que el confesional cordero de Dios está por encima del laico lobito bueno.
Todos los lugares comunes que sirven para descalificar a la derecha tienen sitio en un vídeo en el que una chica, socialista, faltaría más, representa el contrapunto avispado del memo popular. Así, ante una pregunta para referirse al papel de la mujer en la sociedad cuya respuesta empieza por I el chico contesta inferioridad y la chica iniciativa. Per Cataluña, le falta añadir para mi gusto, dado el trato de favor que doy al territorio que amenaza con dejarnos en cuanto le dejemos.
La que empieza por C también es de traca: el locutor pide respuesta para definir la carta magna, y el bobalicón alude al catecismo mientras que la nena se la sabe, aunque no apostilla que estoy a punto de dejar a España sin su marco normativo, lo que le quita la gracia. Tampoco me divierte que la última pregunta pida a los concursantes el nombre de una persona conocida mundialmente por su lucha por la paz y los derechos de los pueblos, ya que, puesto que empieza por G, deja abierta la posibilidad de que más de uno que me tenga en mente afirme que, en lugar de Gandhi, la contestación correcta es gilipollas.
Queda claro que calificar al vídeo de sectario viene a ser como catalogar de negra a la noche. Y maniqueo, no veas. Pero le pasa lo que a las faltas que lanza Ronaldhino: que logra el efecto deseado. No creo que sirva para explicar las bondades de la educación para la ciudadanía, que es su presunto objetivo, pero seguro que tiene buena aceptación entre la población de ideas fijas a la que abastecemos con grandes dosis de pensamiento único.
Lo que no creo que cale es la intención del vídeo de equiparar pijería y ropa de marca. Lo digo porque el joven que no da ni una lleva un polo con un cocodrilo tamaño porno duro, XXL, sobre la pechera. Esto se nos puede volver en contra habida cuenta de la vinculación de mi vicepresidenta al lujo textil. Creo que María Teresa se deja en modelitos de alta costura tanta tela marinera que un día de estos la va a invitar Valentino al yate.

miércoles, 3 de octubre de 2007

El himno

Sonsoles, hay políticos que llevan tan mal el anonimato que, de haberlo escrito ellos, serían capaces de firmar ejemplares en la presentación de El Lazarillo. Tal le sucede a Carmen Calvo, quien se niega a ser una don nadie ahora que ya no es nada en el Ministerio de Cultura. Por eso aprovecha cualquier ocasión para captar focos, grabadoras, primeros planos, segundas oportunidades. Por eso acaba de decir que ponerle letra al himno nacional no es una prioridad. Cierto, pero lo que le sobra de razón le falta de astucia. Justo ahora que el concepto de país está en horas bajas es cuando necesito tener un detalle con los que se emocionan con tan simbólicas tonterías. En mi trabajo resulta lógico que si en la la ciutad cremada le pegan fuego al retrato del rey y derriban el toro de Osborne la gente espere de mí que en nombre de España oficie de bombero torero.
Por lo mismo, si hay demanda popular de estrofa para la marcha real tendré que darle gusto al pueblo para así reforzar mi discutible españolidad, aunque Carmen, que es la de Mérimée, se burle de la pretensión. Esta mujer, a puro pérfida, merece llamarse Albión. No está bien que la ex ministra tire de sorna para decir que cada tres días recibía un prototipo de himno que metía en el cajón de objetos perdidos. Tampoco que diga con desdén que los borradores que recibía eran obra de poetas. Si te parece que lo escriba un ingeniero, cuya única relación con el verso es que se hace camino al andar. Pero lo peor es que Calvo critica que los poemas aspirantes enaltecían a la patria. Mujer, es lo suyo. No digo que elijamos para el trabajo a Manolo Escobar, pero tampoco es cuestión de hacerle el encargo a Pepe Rubianes.
Lo que está claro es que, como todo en España, la letra del himno entrará con sangre. Mariano ya ha dicho que quiere que el texto definitivo lo aprueben las Cortes, en tanto que yo soy partidario de que esté en manos de la sociedad general de autores, para que su presidente, Teddy Bautista, nos presente un boceto a medio camino entre Tiene que llover y Montañas nevadas. Así, todos contentos. Menos los que gustan de lo bueno. Y es que tengo la impresión de que el resultado final va a estar menos cerca de La Marsellesa que de la cartagenera morena.

martes, 2 de octubre de 2007

Nómina en suspenso

Sonsoles, si Ibarra es una caja de reclutas, Chaves lo es de sorpresas. Escucha la última: en lugar de leerles la cartilla a los malos alumnos Manolo ejercerá con ellos de mi papá me mima. El presidente andaluz acaba de anunciar que a partir del año próximo habrá una paga mensual de hasta 600 euros para que al estudiante desganado le salga más rentable hincar los codos en clase de naturales que doblar la espalda en el campo. Pretende así acabar con el fracaso escolar en una comunidad en la que uno de cada tres jóvenes en edad de instrucción da la primera espantada de las aulas antes de comenzar el segundo ciclo. Hay que reconocer que la situación es tan grave que, dada la vinculación de la muchachada lectiva al consumo de droga, muchos sólo saben hacer la O con un canuto si éste es de resina marroquí.
Lo que pasa es que la medida del cheque didáctico no es que sea electoralista, es que deja en mantillas al mismísimo subsidio agrario, máximo exponente del pesebre oficial en la autonomía granero del PSOE. Hasta la fecha, claro. Con la excusa de que hay que incentivar al alumnado remolón el reyezuelo mete una paga más en cada casa, lo que si bien evita que la economía doméstica padezca los efectos del capitalismo salvaje, convierte a sus receptores en estómagos agradecidos ayunos de crítica.
Esto explica que el poder socialista tenga carácter casi vitalicio en la comunidad española con más paro, menos empresas y peores infraestructuras. A Chaves, en vez de invertir en tejido productivo le conviene más repartir la tela, lo que demuestra que el presidente en lugar de seguir el proverbio chino que invita a enseñar a la población el manejo de la caña, prefiere regalarle el pez espada para mantener el privilegio de cortar el bacalao. Aunque esto, como se deriva de su propuesta, aboque a los centros de enseñanza a convertirse, a fuerza de dejar a las personas a medio hacer, en escuela de sirenas.
El mérito de la medida estriba en su carácter pionero. Es la primera vez que en lugar de la excelencia se premia la desidia. A partir de ahora a los padres les rentará más tener un par de zopencos que dos lumbreras en el instituto. Más que nada porque mientras unos sacan matrícula, los otros sacan la familia adelante, que es más importante. Ni que decir tiene que el día que presenten las notas la bronca se la llevará el que obtenga mejor expediente, en tanto que las dos orejas se las darán al que las tiene de burro.
Aparte de las polémicas familiares que generará la medida, otro punto débil es que no conseguirá su objetivo. De primeras, hasta el menos preparado de los alumnos intentará conseguir ayuda para poder contribuir a que mamá llegue a fin de mes, pero no creo que yo que se convierta en Ramón y Cajal el estudiante medio andaluz, más que nada porque aún cree que la velocidad de la sangre resta puntos en el carné de conducir.
Al supenso más les vale renunciar a la nómina y dar el callo en lugar de estar mano sobre mano. Precisamente, Chaves justifica la fuga del alumnado en que Andalucía es tierra de oportunidades. Dice que los estudiantes abandonan la clase de matemáticas porque con lo que ganan en el mercado laboral le salen los números. Vivir para oír. Bien sabe él que en su feudo estudias o trabajas no es una pregunta sino un imposible. A no ser que se refiera a los empleos de mierda del sector servicios. Ofertas para camareros, comerciales y mozos no faltan, eso es cierto. Incluso hay chicos a los que no les queda otra que echar jornales en la agricultura, con la amenaza que eso opción lleva implícita: arrieros somos.

