Sonsoles, lo de Navarra demuestra que Rajoy es gafe. Estoy seguro de que si abre una peluquería sobreviene una epidemia de tiña. Y me inclino por creer que estuvo en Pisa cuando la torre parecía el ciprés de Silos. Si no de qué iba a quedar en un segundo plano la crisis de primer nivel que tenemos los socialistas en el término de San Fermín desde que decidimos no apoyar a los que quieren acabar con los fueros desde dentro. Únicamente a Miguel Sanz se le ocurre tirar piedras sobre su propio tejado en vez de lapidar al PSOE en la sesión de investidura, donde además de pedir grupo parlamentario propio para UPN en el Congreso, nos prodigó tales caricias para evitar bailar en la oposición con la más fea que sólo le faltó al cantamañanas entonar La Internacional.
El PP asegura que soy el reverso del rey Midas porque en su opinión todo lo que toco lo devalúo, pero debería hacer autocrítica para no estrellarse contra la realidad. Es cierto que en el extranjero apoyo siempre al que pierde y admito que los líderes a los que respaldo sólo ganan para sustos. Pero peor es lo de Rajoy, del que los vencedores de su partido se desmarcan y los perdedores quedan voluntariamente en fuera de juego. Entre los últimos destaca Piqué, amortizado por intentar aplicar en Cataluña una segunda vía que pretendía catalanizar a los suyos y castellanizar a los nuestros. Con un discurso a medio camino entre la peseta es la pela y Visca el Barcelona estaba claro que Josep iba a quedarse en la cuneta.
Pero vayamos con los que triunfan. En Valencia, por ejemplo, se pegan chufas a diario Camps y Zaplana. Y en Madrid, peor aún, si bien allí tengo la esperanza de que Aguirre y Gallardón acaben a tiro limpio para ver si les venzo sin jugar sucio. No sería extraño que lo consiguiera pues los jefes de zona popular se cortan las alas de tal modo que acreditan que, en cuestión de barones, la única referencia de ese partido es el rojo.
Lo que demuestra que en comparación con el PP nacional el reino de taifas fue una unidad de destino en lo universal. Y es que a Rajoy no le respeta en su partido ni el tiempo ahora que Rato está en espera. De ahí las prisas para echarme el guante. Vano intento. A Mariano le faltan astucia y aliados. Nada que ver conmigo, que tengo socios republicanos por todo el reino. Y los que me falten para gobernar los conseguiré cueste lo que cueste. Hay quien asegura que no soy pederasta a fuerza de no andarme con chiquitas. E incluso hay quien dice que si montara una unidad del sueño iría a medias con la mosca tsé tsé.
domingo, 19 de agosto de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario