Sonsoles, el PP me acusa de vender la piel del oso antes de cazarlo, pero es que tengo claro que, salvo en los dominios del madroño, los tiros electorales van a ir por donde nos conviene. Desde que me saqué de la chistera el conejo de los 2.500 euros por nacimiento no es triunfalismo sino sentido común vaticinar que ganaremos los comicios generales con la gorra. Y es que el golpe de efecto en el debate del Estado de la nación ha sido tan espectacular que al día de hoy no hay española que no busque greña en la calle con tal de que la pongan a parir.
Rajoy tendrá que admitir que los avances en política social anulan ante la opinión pública el fracaso de la antiterrorista. A nadie le importa la autodeterminación del árbol de Guernica cuando hay paga por cada pimpollo que llegue al jardín de infancia. Así que si el dirigente popular mantiene su estrategia de intentar pescar votos en río revuelto de la crispación le vaticino fracaso en las urnas desde el Miño al Bidasoa.
Al centrar su táctica en el problema vasco, Mariano lo único que consigue que los vitorianos le llamen victorino sin conseguir que el resto de España pida para él las dos orejas. Si fuera todo oídos escucharía que las masas, bien aleccionadas por los medios de comunicación, piden más chapapote y menos Txapote.
Y es que la derecha no sabe mangonear al electorado. Que aprenda del PSOE. Sólo hay que ver como hemos aislado al PP en las autonomías independentistas. Ha sido fácil. No se necesita titularse en el ala oeste de la casa blanca para manipular a los del delta del Ebro. De hecho hemos conseguido que en boca de cualquier dirigente popular la palabra catalán sea insulto geopolítico.
En cuanto al país vasco, aunque María San Gil se haya recuperado del cáncer hemos conseguido a través de ANV la metástasis de ETA, lo que implica que entre socialistas y nacionalistas vamos a sacar a patadas al PP de las instituciones públicas ubicadas desde Santurce a Bilbao. Por no hablar de Andalucía, donde no se atreve a llegar ni siquiera la gripe porque no hay quien nos tosa. Te digo Sonsoles que Chaves jode a los andaluces de tal modo sin que la situación le resulte embarazosa que para mí que más que control tiene Durex sobre la ciudadanía.
Cierto que al partido facha siempre le quedará Madrid, pero lo de Aguirre y Gallardón no es precisamente el comienzo de una hermosa amistad. Además, el apoyo masivo de la capital a la gaviota es poca cosa para que remonte el vuelo en el conjunto de España. A la demoscopia me remito: a puro estar por debajo en la intención de voto lo que para nosotros es encuesta para el PP es sondeo.
viernes, 17 de agosto de 2007
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