lunes, 1 de octubre de 2007

Trama vasca

Sonsoles, Ibarretxe me va a oír. Otra cosa es que me escuche, pero oírme, me oye. El lehendakari dice que no le temblará el pulso para cortar con España por lo sano, pero te aseguro que cuando termine con él le nombran embajador vitalicio del Parkinson. Si el presidente vasco persiste en sacar adelante el referendo de autodeterminación te garantizo que, por este orden, le saco los colores, los ojos y los tanques.
Juan José quiere pasar a los anales como el hombre que inventó la pólvora, pero se olvida de que ese hallazgo me pertenece. Mucho antes de que él patentara la fórmula para dinamitar la nación había hecho yo lo propio. La diferencia es que mientras el de Álava anuncia sus planes a bomba y platillo, tu maridito utiliza la táctica del silencio para que los españoles no perciban que la otrora grande España amenaza con quedarse en patria chica.
Así que ya puede anunciar plebiscito el jefe de la trama vasca, que fuera de la médica no habrá consulta, salvo que pretenda, claro está, que a guantazo limpio San Sebastián haga honor a su denominación euskaldún. Y es que exigir la independencia de Donostia acarrea el riesgo que le den dos por pasarse de la raya. Plantear el autogobierno del Peine de los vientos está bien como cana política al aire, como salida de tono eventual, como amago de secesión, pero convertir en causa común de la sociedad vascongada el delirio soberanista es empresa de Quijotes, no tanto por ser noble como por ser de locos.
Para que el PNV retome la cordura propongo de primero psicoanálisis, que es diálogo en diván, y, caso de que fracase, planteo de segundo terapia de choque entre los polis del Estado y los milis de ETA. Tampoco descarto, si la cosa empeora, poner la camisa de fuerza al que se ha metido en una de once varas. Tanto es así que hasta el alcalde de Bilbao pronostica un incremento de la frustración nacionalista cuando la euforia inicial troque en depresión postparto por la imposibilidad jurídica de que en Euskadi se produzca el nacimiento de una nación.
La propuesta caerá en el olvido no por su propio peso, sino por el de la ley, antes de que se lleve a cabo la iniciativa secesionista. Y confío en que antes también de que se celebren las elecciones generales, dado que en caso contrario Mariano argumentará que soy el principal responsable de la situación. Por lo pronto, el PP pretende convertir el día de la Hispanidad en el de acción de gracias a la patria, toda una declaración de intenciones que contrasta con la noche de los cuchillos largos que por mi debilidad prepara el partido de Sabino a los españolistas. Espero que por lo menos no hayan fichado para este trabajo a Pedro Navaja.

domingo, 30 de septiembre de 2007

Cuatro gatos, pero de angora

Sonsoles, el escribidor podía haber seguido de picos pardos con la tía Julia en lugar de presentarse por sorpresa a la puesta de largo del partido Unión, Progreso y Democracia para arropar a la Rosa Díez. Tengo que reconocer que, salvado don Vito, no es posible contar con mejor padrino que Vargas Llosa para presentar en sociedad a una nueva formación política. Mientras yo me tengo que conformar con Suso de Toro ella cuenta con el apoyo del autor de La Ciudad y los perros, lo que mal que me pese acredita que los cuatro gatos que la apoyan son de angora.
Lo malo de conceder DNI español al gran prosista del nuevo mundo es que no existe reciprocidad. Su conversión territorial no le convierte en viejo amigo ni garantiza que te esté eternamente agradecido. Por el contrario, en lugar de regalarme los oídos de por vida me tira siempre de las orejas por considerar que soy responsable de la epidemia de independentismo que afecta al país. La falta de cortesía es evidente. Mario debería de entender que por mucha gramática que sepa resulta poco elegante poner de chupa de dómine al anfitrión. Cierto que Federico Luppi, otro reinsertado de lujo, pidió con acento porteño un cordón sanitario para aislar al PP, pero no es lo mismo exigir cuarentena para una oposición que da mala espina a todo el mundo que acusarme a mí de trabajar por la España invertebrada.
En su descargo hay que decir que Vargas Llosa es víctima de una patología mental que afecta a quienes dejan el cabo de Hornos para venirse al epicentro de la quema. Padece en concreto esquizofrenia territorial, doble nacionalidad, lo que le convierte en un incordio en ambos países. Tanto es así que si Pepiño propone que se le abra un expediente de expulsión me lo pensaría mucho porque no creo que a Alan García le haga ninguna gracia incluir de nuevo en el censo a un hombre que si algo no se muerde es la lengua española.
Además, si extradito al que será Nobel de literatura me quedo sin el de la paz. Lo que tenemos que hacer es atacar con las mismas armas que el partido de Savater. Para nivelar la contienda lo suyo sería que participara Gabo de telonero en la próxima convención del PSOE, porque me da a mí que una de nuestras fijas, Pilar Bardem, aunque haga papeles de chica con líbido atrasada, no tiene nada que hacer frente a las visitadoras.
Otra opción es que convenzamos al padre de Pantaleón de que no soy tan nocivo como cree, a ver si así me tiene un respeto. Mujer, no es que espere que me dedique un libro quien se presentó por la derecha a la presidencia del Perú, pero de ahí a que me tome por un Fujimori de León media la misma distancia que entre bailar en feria la puta de la cabra y leer en la intimidad La fiesta del chivo.

sábado, 29 de septiembre de 2007

Esto se rompe

Sonsoles, te digo lo mismo que le comentó ella a él durante la noche de bodas: esto se rompe. A España le quedan dos afeitados si los nacionalistas insisten en pasarla a navaja. Políticamente, el país es un calco del que se desangraba en el 34, si bien entonces no había tradición de merienda cena ni costumbre de comer a su hora. Ni a ninguna otra. Así que nos salva el hecho de que cuando no hay hambre la gente no tiene ganas de líos, pero el día que dejemos de atar a los perros con longaniza aquí se vuelven a enfrentar la dama y el vagabundo, la renta fija y el jornal, la derecha y el pueblo.
El hábito alimentario ha propiciado que la población laica no la tome ahora con el monje, si bien existen coincidencias preocupantes entre ambas épocas. Una es la abundancia de pirómanos. Cierto que ya no incendian conventos, pero también lo es que don Juan Carlos parece el coloso en llamas a causa de jóvenes de ERC que reivindican cerilla en mano que su partido se integre en el grupo mixto. Así tendrían materia prima para conseguir que los retratos de su majestad tengan menos que ver con el óleo que con el carboncillo.
Pero Cataluña no es el único lugar que está en ascuas. Otro punto G, caliente, se sitúa en el parlamento de Vitoria, donde Ibarretxe ha pedido a los socios del Atlethic que se saquen también el carné del estado libre asociado en que se convertirán las vascongadas tras una consulta popular. Que salga adelante la propuesta del presidente vasco es más improbable que encontrar un número de la revista Zero en la mesita de noche de su homólogo iraní, pero el de Llodio tiene claro que no hay momento más adecuado que el actual para lanzar el órdago a la grande, una y libre que atiende por España.
Y ahí no para la cosa. Ahora mismo todas las comunidades autónomas ofician de seguidoras de Niurka Montalvo a fuerza de estar a la que salta. Fíjate que hasta en Andalucía, que es tierra de gente sin mala idea, me da quebraderos de cabeza al aprobar el Ayuntamiento de Humilladero una moción que pide tercera república, como si la segunda hubiera sido la edad de oro. Los concejales de IU, propulsores de la iniciativa, tal vez desconozcan que la masacre de Casas Viejas no se debió a Fuerza Nueva y que la revolución de Asturias no fue reprimida por la guardia mora para vengar a las víctimas de Don Pelayo.
La cuestión es que tan convulso estado de la nación no me conviene en vísperas de elecciones generales. No hay más que ver como se frota Rajoy las manos mientras me exige contundencia contra todo el que saca los pies del tiesto. No es cosa a desdeñar la presión facha si se tiene en cuenta que para la masa es más atractivo el palo que el diálogo. Tengo que admitir que aquí son el ciento y la madre quienes piensan que los que quieren destrozar la patria lo que necesitan, más que balón de oxígeno, es pelota de goma.

