jueves, 13 de septiembre de 2007

La gestapo en parvulitos

Sonsoles, puesto que el griego no está generalizado ni en Chueca, tengo para mí que en la intimidad el idioma de referencia es el francés, el único que se habla con la boca llena sin que te llamen maleducado. Sin embargo, Aznar dijo en sus días imperiales que cuando se quitaba la chaqueta de hombre de Estado y se ponía el batín de rey de la cama departía en catalán con la parienta: Ana, collons, donam el espetec.
La artimética parlamentaria motivó que mi antecesor, al objeto de sumar apoyos, resaltara que en casa se hablaba el idioma de Tarradellas. Para que CiU le pusiera buena cara el adusto tenía el gesto de parlar en Madrid como Duran en Lleida. Dado que gobernar es el arte de lo impensable, no habría supuesto para él tampoco ningún palo cantar L’Estaca a media luz. De precisarlo, José María, que también tonteaba con el PNV, habría incluso bailado ante Ardanza un aurresku, esa variedad vasca de gimnasia rítmica que escenifica siempre un tercer dan.
El nacionalismo es lo que tiene, o le haces el caldo gordo o te come por sopas, así que entiendo lo que hizo en su día el del trío de la Azores, como espero que el PP me entienda ahora a mí, que no tengo otra que callar ante la decisión del tripartito catalán de extender la vigilancia lingüística desde las aulas al recreo. Parece ser que a partir de ya los escolares tendrán que tragarse sus palabras castellanas hasta en la media hora del bocadillo. Cada tierno infante estará escoltado por un republicano de la línea dura que emitirá rayos y truenos cuando al niño se le encapote de román paladino el cielo de la boca.
Mal vamos. Que la gestapo se introduzca en parvulitos genera un precedente peligroso porque el paso siguiente es hacer la judiada de marcar con una estrella amarilla a los alumnos cuyos ancestros se sitúen en la meseta. Espero que Montilla haya previsto tanto el desgaste como el gasto, puesto que al Gobierno catalán, además de mala fama, esto le va a suponer una inversión importante, dado que para conseguir la limpieza étnica tendrá que hacer acopio de chupa-chups con que pagar a los chivatos de cero a tres años. Menuda faena nos ha hecho otra vez la Esquerra. Y lo peor de todo esto es que tengo el convencimiento de que Carod habla castellano en la intimidad: Teresa, cojones, dame la tripa de salchichón.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Lo que buscan es que nadie hable. Callado estas más "bonico" querido administrado