miércoles, 26 de septiembre de 2007

Irán no es Chueca

Chueca no va a nombrar ni de coña hombre del año a Ahmanideyad tras asegurar el presidente de Irán que en su país no hay homosexuales. La declaración no la hizo ante la liga árabe, epicentro de quienes se visten por los pies, sino en la ambigua Nueva York, cuna de la falda pantalón. Ante un público posiblemente relacionado con la banca, pues no daba crédito ni a lo que escuchaba, el insolvente personaje aseguró que en la nación que preside sólo quedan purititos machos, lo que convierte a Persia en una suerte de Méjico con chilaba donde se mezcla varonilmente el ándele, ándele con el salam aleikum.
El mandatario árabe, preguntado por el trato que propinan en su nación a los que abren el esfínter por gusto, aseguró que en su hábitat todos cierran filas en torno a la heterosexualidad, lo que resulta lógico si se tiene en cuenta que a los de la otra acera los mandan por ley al otro barrio. Con tal antecedente queda claro que a este tipo no le van a tributar en San Francisco el mismo trato que a Paco Clavel y también se entiende que el rector de la universidad de Columbia presentara como el malo de la película a un sujeto que tiende a considerar que el día del orgullo gay es cosa de maricones sin dignidad.
El moro no es coherente. No entiendo yo su empeño en perseguir a los zerolos sarracenos cuando la especialidad del gobierno iraní es precisamente dar por el culo a las naciones del entorno, como prueba el hecho de que enriquezca uranio para fines tan terapéuticos como borrar del mapa a Israel so pretexto de que el ejército sionista es la principal causa de mortalidad en la zona de la intifada. Por no hablar del patrocinio iraní a la guerrilla que opera en el Líbano, convertido merced a su ayuda en el país de siempre Hamás.
Pues con este animal hago tratos en el marco de la alianza de civilizaciones, lo que explica, rencillas personales aparte, que el encontronazo que tuve con Bush en la ONU durará exactamente cuatro segundos. Si el dirigente norteamericano no me pregunta por la salud es porque entiende que el jefe de un país occidental no puede defender a la vez los valores del hombre libre y la devaluación del género humano que se produce en Teherán. Es evidente que el gringo no me conoce. Yo soy experto en defender una cosa y su contraria. Ahí está el proceso para demostrarlo. De modo que le invito a medir su desprecio no sea que cualquier día de estos abandone la OTAN y me inscriba como comunitario en la competencia. Como la relación entre ambos países no se enderece te aseguro que ingreso a España en el pacto de Varsovia así tenga que alcanzar un preacuerdo con La Polaca.

martes, 25 de septiembre de 2007

Toque de retreta

Sonsoles, como Ibarra hace la guerra por su cuenta ha pedido el retorno de nuestros jóvenes al toque de retreta, a la cabezada en las garitas, al quinto levanta. En seis palabras: al servicio militar obligatorio y gratuito. Quién lo diría de este hombre de izquierdas, Ghandi de Las Hurdes, príncipe de la paz. A Juan Carlos, todo sea dicho, no le falta razón social, dado que justifica su propuesta de mili para todos en la necesidad de que el ejército español no esté formado en exclusiva por perdedores. Y es que al parecer al día de hoy sólo juran bandera los que no prometen.
El ex presidente denuncia en concreto que en la tropa tiene únicamente cabida el soldadito boliviano y el recluta padre de familia, con niño y sin recursos, procedente de la zona meridional de la penísula. Por este motivo pide que cumplan con España no sólo los García del Pino, sino también los Gómez Acebo, y propone que hagan imaginaria tanto la que se llame Lola como la que atienda por Simoneta.
La propuesta de Ibarra puede parecer sensata, pero no es más que demagogia extremeña con la que halaga al pueblo para engañarlo. Si instauramos de nuevo la mili ten por seguro que será otra vez la clase baja la que abastezca los cuarteles. Y no sólo por una cuestión aritmética –hay más mozos proletarios que pijos- sino también porque los cachorros de la alta suelen tener una excelente relación con el excedente de cupo.
Ibarra propone el regreso a la caja de reclutas porque considera que ésta es un cajón de sastre en el que cohabita todo bicho viviente. Piensa que allí allegados son igual los que duermen al raso y los que se tapan con sábanas de Holanda. Iguales, sí. Los cojones. El Ejército es la antítesis de la equidad. La normativa castrense otorga al general de división potestad para acosar al de brigada, que hace lo propio con el coronel, quien fusila al comandante, verdugo a su vez del capitán. Es tradición oral que, con órdenes a viva voz, entre todos éstos y algún cabo suelto le coman la moral a soldados de infantería que ofician de carne de cañón.
Por esto y por mucho más estoy convencido de que no sabe lo que dice en lo tocante al firmes, ar. Para mí que confunde las maniobras militares con las intrigas políticas y que asocia a Celia Gámez con pasar revista. Además, profesor como es, no te extrañe tampoco que considere una variante de la ley de Newton el cuerpo a tierra.

lunes, 24 de septiembre de 2007

El despilfarro

Sonsoles, tú me admiras porque hablo y miro al suelo, pero he de aclararte que si desde mis remotas mocedades no miro directamente a los ojos de los españoles es porque notarían que se la intento meter doblada. Decretar ayudas para jóvenes, cheque dodot para maternales y odontólogo para infantil sin que me entre la risa tonta me resultaría imposible si tuviera que sostener la mirada de la población, esa dama boba que cuando hace la vista gorda se deja engatusar por alguien que les promete el oro y el moro para en la práctica sustituirlos por bisutería dorada y alianza de las civilizaciones.
Mariano dice que terminaré ofreciéndole a los votantes una mansión en el Cáribe, pero se queda corto en su vaticinio inmobiliario. Además de adosado en La Habana prometeré jineteras para los que lleguen a la isla con fama de sementales. Por su parte, los adictos al ron disfrutarán de una consumición gratis en Copacabana junto a Bebo Valdés. Asimismo, pagaré una noche en Guantánamo a quien realice tesis sobre la tortura al objeto de que tengan la oportunidad de sufrir en su propia carne los métodos del cerdo imperialista. Para ser justo debería también patrocinar un estudio sobre la vulneración de los derechos humanos que lleva a cabo el comandante, pero eso sería dar demasiado por culo a quien no tardaría ni un minuto en llamarme mariconzón.
Cuba al margen, como las arcas nacionales están hasta arriba puedo permitirme un gasto social extra que tendrá una fuerte repercusión electoral el día del sufragio universal. Eso es lo que pone fuera de sí a Mariano, incapaz de ofrecer alternativas a propuestas como la de patrocinar con billete verde el estado de buena esperanza, incentivar los daños económicos derivados del arrendamiento de terceros sin ascensor y ofrecer a modo de revisión bucodental un suplemento de calcio a quienes tienen los dientes de leche.
Aunque los beneficiarios besarán el terreno que piso, la formación popular, picada por lo de las muelas, nos acusa de tirar la casa por la ventana al conceder subvenciones como la de la vivienda. Lo que demuestra que Rajoy no es un buen patriota. Un español de ley no guarda para mañana lo que pueda gastar hoy. Entre la cigarra cantora y la hormiga previsora no hay color. Puede que la segunda asegurará su vejez, no digo que no, pero mi modelo a seguir es la primera por aquello de que sería capaz de ganar el festival de San Remo sin dar un palo al agua.

domingo, 23 de septiembre de 2007

Capucha y tea

Sonsoles, que el inquilino de La Zarzuela parezca el rey que rabió resulta lógico ahora que una parte de la población quiere acabar con el jefe de Estado mediante el método Ku-Klus-Klan, consistente en aplicar capucha y tea allí donde los ánimos estén caldeados. Hasta el momento los que no están de acuerdo con su presencia se han conformado con prender fuego al monarca y su señora en formato digital, pero no es descabellado vaticinar que pronto intentarán montar la queimada en vivo por aquello de que a rey muerto, republicano puesto.
La quema de imágenes reales es ya moneda corriente en los dominios de la pela es la pela. Normal. El juez Pedraz ha abierto la veda al dejar en libertad al primero que incendió el retrato del primus inter pares, así que cada día un puñado de cafres sin fianza que pagar se echa a la calle armado de mecheros para carbonizar las instantáneas de sus majestades. Lo que no entiendo es su manía de poner boca abajo las fotografías a la hora de achicharrarlas. La única explicación que le encuentro es que intenten que a la pareja se les suba a la cabeza la sangre azul, con lo malo que es eso.
Puede parecerlo, pero estos no son cuatro gatos, Sonsoles, sino camadas enteras de aprendices de lobo conducidas por linces de mí época. A mí, qué quieres que te diga, me viene bien la creciente animadversión de los jóvenes hacia la corona. Por eso he contribuido a avivar el conflicto al hacerles ver que, aunque les guste la priva, tienen que dar de lado al homólogo de Pepe Botella. A la chita callando he conseguido que la generación del botellón, la que duerme la mona, cuestione hasta al rey de copas.
Agitar antes de usar, ese es el modo de empleo que se recoge en mi prospecto de Gobierno. La segunda indicación es no instruir al que no sabe. Date cuenta de que la muchachada que pega fuego al rey no había nacido cuando Juan Carlos se puso delante de los tanques para frenar el golpe en seco. Los mocosos quieren vela en el entierro del garante de la monarquía no sólo porque desconocen que sostuvo la democracia sino también porque que le creen Enrique VIII. De ahí que, para recetarle su propia medicina, pedirían si pudieran que el Borbón contrajera la misma enfermedad que el inglés propagó mediante verdugo a Ana Bolena: el derrame cerebral.

sábado, 22 de septiembre de 2007

Mal clima

Sonsoles, ni siquiera en la próxima reunión de la ONU sobre el cambio climático conseguiré que Bush troque su frialdad para conmigo en un cálido abrazo. Con el pretexto de que las estaciones están fuera de sí he movido cielo y tierra para conseguir que el novio de América tuviera a bien darme una cita durante la convención. Incluso he conseguido reserva para una multitudinaria cena íntima con la intención de convertirme a los postres en su media naranja. Pero va a ser que si quieres.
Todavía pago las consecuencias del desplante castrense que le hice en Irak, al que ha respondido el presidente norteamericano con plantones menos propios de la diplomacia que del vivero, por lo que entiendo que se pasa siete parques. Lo de marcharme del Bagdad con viento fresco no justifica tal desaire del primer mandatario internacional, puro cierzo, hacia la persona de alguien como yo, que merece que le hagan la ola porque oficia en un mundo en guerra de civilizada brisa marina.
De todos modos, él se lo pierde si no quiere disfrutar en inglés de mis frases hechas, tipo yanqui go home y ya no te love you, entre otras. Lo único es que ahora en vez de a George le tengo que dar el coñazo a Erdogan, el turco con el que comparto la autoría intelectual de la alianza de la civilizaciones, memez que cuenta con la banda sonora de viva la gente. También mantendré un coloquio con Evo Morales, el hombre que considera la corbata el símbolo máximo del capitalismo, razón por la que en su Bolivia natal los ejecutivos agresivos gastan cuello de cisne sin aditivos para evitar que los echen al Titicaca, esa mierda de lago.
En cualquier caso el motivo de mi visita no es pegar la hebra con homólogos de mi cuerda sino seguir el hilo del guión marcado por Naciones Unidas, que nos pide una tormenta de ideas para que la humanidad conozca las repercusiones del cambio climático. No viene mal que machaquemos con el tema porque aunque resulte difícil de creer todavía hay quienes para la temporada otoño-invierno no se deciden a comprarse la gabardina color butano porque les han dicho que lo último en moda es la capa de ozono.
En lo que a mí respecta hablaré de que en cuestión de isobaras esto no es lo que era en los viejos tiempos, los de Mariano Medina. En España el febrerillo loco ya no requiere camisa de fuerza, marzo es calma chicha y el veranillo de San Martín se ha hecho mayor. Y en el resto del mundo, el cambio climático también hace estragos. Aunque se me critique, mantengo que se ha cobrado más vidas que el terrorismo. Y combatirlo es para mí más complicado porque no resultaría efectivo ordenar a Conde Pumpido que ejerza presión, aunque sea atmosférica, sobre un huracán. No veo al fiscal general enumerándole a El Niño las ventajas penitenciarias derivadas de su transformación en tormenta tropical. Esto requiere una negociación entre iguales. De tú a tú. Así que iré yo. No en vano, el que gobierne tan de puta madre como lo hago y encaje las críticas como el que oye llover acredita que soy un fenómeno meteorológico.

viernes, 21 de septiembre de 2007

Icono extremeño

Sonsoles, Quevedo se la jugó a una carta cuando escribió con remite la epístola dirigida el conde duque de Olivares en la que ponía a romper aguas al prohombre de Felipe IV durante una época en la que lo único que cuadraba ante el valido era balar. La osadía del genio conceptista al no callar por más que con el dedo le costó destierro y mazmorra, que es figura jurídica situada a medio camino entre el adiós y los grilletes.
Eran otros tiempos. Nada que ver el coraje barroco de don Francisco con la melaza que destila la intelectualidad del nuevo milenio. Lo demuestra la exposición inaugurada en Cáceres en honor de Rodríguez Ibarra, en la que 14 artistas de la comunidad otorgan en su obra al ex presidente rango de icono del pop. Como Marilyn, pero sin faldas a lo loco. Qué le vamos a hacer: nadie es perfecto.
Te lo dice un experto en recibir halagos: se te cae el alma a los pies al observar que el espíritu crítico de los artistas está por lo general fuera de cobertura. La hagiografía colectiva aclara que sus autores, expertos en reverencias, sienten nostalgia del señorito. Por eso en la muestra quien no loa a Juan Manuel lo venera y quien no lo venera lo adora. Previa subvención, desde luego, que aquí, si no es a cambio de oro, la progresía no se pasa nunca con el incienso.
Bien nacidos si son, hay que reconocerlo. Puesto que le deben mucho, lo agradecen de más. Así, uno lo equipara a ET y otro que no debe ser de este mundo lo iguala a Carlos V, como si fuera equivalente la proeza de gobernar medio hemisferio con la de situar a Extremadura, Namibia con cerezas, entre los territorios españoles en vías de desarrollo. De lo que deduzco que esta gente no tiene sentido de la realidad ni Ibarra del ridículo. A mí me hacen esto y digo lo que el Guadiana: trágame, tierra.
Los que desde el valle del Jerte emulan al grupo El Paso lo llevan cambiado. El arte que popularizó Warhol es en esencia rebelde. Si querían ganarse el aplauso del otrora virrey les habría bastado con regalarle un bodegón con trucha o un paisaje de encinas. Todo antes que utilizar el arte para convertir en estadista a quien no ha sacado a su región del tercer mundo. Pero, ya puestos, considero que, en consonancia con la gastronomía local, la imagen que mejor define a este político pata negra es la de bellotero pop.

jueves, 20 de septiembre de 2007

Premio de consolación

Sonsoles, si por el mero hecho de ser padre comes huevos, cuando lo eres de la patria supongo que tienes derecho a zamparte la gallina que los pone de oro, aunque sea especie en peligro de extinción por la voracidad con la que las aves de rapiña política esquilman el lugar donde anida el dinero público. El último picotazo al erario consiste en pagar 29.000 euros a quienes en las próximas elecciones no alcancen acta de aforado. Así, el que se quede en puertas no saldrá por la grande, pero sí con dinero fresco para comer caliente durante la temporada baja. No abrirá la del Príncipe pero paradójicamente vivirá a cuerpo de rey sin el apoyo del pueblo soberano.
Cuestión de generosidad. No hay duda de que las penas, con pasta, no es que sean menos, es que no alcanzan siquiera la categoría de cierta congoja. Quitarle el mal sabor de boca a los que se quedan con la miel en los labios habla del gran corazón de quienes en el fondo somos unos sentimentales que suplimos la mala baba de las sesiones de control con buenas obras de caridad corporativa para evitar que acudan al monte de piedad los que después de serlo todo en política invitan a la compasión cuando se quedan en nada.
Hoy por ti es la máxima que seguimos la casta de elegidos para asegurarnos el porvenir en tiempos de una opinión pública tan cambiante que resulta normal que los que en la actualidad te votan mañana te lapiden. De modo que como menos da una piedra que las Cortes, todos querrán ahora optar a las candidaturas en puestos de relleno. Si ser español es un chollo subvencionado, imagínate ser aspirante sin posibilidades al Congreso. Esto es mejor que el cheque bebé y que el talón piso juntos porque la medida de gracia no implica efectos secundarios: no tienes que pasar la cuarentena a dos velas ni pagar el recibo de luz de la comunidad.
Mientras al pueblo le damos la sopa boba, el bogavante para los de la lista. A la masa le damos lo justo para calamares en su tinta mientras nosotros nos concedemos lo suficiente para las escrituras de la parcela. Es lo bueno de optar a la carrera de San Jerónimo, la única que tiene salidas aunque ni siquiera te matricules. Las urnas te pueden denegar el acceso por falta de nota, pero el premio de consolación compensa con creces. A partir de ahora habrá quien prefiera situarse en puestos complicados porque será más atractiva la dádiva que el escaño.
Lo único que temo es que cunda el ejemplo. Imagínate la cantidad de españoles que al fracasar en el intento de trabajar en la administración pública pueden sentirse discriminados por razones de peso si no les damos el mismo trato financiero que a los próceres de complemento. Así que vislumbro un terremoto de magnitud 7 en la escala de la indignación popular porque no resulta lógico que un político en grado de tentativa perciba indemnización. Pagarle el finiquito viene a decir que el pueblo llano, que es su jefe, ha realizado un despido improcedente cuando en realidad el jeta ni siquiera ha trabajado para la empresa del bien común.

El País, diario de avisos

Sonsoles, el rosario de la aurora fue noche de paz al lado de la que nos prepara el diario independiente de la mañana, que ha puesto a toda su artillería en posición de apunten contra el Gobierno. Del contigo pan y cebolla ha pasado al que te den morcilla tras constatar que mi compañero de comidas de empresa es ahora Mediapro. A modo de primer aviso El País ha puesto en solfa el cheque piso con argumentos impropios de un medio colega. Dice el periódico que la ayuda para arrendar patio interior con protección oficial plagia una medida antigua que no ha resuelto el problema, por lo que denuncia que mi proyecto estrella para captar el voto joven se quedará, al ser experimento con gaseosa, en brindis al sol.
Cría cuervos, doña Urraca, que te sacarán de quicio. Eso no lo digo yo, lo dicen ellos. No les faltan motivos. Prisa ha sido mi aliado tradicional, mi protección 50, mi parachoques, mi vehículo para el lucimiento, mi cuerpo de asalto, mi cabeza pensante y mi guardia pretoriana. De modo que habla muy mal de éste que lo es el que le pague como Roma a los que jubilaron a Viriato.
Prisa me responsabiliza de la jugada que le ha hecho Mediapro a Sogecable a cuenta del fútbol de pago y ve mi mano tras El Público, un rotativo a pique de imprenta que intentará superar a El País por banda izquierda. El grupo considera que después de valerme de sus servicios orino fuera del tiesto al marcar mi territorio en dominios ajenos. Puede que sea así, pero creo que he pagado su apoyo con creces al permitirles que un canal minoritario parezca el de Panamá ahora que emite en abierto, lo que sería suficiente para que cerraran los ojos.
Pues los tiene como platos para acusar con la mirada a quien nunca rompió uno. Prisa entiende que lo que le hecho es un crimen de Estado, lo que me fuerza a hacer ver a los deudos que no ha sido más que un homicidio involuntario. De todos modos habré de tener cuidado porque Cebrián, otra cosa no, pero me da a mí que rencoroso, un rato. Más me vale jugársela a Corleone que a este tipo. Prefiero vérmelas con una cabeza de caballo en el multielastic que con un imperio mediático dispuesto a hacerme la cama.

martes, 18 de septiembre de 2007

El cheque piso

Sonsoles, debería invertir en Endesa dada mi probada condición de genio de la lámpara. Mientras a Mariano le da por chupar bombillas yo acabo de garantizar el suministro eléctrico –y no me refiero a Corcuera- a miles de jóvenes sobradamente pobres que optarán por contratar la luz en pisos de alquiler ahora que el Gobierno les regala 210 euros mensuales para incentivar el arrendamiento. La cantidad tal vez no les dé para un residencial con piscina pero tienen de sobra para meterse en un estudio con bidé.
Mujer, por mí les habría concedido pasta suficiente como para que alquilaran terrazo en primera línea de playa, pero sus brincos de alegría se habrían producido a costa de saltar la banca. Y por ahí Solbes dice que no pasa, si bien en el tema de los posibles me ha dejado ya por imposible. Bien sabe él que si encarta soy capaz de incentivar con cien de los grandes el voto al PSOE en las comunidades populares. De hecho, en las que gobernamos nosotros ya está subvencionado. Pregúntale a Manolo.
El anuncio revela que en cuestión de golpes de efecto dejó en mantillas a Rafal Nadal. Recién alumbrado el cheque bebé me saco de la manga el talón joven, que será el de Aquiles para el PP. Y es que en unos meses me he metido a las parturientas y a los mocitos en el bolsillo. A fuerza de vaciármelo, desde luego. No en vano, por conseguir un voto soy capaz de todo. Estoy seguro de que de haberme conocido don Guillermo habría incluido mi personaje en Ricardo III: yo sería el camello del monarca yonqui que cambiaba su reino por un caballo.
En cierto modo hago algo parecido con los españoles, a los que les regalo las primeras dosis de política social para que en enganchen al populismo, que es droga dura de gran impureza. Que se lo digan a los venezolanos de Hugo Chávez, mi maestro en esto de tirar el dinero para recoger el sufragio. La diferencia es que, cuando llegue la recesión, el pueblo caraqueño comerá del petróleo, mientras que yo dilapido sin un combustible fósil que echarme al cuerpo cuando por tanto dar vengan mal dadas.
Otro riesgo que le veo al plan es que beneficia sólo a la población menor de 30 años, cuando aquí, dado que en ningún sitio se está como en casa, no quiere emanciparse nadie antes de los 40. De hecho, como le enseñes la puerta al de 36 te declara una guerra por lo civil a cuenta de la propiedad. Sólo te libras de darle el piso si eres tú el que llevas a cabo un alzamiento. Aunque sea de bienes.

lunes, 17 de septiembre de 2007

No soy gafe

Sonsoles, te seré Franco: arriba España. Es broma. Sonsoles, te seré franco: no soy gafe. Mi presencia en la final del Eurobasquet no influyó en el resultado. Cierto que coincidió mi asistencia con el tapón que una Rusia bipolar puso a un selección ibera eufórica, pero te aseguro por la memoria histórica, que es lo que más quiero, que no tienen base quienes aseguran que fui pájaro de mal agüero con el ala-pivot.
Decir que tengo la negra no es más que un ataque personal de los que en política me desean tiempo muerto. Que se preparen. Puesto que descarto hacerles pasar por el aro, no sea que anoten, contrarrestaré su táctica con una defensa agresiva. Por lo pronto les mandaré a los escoltas para que no les dejen cruzar la línea de seis veinticinco. Y si la traspasan les pitaré técnica por acumulación de pasos mal dados contra un hombre de bien.
Ya sé que no faltan motivos para denominarme cenizo. Mi fama me precede, no te digo que no. Sirva como ejemplo la apuesta que hice por el varón rojo en las elecciones alemanas en las que le ganó de calle una liberal chica de barrio. A los votantes de Estados Unidos pedí el apoyo para kerry y el pobre se tuvo que acoger a la quinta enmienda para declararse inocente, en su acepción de iluso, por haber aceptado mi ayuda. Tampoco me van a nombrar socialista de año los camaradas de Segolene. Darle mi respaldo a la madame y caer la señora en picado fue todo uno. Esto explica el amargo recuerdo que de mí tiene la izquierda de la dulce Francia.
Pero lo que en el resto del mundo se llama casualidad geopolítica se apellida aquí ley de Murphy. Y eso que en mi territorio todavía no hay pruebas concluyentes que me sitúen en el lugar de los hechos cuando son catastróficos. Lo del baloncesto, aparte de una excepción, ha sido un error de estrategia de mis asesores. Me dijeron que la selección iba a barrer a los soviéticos sin bajarse del autobús y me desplacé con el coche escoba. Eso es todo.
Bueno, tampoco es para darse cabezazos, si bien gracias a uno pusimos tibios a los rusos en plena guerra fría durante una Eurocopa. Tengo que admitir que de haber estado yo en el palco, dada la suerte que le doy al concepto discutido, a lo peor en vez del himno de la derecha suena La Internacional, pero por fortuna para el deporte rey y por desgracia para los parias de la tierra no era entonces lo que soy ahora: caudillo de España.
Visto desde lejos, el problema es que como no tengo más patria que mi ideología en esa ocasión habría apoyado a los soviéticos en vez de a los nacionales. Lástima que perdieran los rusos. Y lástima que el tanto del triunfo lo metiera uno que después se hizo sindicalista: Marcelino o Camacho se llamaba, no sé. Lo suyo hubiera sido que los siberianos nos metieran un saco. En ese caso habría saltado yo mismo al campo para reducir las diferencias. Aunque está claro que no lo habría conseguido. Resulta obvio que quien deshonra a su país jamás podrá meter el gol del honor.

sábado, 15 de septiembre de 2007

La vena de medrar

Sonsoles, como lo llevan en la sangre, es lógico que haya socialistas a los que les entre la vena de medrar. La época de Felipe fue edad de oro hasta que se lo birló Roldán. Es fama que en presencia del ex director general de la benemérita ni los que hablaban claro se atrevían a hacerlo en plata para evitar hurtos fonéticos. Preferían quedarse con la palabra en la boca antes que soltar algunas perlas, vaya que Luis replicara ostras, Pedrín, con la intención de apadrinarlas.
Con todo, el jefe del instituto armado no creó escuela entre los que roban sin pistola. Ahora a quienes se lo llevan calentito no les espera la fría mazmorra dado que no se pasan de rosca. Prefieren comérsela sin salirse de los cauces legales. Luis no era más que un vulgar ladrón que tenía información privilegiada, acceso a los fondos reservados y calzoncillos de lunares, ropa nada acorde con un alto cargo, aunque fuera de Interior.
Pasado el tiempo, las costumbres permanecen, pero los métodos cambian. Como Roldán resulta un mal ejemplo, no tanto por lo que robó sino por el modo en que lo hizo, los que en la actualidad utilizan la vía política para enriquecerse no traspasan la ley, se aprovechan de ella. El latrocinio institucional clásico es arqueología porque lleva al que lo perpetra a la ruina. Ni siquiera en Marbella se lleva ya el pago de comisiones. Lo suyo en estos momentos es montarse una organización que oferte un servicio a ayuntamientos gobernados por compadres a los que presenta facturas millonarias en lugar de hacerles un precio de amigo.
Ahí está para demostrarlo Victorino Mayoral, padrino de la Educación para la Ciudadanía, que preside la Liga Española de la Cultura Popular, entidad con ánimo de lucro que ha conseguido contratos por valor de más de ocho millones de euros de varios consistorios gobernados por los del puño y de uno, el de Madrid capital, gestionado por quien contra natura propina a su partido golpes bajos.
Lo más curioso es que el padre de la asignatura estrella del nuevo curso asegura en ella que el hombre del saco es el capital, por lo que entiendo que la plusvalía del negocio irá a parar con toda seguridad a los países bajos en renta tal que el Congo belga o las Antillas holandesas. Pero como lo dudo, en vez de quitar hierro al asunto abogó por permitir a los alumnos tener acceso directo a sus cuentas bancarias para que comprueben cuantos ceros a la derecha le genera su rechazo de izquierdas al vil metal.
Siento mucho ser así con uno de los nuestros, pero es que si meto la mano en el fuego por Mayoral tengo después que escribir la tercera parte de El Quijote con la que me queda sana por sintonía anatómica con el que la perdió en Lepanto. Además, la gente como Victorino suele ser desagradecida a más no poder: rompo una lanza por este nuevo rico y es capaz de ponerme una querella so pretexto de que es copropietario de la Rendición de Breda.

La metadona del Soviet

Sonsoles, Moratinos tendrá cara beatífica pero no hace méritos para que le nombren embajador en el séptimo cielo cuando no esté entre nosotros. Y no sólo porque, dado el compadreo del ministro de Exteriores con los países árabes, tenga clara su elección entre Pinto y Valdemoro, ni porque en cuestión de alianzas prefiera la de civilizaciones a la nueva y eterna. Eso, al ser opcional, es secundario. Si en la otra vida no tendrá nunciatura será fundamentalmente por el modo en que intenta acabar con la esencia de la religión católica al equipararla a sectas que en lugar de junto al bien están a nivel del mal.

Así pasa en la exposición Dios (es) modos de empleo, una muestra que mete a todas las religiones en el mismo saco con la sibilina intención de que el personal llegue a la conclusión de que ninguna vale la pena. De ahí que en el catálogo se equipare a seguidoras del Verbo, como Teresa de Calcuta, con sujetos como Jomeini. De ahí que se dé el mismo trato a Cristo en la tempestad que a la danza de la lluvia. De ahí que se compare a los telepredicadores charlatanes con el que oró en el huerto. De ahí que se considere equivalentes los rituales apaches con el rito de la tribu del Señor. Y puesto que la muestra saca también a colación a Elvis, de ahí que se sitúe a la misma altura espiritual al canto gregoriano del monje de celda que al rock de la cárcel.

Los fieles, claro, han salido en tromba contra el ministro, en lo que no es más que otra pataleta de los que se arrodillan, quienes tienen los cables como los ligamentos: cruzados. Y además siguen con la manía de comulgar con el cuerpo de Cristo en lugar de hacerlo con ruedas de molino. Total, tampoco es para que se hagan cruces porque el ministro asegure que el laicismo es el contrapeso de la violencia religiosa monoteísta, si bien es cierto que el clero occidental puede esgrimir en su descargo que no es justo comparar a la religión que anda en guerra santa con medio mundo con la que tiene como máxima darnos la paz.

Como las grandes contiendas del siglo pasado no surgieron la cruz sino de la hoz, no de la media luna, sino de la esvástica, los ideólogos de la exposición sufragada por Moratinos se curan en salud al asegurar que los totalitarismos europeos fueron un calco de las religiones porque partieron también de un absoluto, sea la supremacía de la raza aria sea la dictadura del proletariado. Me duele admitirlo, pero esta argumentación no se sostiene ni en boca de María Teresa, mi chica justificalotodo. Más que nada porque resulta ilógico que acaben a palos dos cuñas de la misma madera. No hay que olvidar que en aquel entonces hubo ordenes superiores de acabar con las huellas religiosas. Tampoco que Stalin fue precursor del proyecto hombre al sustituir a la fuerza bruta al opio del pueblo por la metadona del soviet. La iglesia también puede salirnos con que el propio camarada José deportó sacerdotes a Siberia bajo la acusación de ser narcotraficantes de almas.

viernes, 14 de septiembre de 2007

Sentimiento bicolor

Sonsoles, estoy hasta aquí de la polémica de la bandera. Si para el PP es un sentimiento bicolor para mí no es más que un quebradero de cabeza monocorde. No tengo otro desde que mis propios alcaldes con plaza en la del Diamante procuran no izarla en sus ayuntamientos para no ofender a los independentistas catalanes. Y el caso es que les entiendo. Yo, a los regidores que mandan en territorio hostil, les doy una razón que es de Estado: como los secesionistas juegan sucio mejor no entrar al trapo.
En el caso que nos ocupa no sólo me guía la prudencia, sino también la impotencia en su acepción sexual. Y es que a mí la bandera española no me pone. No entiendo el morbo que le produce al presidente de Cantabria, el que la mata a besos, salvo que Revilla considere que un mástil de 25 centímetros de grosor tiene relación con el porno duro. En cuyo caso me callo.
Pero a lo que voy: si en el Ayuntamiento de Tarragona no se lleva esta temporada los colores rojo y gualda será porque no están de moda. El edificio no es una franquicia con registro de Custo Barcelona ni el pleno una suerte de pasarela Gaudí con ruegos y preguntas. Pero claro, como está gobernado por el PSOE, Mariano, so pretexto de la bandera, me ha puesto banderillas. Menos mal que ha estado al quite Rubalcaba, quien ha recordado a Rajoy que cuando gobernaba el de las Azores tampoco la exponían al ciclón.
Ventiladores aparte, resulta indiscutible que los símbolos nacionales pasan una mala época en la era de Montilla. No se escapa ninguno, si bien hay que matizar. Así, acabar con el toro de Osborne, tiene un pase, siquiera sea de pecho, pero suprimir la bandera invita al cuartelazo. Y no te digo ya quemar un retrato a tamaño natural del Rey ataviado con el frac castrense, el de las cuatro estrellas de cinco puntas, que más que un traje de faena parece el tributo real a la osa mayor tras cargarse el de la Zarzuela a Mitrofán, plantígrado ruso no tan aficionado al agua y a los azucarrillos como al aguardiente.
Lo curioso es que los que convirtieron en ceniza la foto ni siquiera tuvieron que huir de la quema porque no hubo reacción desde las filas del ardor guerrero. Los mossos del pueblo observaron impasibles el simulacro de regicidio. De manera que aunque la muchachada llevaba pasamontañas, igual de bien le habría ido a cara descubierta con la policía. Envalentonados, los chicos de la pira exigieron que el Borbón saliera de Gerona cuando don Juan Carlos era agasajado por las fuerzas vivas de la ciudad. La proximidad de Figueras, cuna de Dalí, explica la surrealista escena en la que los cachorros sacan los dientes mientras los dueños de la camada le pasan al monarca la mano por el lomo.
De lo que se deduce que en Cataluña, la bandera, aunque sea enseña, mejor no mostrarla. Y al rey, lo justo. No importa que la decisión ponga mal cuerpo al de infantería. Los militares están que muerden por la afrenta a su capitán general. Y también por mi actitud de meterla en paladar en vez de sacar los tanques a la calle. Menos mal que con la democracia consolidada no es de prever ruido de sables por el silencio cómplice del primer espada.

jueves, 13 de septiembre de 2007

La gestapo en parvulitos

Sonsoles, puesto que el griego no está generalizado ni en Chueca, tengo para mí que en la intimidad el idioma de referencia es el francés, el único que se habla con la boca llena sin que te llamen maleducado. Sin embargo, Aznar dijo en sus días imperiales que cuando se quitaba la chaqueta de hombre de Estado y se ponía el batín de rey de la cama departía en catalán con la parienta: Ana, collons, donam el espetec.
La artimética parlamentaria motivó que mi antecesor, al objeto de sumar apoyos, resaltara que en casa se hablaba el idioma de Tarradellas. Para que CiU le pusiera buena cara el adusto tenía el gesto de parlar en Madrid como Duran en Lleida. Dado que gobernar es el arte de lo impensable, no habría supuesto para él tampoco ningún palo cantar L’Estaca a media luz. De precisarlo, José María, que también tonteaba con el PNV, habría incluso bailado ante Ardanza un aurresku, esa variedad vasca de gimnasia rítmica que escenifica siempre un tercer dan.
El nacionalismo es lo que tiene, o le haces el caldo gordo o te come por sopas, así que entiendo lo que hizo en su día el del trío de la Azores, como espero que el PP me entienda ahora a mí, que no tengo otra que callar ante la decisión del tripartito catalán de extender la vigilancia lingüística desde las aulas al recreo. Parece ser que a partir de ya los escolares tendrán que tragarse sus palabras castellanas hasta en la media hora del bocadillo. Cada tierno infante estará escoltado por un republicano de la línea dura que emitirá rayos y truenos cuando al niño se le encapote de román paladino el cielo de la boca.
Mal vamos. Que la gestapo se introduzca en parvulitos genera un precedente peligroso porque el paso siguiente es hacer la judiada de marcar con una estrella amarilla a los alumnos cuyos ancestros se sitúen en la meseta. Espero que Montilla haya previsto tanto el desgaste como el gasto, puesto que al Gobierno catalán, además de mala fama, esto le va a suponer una inversión importante, dado que para conseguir la limpieza étnica tendrá que hacer acopio de chupa-chups con que pagar a los chivatos de cero a tres años. Menuda faena nos ha hecho otra vez la Esquerra. Y lo peor de todo esto es que tengo el convencimiento de que Carod habla castellano en la intimidad: Teresa, cojones, dame la tripa de salchichón.

miércoles, 12 de septiembre de 2007

Progresa adecuadamente

Sonsoles, hasta Pepiño, que se sacó a la segunda el carné de identidad, pasaría de curso con la nueva normativa aprobada por Mercedes Cabrera que permite a los alumnos de bachillerato progresar adecuadamente con cuatro asignaturas pendientes. Dice la ministra de Educación que lo hace para reducir la tasa de abandono al objeto de evitar que el aula se quede triste y sola. Entiende la señora que dado que uno de cada tres escolares se emancipa de los estudios antes de la mayoría de edad urge abrir la mano para estimular a los que no dan pie con bola. Aunque luego ninguno consiga la cuadratura del círculo.
Tengo que admitir que la ministra le pone voluntad a su intento de que los más perros de las clases españolas se conviertan en linces ibéricos, pero no tiene en cuenta que esta gente suele pensar antes en las musarañas que en convertirse en ratones de biblioteca. No le van los libros. Le tira más el arado que labrarse un porvenir. No lo digo yo, sino el informe Pisa, así que habré de sacar a la ministra de su torre de marfil para hacerle ver la imposibilidad de conseguir memoria de elefante para quien tiene cerebro de mosquito anófeles, que lo único que lleva es mala idea.
Si la señora quiere hundirse en la desesperación puede probar a examinarlos. Estoy convencido de que si les preguntan por los vasos comunicantes responden que consiste en decirle al camarero llena mientras hablan en un bar. Otros asegurarán que el presidente de la patronal hostelera italiana atiende por Mesonero Romanos. Y habrá, dada la vinculación de juventud y alcohol, quienes muestren simpatía por Blanco White al creer que iba siempre hasta arriba de albariño y escocés.
Así de mal está el nivel educativo. Pero esto no es nuevo. Mi generación tampoco es la cuna de la sabiduría, si bien yo al menos, tal y como he demostrado, aparte de licenciarme en derecho, sé latín y ando suelto en gramática parda. Demasiado estudio para un hombre que tiene como mueble fetiche la mesita de noche. A mí, que soy una celebridad, si por algo me gusta criar fama es porque me permite echarme a dormir, aunque sea en los laureles, de modo que no soy un buen ejemplo para los remisos a la evaluación. A ver qué pueden aprender ellos de un hombre como yo, que a puro vago no es que se me duerman los pinreles, es que hacen la siesta. En casos extremos de fatiga hasta ronca mi dedo gordo, lo cual es mala cosa, pues como el chico diga de seguir el ejemplo del mayor voy a tener que operarme la planta del pie de vegetaciones.
Con esto te quiero explicar que yo no soy varón de despacho, sino de dormitorio. Y no por lo que tú te piensas. Queden para otros los juegos de cama que yo, como Gamoneda, no paso de los florales. El que te habla es menos de hacer hijos que de dormir en posición fetal. Tanto es así que si en la alcoba alguien alude a garganta profunda respondo que tengo dolor de anginas. Vayamos a pollas.

martes, 11 de septiembre de 2007

Genocidio castellano

Sonsoles, un vocal del consejo general del poder judicial dice que España comete genocidio con Cataluña. No sé si este hombre acabó la carrera, pero la carrera debería de acabar con él. Que Alfons López escriba que una parte del país es víctima de holocausto merece expediente de expulsión por falsedad documental. Y también porque me sitúa como heredero del III Reich a mí, que no paso de la II República. Parece mentira que no sepa que, según revela mi tendencia al apaciguamiento, tengo menos de Hitler que de Chamberlain. De modo que, de asociarme con alguien, prefiero que lo haga con el pollito inglés en lugar de buscarme similitudes con el alemán que ofició de gallo en corral ajeno. En el de Polonia, mismamente.
El magistrado debería de aportar pruebas que demuestren que su patria chica está en gran peligro por el elevado acoso de la sexta potencia del continente. Si presenta testimonios irrefutables de que Madrid es una máquina de matar catalanes me sumaré a su crítica, pero mucho me temo que en este asunto se haya limitado a hacer de su toga un sayo. O de liársela a la cabeza, lo que revela escaso seso y evidencia su falta de cualidades para ejercer el cargo. Y es que un jurista que falsea la realidad es tan peligroso que a poco que le den cuerda se convierte en el juez de la horca.
Entiendo que, si hay holocausto, en algún lugar estará el diario de Ana, el de la Frank o el de la Birulés, en el que se describan las desventuras cotidianas de quienes sufren de continuo persecución española. Y en algún lado estarán los campos de concentración donde se encierra a los payeses. Pues no. Lo cual es lógico por una razón inversa a la que plantea el juez: en la tierra de Espriu el que no se salva es el castellano. Me refiero al idioma, si bien temo que el paso siguiente sea cortarle la lengua al que lo hable. O endurecer las sanciones al que lo escriba, lo que implicará que lo que gaste en multas no lo invertirá en pernil. Y como con las cosas de comer no se juega es de prever que dentro de poco ningún español se atreverá a abrir allí más boca que la del estómago.
En Cataluña, por lo que se ve, el que viola las normas en su comercio tiene más pena que el que viola damas en el valle de Hebrón. Sin embargo, Alfons, que o está mal de la olla o es el garbanzo negro de la familia judicial, insiste en asegurar que a su país de adopción -nació en Valencia- lo trata mal la madre patria. De ahí que presida una plataforma soberanista que propugna que España abandone la nación vecina. Como en cierto modo resulta coherente que un juez nos haga la puñeta no me enfadaré en exceso con el que en cuestión de autos se limita a los que se fabrican en Martorell. Pero tampoco quiero dejar las cosas así. Normalmente me río de los que me buscan las cosquillas, pero a éste sin papeles de la judicatura le exiliaba yo a Salamanca. O le condenaba a escuchar de por vida la SER, que para un progresista que se precie es la cadena perpetua.

lunes, 10 de septiembre de 2007

El banco amigo

No hay nada como tener amigos en el TAE para mantener el tipo, Sonsoles. Aunque no soy moroso le debo una a Botín por predecir en mi compañía un horizonte económico despejado en lugar de los negros nubarrones que vislumbran tanto el francés Trichet como Solbes, el afrancesado. Su apoyo es tanto más importante cuanto que al ser un pura sangre de las finanzas aporta credibilidad a mi optimismo desbocado.
Me acusan de que Emilio dijo lo que dijo porque lo metí en una encerrona, pero lo cierto es que, de quererlo, un zorro viejo como él se habría salido por la tangente. Si el presidente de la primera entidad de ahorro española apoyó al amor de tus amores, reina mía, es simplemente porque convenía a su interés. Fijo. Puesto que desde que estoy en el poder el de la banca hace caja, lo que ha hecho ha sido pagarme los dividendos, como en su día hizo con Aznar. Y como hará con el que me sustituya. Dicen que en política el presidente del Santander no se casa con nadie, pero para mí que la marcha nupcial es su melodía de cabecera.
Este hombre se integra de tal modo en el paisaje que a su lado un camaleón se ve a la legua. Y no es que cambie de chaqueta, entre otras cosas porque la lleva de Armani, es que ha sabido labrarse un porvenir al llevarse al huerto a todo aquel que aquí alcance el rango de mariscal de campo. Así, si un día gobierna Ibarretxe se pondrá a plan, so pretexto de que si algo le sobra, son kilos, siquiera sean de euros. Si por el contrario el mando le toca a Camps patrocinará el café de Colombia, la copa América y hasta el viaje a Cuba a por el puro. Si lo hace Chaves dará jornales. Y si la vara recae en Touriño invertirá en mininfundios. Incluso, en caso de que el poder sea de Carod, le pagaría una estancia en Argentina para que el pobre hombre cate república.
Con estos métodos no le va mal, desde luego. En términos de beneficios el mercado ha dejado un billón para el mejor banco, que es el suyo. Lástima que no todos tengan el mismo saldo. No lo tiene el español medio, cuyo humor es variable desde que se le incrementa la hipoteca. No lo tiene aquel al que no le llega el dinero a las 23 horas, que es final de día. Ni la que, aunque le encantaría ser madre, se ve forzada a tener el mes porque es regla no escrita que los niños ya no vienen con un pan debajo del brazo. Y no sigo porque no quiero hacer sangre con esto. Vaya que me salpique.

domingo, 9 de septiembre de 2007

Regina y yo

Sonsoles, si detrás de un gran hombre hay siempre un enorme complejo de Edipo (madre no hay más que una) con anillo de compromiso, detrás de una gran mujer lo que hay son dos cojones ocultos en lencería fina. Los que demuestra tener bien puestos Regina Otaola, la alcaldesa popular de Lizarza, el coto gudari en el que en esta señora entona el soldadito valiente al izar en el Ayuntamiento a nuestro máximo común divisor, la bandera, frente a una población antifranquista que curiosamente le recita a Millán Astray al darle vivas a la muerte.
Un simpatizante de ANV le acaba de comunicar a la regidora que tiene los días contados. Tal vez el batasuno es un médico de proximidad que ha descubierto de un vistazo que la regidora padece una patología terminal, pero lo más lógico es que lo suyo se trate menos de un diagnóstico que de un sueño con Elsa Pataky. De un deseo, vamos. Si es así, que lo es, me lo pone difícil el partido de ETA para que lo mantenga en la legalidad. Ya no se trata sólo de que estos hijos de puta no condenen los atentados sin funerales de la mamá grande. Ahora las amenazas a las constantes vitales de la regidora son tan frecuentes que el votante se va dar cuenta de que finjo estar en Babia cuando en realidad estoy en el ajo.
Que esta mujer menuda se juegue el pellejo dejándose la piel contra la piedra perjudica al hombre por cuyos huesos estás, Sonsoles. Regina lo tiene todo a favor para convertirse en símbolo. Por lo pronto es un diamante en territorio bruto. Otaola se sitúa a medio camino entre Ghandi y el general Custer: propugna la paz mientras combate a los txerokis. Además, que la quieran quemar la aproxima a Juana de Arco, y tiene de Agustina la nobleza baturra. Por si fuera poco, y esto me duele, es capaz de convertirse en carne de óbito por una bandera. Como Mariana Pineda.
Y ante su determinación opongo yo un patriotismo de fin de temporada. Ahora que me conviene mostrar el carné de hombre de Estado he ordenado que todas las campañas institucionales pongan en el remite Gobierno de España para que me lleven en la buena dirección constitucional de cara a las elecciones. Pero lo cierto es que de ahí no paso. Sin que haga mucho para evitarlo en Cataluña se prepara la secesión mientras a orillas del Sil se rescata el himno gallego con la única intención de oficiar la marcha fúnebre al de España. Entretanto, en el norte se enseña a los niños a odiar al nativo no nacionalista, como Regina, que es más vasca que la merluza. De todas maneras poco podrán hacer las ikastolas frente a esta mujer de la vieja escuela. Y poco podré hacer yo, aunque tire de pizarra, para que la táctica doblegue al valor. Contra una mujer dispuesta a que le abran fuego se queda en nada un vendedor de humo.